Por: Eduardo Suárez Fernández-Miranda /

José Mercé (Jerez de la Frontera, 1955) no estuvo solo en la vuelta a los escenarios de la Bienal de Flamenco de Sevilla. A sus acompañantes habituales -un grupo de cinco  en los coros y palmas- se les unieron tres guitarristas que son el presente y futuro del flamenco: David de Arahal, guitarrista sevillano nacido en el año 2000, con unas referencias impresionantes de grandes figuras y ya con un sitio entre los grandes; José del Tomate, nacido en Almería en 1998 y proveniente de una dinastía de guitarristas ampliamente reconocida; digno sucesor de su padre, Tomatito, y fan incondicional de su tío “Niño Miguel, y Manuel Cerpa, guitarrista chipionero nacido en el año 2003, habitual en las giras de Mercé y con una progresión y madurez admirable.

Hace diez años, en el concierto de clausura de la Bienal de Flamenco de 2016, José Mercé contó con la colaboración de tres grandes maestros de la guitarra: Tomatito, Pepe Habichuela y Alfredo Lagos, referentes indiscutibles del flamenco. Este año quiso repertirlo.

Su espectáculo lleva el significativo título de ‘Toque de arrebato’, en parte homenaje a Juanito Mojama y su soleá; y en parte un repique de campanas que avisa del peligro de la desaparición del cante más puro del flamenco. Un Mercé reivindicativo se dirigió al público para defender, sin concesiones, ese flamenco de antaño, ese cante jondo que debe transmitirse de generación en generación como se hacía en el pasado. Al mismo tiempo, el cantaor jerezano, agradecía al público sevillano por saber escuchar el flamenco. Porque para Mercé “es más difícil saber escuchar bien el flamenco que cantarlo”.

‘Toque de arrebato’ supuso un recorrido por los principales palos del flamenco, desde la soleá y la seguiriya -según Mercé, la madre y el padre del flamenco-, en compañía de David de Arahal, pasando por la malagueña y la soleá por bulería en compañía de Manuel Cerpa y la percusión y coros, hasta los tientos y tarantos a los que acompañó José del Tomate.

En un momento del concierto, José Mercé se puso en pie y cantó sin micrófono. Un silencio sepulcral. Y después, la fuerza del cante jondo de Mercé recorrió todo el teatro. En su cante estaba su bisabuelo, Paco de la Luz, su tío, Manuel Soto ‘Sordera’, patriarca del flamenco de Jerez. José Mercé, desde el flamenco barrio de Santiago, en Jerez, hasta la Bienal de Sevilla. Flamenco en estado puro.