Horacio Otheguy Riveira.
TRILOGÍA DE LOS ASEDIOS recupera tres de los títulos más imprescindibles del dramaturgo granadino José Martín Recuerda (1922-2007): La llanura (1947), Las salvajes en puente San Gil (1961), Las arrecogías del beaterio de Santa María Egipciaca (1970). Tres piezas para disfrutar del talento más significativo de su teatro: la capacidad de construir personajes femeninos de una valentía, una grandeza y una vitalidad que rivalizarían con las heroínas clásicas.
Antonio Sánchez Trigueros (Málaga, 1943), profesor universitario, crítico literario y ensayista es autor del prólogo de esta edición, donde ha elaborado un análisis pormenorizado, tan valioso como las propias creaciones de Martín Recuerda. En esas páginas le considera: “dramaturgo insobornable, batallador incombustible, escogió el camino más difícil, el del inconformismo permanente, el de la acusación directa, el de no vacilar en el empeño de señalar con el dedo los problemas más agudos y graves de nuestra sociedad”. De allí la insistente censura padecida en tiempos del franquismo. Fue el gran Adolfo Marsillach el que restituyó sus dotes de excepcional dramaturgo, con Las arrecogías del Beaterio de Santa María Egipciaca, después de años de navegar por la oprobiosa situación ante la censura: «ni prohibida ni autorizada».
El estreno tuvo lugar el 4 de febrero de 1977 en el Teatro de la Comedia de Madrid. El director Adolfo Marsillach contó con: Montse Amenós e Isidre Prunés para diseñar escenografía y figurines y enriqueció el espectáculo con la música de Enrique Morente. Y la coreografía de Mario Maya. El reparto era excepcional Concha Velasco, María Luisa Ponte, Carmen Lozano, Margarita García Ortega, Pilar Bardem, María Paz Ballesteros, Pilar Muñoz, Natalia Duarte, Mercedes Lezcano, Maribel Altés, Maruja García Alonso, Alicia Sánchez, Ángela Grande, Antonio Iranzo y Paco Marsó.
Resultó un éxito memorable.
“Cuando el espectador abandona el teatro y sale a la calle después de haber asistido a la representación de Las arrecogías del Beaterio de Santa María Egipciaca se siente envuelto por una borrasca de violenta hermosura, estética y moral, de relampagueantes luces y sentimientos liberados, de opresivas fuerzas derrumbadas, de limpia e inocente pasión estallante, de rebeldía herida y zamarreada, de fiesta tremenda y cruel en la que la sangre, el fervor de vivir, la tortura y el canto todavía luchan entre sí sobre los cuerpos de las víctimas de siempre, cuya única victoria se anuda en la solidaridad y en la muerte.” (Corbalán en el diario Informaciones)
La Trilogía de los asedios tiene una impecable edición: un trabajo de cuidada estética y fecunda riqueza expositiva, desde el prólogo -ya mencionado- a la publicación de las tres obras maestras. Para ampliar información, recomiendo visitar la web de La fundación José Martín Recuerda.


