Horacio Otheguy Riveira.

Cuando Molière descubrió la farsa, supo que con ese género podría divertir a la temible nobleza de su época, sXVII, y así fue: se partían de risa con Tartufo, Las preciosas ridículas o El avaro, porque en la caricatura de los personajes, la exageración de sus modales y dramatismos vacuos, aplaudían la crítica a los otros, los vecinos y enemigos, nunca a ellos mismos, auténticos protagonistas.

Desde mucho antes, con el humor de griegos y latinos ya se habían presentado los gestos con los que la risa podía desnudar tragedias lacerantes o enredos a golpe de dagas (léase Aristófanes y Plauto, por ejemplo). En cualquier caso se ha ido puliendo esta forma de teatro que hizo suya Mercedes Pinto en Uruguay (país pionero en el espíritu teatral del siglo XX), donde triunfó con esta pieza Un señor… cualquiera, que configuraba un perfil tan divertido como despiadado en torno al matrimonio como fábrica de destrucción masiva de las mujeres.

La versión de Raúl Losánez afronta con apreciable talento la compleja resolución, ya que el juego farsesco se desenvuelve con unos diálogos de la época, lo que causa mayor impresión grotesca en el contraste con el amaneramiento de los personajes. En todo caso, una versión muy unida a la dirección de José Luis Arellano y Mabel del Pozo, ya que forman un trío de brillante dinamismo en el marco sui generis de la escenografía y el vestuario de José Luis Raimond. Como es habitual en las producciones de Lajoven, el pasado nos llega con susurros tan atemporales que resulta difícil atinar de dónde vienen.

Tres personajes en un estudio de fotografía en el que se mueven como su pasaran páginas del comienzo del cine mudo: el arquetipo del «señor» con tirantes, mucho más bajito que la esposa, son marionetas -en escena- de la propia autora que los maneja como marionetas que nacieron para contar en voz alta que la lucha femenina por conquistar su propia voz, sus deseos imperiosos, no termina en ninguna esquina, copa en mano. Ningún descuido vale su peso en oro, y en esta función los intérpretes se divierten junto al público, conscientes todos que los amaneramientos sobreactuados fueron la manera de mostrar, en toda su crudeza, constantes de superioridad en una sociedad que sobrevalora a los fálicos caballeros, amos en la creación de traer niños al mundo… Una perversa actitud que aún pivotea en muchos países, incluso en los que más avanzados están: seguro terror al sexo de las mujeres más completo y poderoso que aquel músculo masculino que sube a la misma velocidad con que baja.

Un espectáculo de 60 minutos que saben a poco, en que los más divertidos atributos corren por cuenta de Helena Lanza en el arte de entrar y salir de situaciones predeterminadas con versátil sentido del humor y capacidad dramática propia de su notable trayectoria. A su lado, los jóvenes Paula Feror y Raúl Martín tienen la riqueza que siempre atribuimos a la dirección de Arellano en Lajoven: una disciplina férrea junto a una gran flexibilidad para reírse de sí mismos y sus personajes.

 

Paula Feror: luchadora pertinaz por su libertad.

 

Raúl Martín, Paula Feror y Helena Lanza.

 

Helena Lanza y Raúl Martín en una de las escenas más divertidas, cuando el caballero se hace cargo de su hijo: un bebé imaginario que dará mucho de sí.

 

 

Autora: Mercedes Pinto
Versión: Raúl Losánez
DIrección escénica: José Luis Arellano García y Mabel del Pozo
Intérpretes: Paula Feror, Helena Lanza y Raúl Martín
Escenografía y vestuario: José Luis Raymond
Iluminación: Óscar Fernández
Música original: Koki Lortkipanidze
Ayudantía de dirección: Álvaro Copado
Ayudantía escenografía: Christina Eleftheriadou
Ayudantía vestuario: Laura Camila Forero
Realización escenografía: Juan Carlos Rodríguez
Material didáctico: Maite Fernández, Ana Matey, Elena Trujillo, Mar Friera y Carmen del Valle
Agradecimientos: Alejandra Rojo, Fran Garcerá, Jan Pappelbaum y Schaubühne Berlin

En la escenografía se han utilizado materiales cedidos por Schaubühne Berlín del espectáctulo ‘Postkarten aus dem Osten’  con diseño de escenografía de Jan Pappelbaum y dirección de Stas Zhirkov.

Equipo LaJoven

Presidente: David R. Peralto
Dirección artística: José Luis Arellano García
Dirección general: Pedro Sánchez
Dirección de producción: Olga Reguilón
Coordinación técnica y regiduría: Daniel Villar
Administración y gestión de públicos: Rocío de Felipe
Comunicación y contenidos digitales: Laura Camila Forero
Regiduría y escenografía: Christina Eleftheriadou
Gestión de públicos: Matías Calvo
Mantenimiento y limpieza: Begoña Pérez
Técnico de iluminación: Óscar Fernández
Fotografía: Ilde Sandrin
Prensa: María Díaz
Prácticas de producción: Xiana Arias

TEATRO FERNÁN GÓMEZ SALA JARDIEL PONCELA