Por Óscar de los Reyes.
María Luisa Calero Vaquera (Azuaga, 1956) es una poeta formada en Filología Hispánica, Doctora en Filosofía y Letras y Catedrática de Lingüística en la Universidad de Córdoba. Le apasiona la lectura y viajar a contracorriente, a lugares que no están de moda y cuando los aeropuertos están medio vacíos, nos comenta. Le han impresionado algunos viajes que ha realizado a Oriente: Irán, Uzbekistán, Siria o Japón. Siente fascinación por Hispanoamérica y guarda especialmente el recuerdo a la isla de Pascua, un viaje mágico según nos describe.
Su obra poética es muy extensa: Por la acera del viento (Cántico, 2023), Autorretratos poéticos. En el laberinto interior (Cuadernos del Laberinto, 2024), Ríos de historia (Diputación de Córdoba, 2024), Pidiendo la palabra. Participantes en talleres y cursos de Enrique Gracia Trinidad (Cuadernos del Laberinto, 2026) y publicaciones en revistas literarias como Zenda. Ha coordinado, junto a Concha García, el encuentro Poesía transeúnte Barcelona-Córdoba (2024), patrocinado por la Universidad de Córdoba. Fue finalista del XI Premio de Narraciones Breves Antonio Machado (1987) así como Primer Premio del I Certamen Literario de Microrrelatos “Ángeles Álvarez Arazola” (Jaén, 2021), por poner solo algunos ejemplos de su vasta obra.
Veamos qué nos puede contar acerca de Por la acera del viento:
¿Recuerdas tus primeros poemas?
Aún conservo dos cuadernos con mis primeros poemas, escritos a partir de los 12 años. Leía a Machado, Lorca, Bécquer y todo lo que podía leer en el único libro de poesía que había en mi casa: Los 25 000 mejores versos de la lengua castellana (Círculo de Lectores). Pocos años más tarde escribí algunos relatos breves, inspirándome en un maravilloso libro de Dino Buzatti, que aún conservo desencuadernado. Al comenzar mi trabajo en la Universidad, huyó la inspiración: era una profesión demasiado absorbente como para continuar con la escritura creativa, aunque debo reconocer que esos años, como profesora de lingüística, me sirvieron para mantenerme cerca de las palabras explorando su potencial. Fueron tiempos, además, en los que conservé mi interés por completar, de manera autodidacta, la formación literaria recibida en la carrera de filología hispánica, que se había centrado casi exclusivamente en el canon masculino. En estos momentos, con menos vinculación al mundo académico, trato de seguir llenando esas lagunas literarias.
¿Cómo describirías tu obra?
En los últimos años me estoy volcando especialmente en la poesía. Mi poesía se encuadra en un momento de madurez vital, lo que se traduce en poemas reflexivos que tratan de dar cuenta de situaciones cotidianas, aquellas que se nos presentan cada día. Eso sí, se presentan siempre que nos mantengamos atentos a los pequeños sucesos sorprendentes.
¿Qué se van a encontrar los lectores en Por la acera del viento?
Mi libro Por la acera del viento recoge una serie de poemas que reflejan algunas de mis inquietudes actuales, como antes he comentado, algunas reflexiones sobre la deriva de nuestra sociedad actual, que a veces procuro entreverar con cierto tono irónico. El paso del tiempo es una constante en mi escritura. De ahí que no falten algunos poemas que tratan de rescatar escenas de mi infancia. Hay también poemas que dedico a la memoria de personajes destacables en el ámbito de la creación artística, quienes de una u otra forma han dejado en mí su rastro.
¿Algún autor que te inspire especialmente?
Sigo admirando a los grandes poetas clásicos, los de otros siglos (San Juan de la Cruz, Garcilaso, Quevedo, Lope de Vega…) o los más actuales (Juan Ramón, Miguel Hernández, A. Machado, García Lorca…) y esto se refleja, por ejemplo, en el formato de mis poemas: tengo una tendencia incorregible a medir los versos. En estos últimos tiempos trato de conocer más a fondo la poesía actual, más transgresora en la forma, y leer más poesía escrita por mujeres dado que mi formación académica en este aspecto, como antes dije, ha sido prácticamente nula. De todos ellos/ellas (clásicos o modernos) siempre aprendo algo.
¿A qué tipo de autora conocerán los lectores?
Una autora siempre en proceso de aprendizaje, que piensa que merece la pena escribir aunque la escritura sea un dolor, porque en la poesía una toma plena conciencia de una realidad incómoda. Una poeta que escribe para sí misma, como un reto expresivo, pero a la vez para otras personas a las que quiero alcanzar con la emoción.
¿Algún nuevo proyecto literario o artístico?
Mi meta más cercana es llegar a publicar un nuevo poemario, y en ello estoy.
Ya saben los lectores: caminen Por la acera del viento aunque ello suponga darse de bruces con una sociedad a la deriva…

