Horacio Otheguy Riveira.
La historia de la familia austriaca Von Krapp, según las memorias de su protagonista, María Rainer, de Salzburgo en 1938 al mundo entero. Estrenada en Broadway en 1959, y en el 65 llevada al cine con Julie Andrews, ambas producciones lograron tal éxito que la función teatral no ha parado de recorrer países en diferentes versiones: en gran espectáculo con orquesta en el foso o en producciones más modestas, como esta que se ha presentado en Madrid hasta el 26 de julio 2026.
Su modestia no empaña en absoluto la calidad del espectáculo, con una puesta en escena y dirección de actores-actrices-cantantes que brilla con luz propia. De hecho, su directora, Silvia Villaú (foto) es también la estupenda actriz protagonista, la novicia que deja el convento para ser la institutriz de los siete hijos del viudo capitán Von Trapp. Sin duda, uno de los personajes femeninos más potentes de la historia de los musicales.
Con buen ritmo de canciones y comedia ligera, se desarrolla un romance no por previsible menos impactante, ya que tras el ambiente aristocrático brota una valiente actitud ante la ocupación de Alemania en el comienzo de la Tercera Guerra Mundial. Toda la familia protegida por la Madre Superiora del Convento de María: una Iglesia generosa y sin temor a la noble energía de la música.
La valiosa dirección destaca de manera sobresaliente en la siempre compleja unión de interpretación musical de los actores, más aún cuando se trata de niños pequeños y adolescentes con una soltura admirable. Así como también resulta muy notable el cuidado en la solvencia de los personajes secundarios, y las intérpretes alternantes de María Reiner, encantadora joven siempre en escena en muy variados estados de ánimo.
En la representación a la que asistí debutaba Isabel Gil alternante en el papel de María. Muy grata sorpresa, pues la joven -para este cronista desconocida- tiene en todo momento el carisma imprescindible para conquistar a unos chavales que detestaron a las anteriores, con ella vuelve la música al hogar, y una felicidad desconocida. La actriz -muy bien dirigida- aporta una energía personal que acaricia la ingenuidad de su ensoñada novicia, así como también la energía para afrontar las situaciones más difíciles. Actriz formidable que, ya desde su primera escena, resulta espléndida cantante.
Ficha artística / equipo creativo
Producción ejecutiva: Tomás Padilla
Dirección: Silvia Villaú
Dirección creativa: Silvia Villaú
Dirección de casting: Silvia Villaú
Dirección vocal: Carlos J. Benito
Coreografía: Silvia Villaú / José Félix Romero
Equipo técnico y producción
Director técnico: Tomás Padilla
Ayudante director técnico: Eduardo Padilla
Regidor: Victorio de Cuns
Sonido: Adolfo Mesón / Eduardo Padilla
Iluminación: Rodrigo Granda
Audiovisuales: Eduardo Padilla
Vestuario: Erika Herrera
Dirección de producción: Carlos J. Benito
Marketing y comunicación: José Manuel Paredes
Prensa: Daniel Mejías y Jorge Ochagavia





