Horacio Otheguy Riveira.

Moscú no existe nace de la experiencia de una compañía con más de cuarenta años de trayectoria y de nuestro deseo de unir fuerzas de nuevo con el referente francés del teatro de improvisación, Michel Lopez, para sondear en la profundidad de los grandes textos a través de la fuerza de una escritura en escena, como ya hicimos en Imprebís y Hoy no estrenamos. Tras recorrer más de 20 países con ellos, L’Om Imprebís regresa a Madrid con un homenaje a la palabra de Chéjov convertida en una sinfonía de nuestra más rabiosa actualidad. Os invitamos a dejar de esperar y empezar a mirar de frente a las grietas de nuestra existencia. 

 

Dice el gran director, actor, dramaturgo, Santiago Sánchez que nos invitan a dejar de esperar y empezar a mirar de frente a las grietas de nuestra existencia. Pues no parece muy realista y desde luego nada edificante englobar al público en esta parálisis, sobre todo mirando alrededor aquí y ahora, cuando entre tanto desmán violentamente reaccionario hay mucha gente bregando por frenar el avance de lo peor del ser humano insolidario.

Versión libre de personajes y situaciones de Tío Vania, La gaviota, Las tres hermanas y El jardín de los cerezos) 

Dicho esto, la idea de expandir algunos de los grandes personajes de Antón Chejov (1860-1904) en perfiles que van desde el 1896 en que se escribió, por ejemplo, La Gaviota, introduciéndolos en episodios de época y de actualidad, resulta en principio muy rica, más aún en manos de una Compañía muy querida y admirada, por este cronista y numeroso público. Y desde luego, la gran puesta en escena consigue de sus intérpretes un mundo vitalista, tragicómico y conmovedor en sus aspiraciones que tienen como centro soñar con Moscú [el de finales del XIX, ya que el autor muere en Alemania un año antes del primer conato revolucionario contra los zares en 1905).

La vida por delante y La vida alrededor -parafraseando a Fernán Gómez, noche a noche actualizado en cada sala-, en un circuito muy bien montado, con un ritmo y unas interpretaciones encomiables, pero tirando a un borrador demasiado superficial cuando lo más destacado de la actualidad sea un móvil, una pantalla con diseño de compra-venta de tierras, una discoteca a todo dar, dejando a un lado que el Moscú de hoy tiende a desaparecer con una guerra que lo está aniquilando y un régimen neo-zarista represivo de amplias mayorías y minorías de todo tipo. Tampoco hay vuelo de tiempos de la URSS, de manera que lo que parecía un arriesgado plan neo-chejoviano se queda en una comedia ligera bastante pretenciosa.

Eso sí, es tan potente el equipo, hay tanto talento en todos los participantes, que la función se ve con mucho agrado, destacando algunas escenas que van de la emotividad a la nostalgia con manto de tierna emoción. Unas pocas de estas situaciones las expongo en las fotografías que siguen:

 

Beatriu Casanova, espléndida revelación en Madrid. Una actriz y dramaturga valenciana que crea en profundidad el universo de Nina: la joven que quiere triunfar en la capital de Rusia, la belleza que los hombres desean, la ternura escondida y la pasión en un círculo de fuego con promesas incumplidas.

 

En una discoteca, los jóvenes que se atraen, seducen y no se entienden. Un momento de actualidad muy bien logrado.

 

Muy bella secuencia de remembranza de un pasado lejano. Con muy pocos elementos, palabras al vuelo entre el ruso y la improvisación, el magnífico cuarteto nos sumerge en un tiempo de carretas llevadas por caballos, donde los siervos agradecían tener buenos amos.

 

Beatriu Casanova, Pilar Martínez, Carles Montoliu, Víctor Lucas: juntos dominan lo dicho y entredicho, más los espacios emocionales sin palabras.

 

 

Un espectáculo de L’Om Imprebís sobre textos de Antón Chéjov
Dirección de escena: Michel López y Santiago Sánchez
Intérpretes: Carles Montoliu, Víctor Lucas, Pilar Martínez, Beatriu Casanova
Escenografía: Dino Ibáñez & Los Reyes del Mambo (Soluciones escénicas)
Vestuario: Gabriela Salaverri
Iluminación: Félix Garma 
Video: Amador Artiga 
Prensa y comunicación: María Díaz 
Dirección de producción: Camino Lapresta
Ayudantía de producción: Marisa Noguera
Espectáculo creado en Residencia con Off Teatro  
Producción: L’Om Imprebís

 

TEATRO FERNÁN GÓMEZ