¿Alguna vez has sentido que estás detrás de un cristal, observando la vorágine del mundo sin que nadie advierta tu presencia? Esa sensación de aislamiento tan intrínsecamente humana —y tan exacerbada durante la adolescencia— constituye la columna vertebral de Querido Evan Hansen, uno de los fenómenos más arrolladores y transformadores del teatro musical contemporáneo. Tras conmover y conquistar los escenarios de Broadway y el West End londinense, esta laureada producción recala por primera vez en España para agitar las fibras emocionales de la cartelera madrileña.
Bajo la magistral adaptación y dirección de David Serrano y Alejandro Serrano, la obra nos presenta a Evan, un joven de 17 años que lidia a diario con una profunda y paralizante ansiedad social. Su cotidianidad da un vuelco radical cuando una carta estrictamente personal y un trágico malentendido con su compañero Connor Murphy desencadenan una mentira en cadena. Lo que comienza como un intento desesperado por no hacer daño acaba convirtiéndose en una bola de nieve incontrolable. A partir de ese catalizador, la trama se despliega como un espejo tan incómodo como indispensable sobre la salud mental, el duelo generacional y la búsqueda casi instintiva de pertenencia.
Una propuesta desnuda, sin artificios ni filtros
A diferencia de las grandes producciones tradicionales del género, aquí no hallarás coreografías espectaculares ni vestuarios estridentes. La puesta en escena abraza la sobriedad y la intimidad, otorgando un protagonismo escénico clave a la hiperconexión digital que define nuestras vidas. Es una propuesta valiente: la partitura musical lejos de edulcorar el conflicto, actúa como un amplificador de verdades complejas. Temas como la brecha de incomunicación entre padres e hijos, la soledad soterrada que también atenaza a los adultos y el aislamiento paradójico que alimentan las redes sociales se exponen sin tapujos. La obra interpela directamente al espectador con una pregunta punzante: ¿hasta dónde estarías dispuesto a llegar con tal de dejar de ser invisible?
Para defender una historia tan emotiva se necesitaba un reparto con muchísima fuerza. La versión española confía el peso del espectáculo a un elenco joven lleno de talento: Guillermo Martín brilla en la piel del vulnerable Evan, acompañado por Iván Clemente como Connor, Arnau Camps (Jared) y Elvira Santa María (Zoe). El lado adulto lo defienden Jessica Garcés, Verónica Ronda, Lorena Calero y Armando Pita, todos bajo la dirección musical de Joan Miquel Pérez. Vale la pena destacar el trabajo escénico: la escenografía utiliza bloques móviles que van cambiando la acústica del espacio, mientras los actores cantan en situaciones de máxima exigencia física, ya sea tumbados en la cama, corriendo o simulando un directo para las redes sociales.
Un equipo creativo de primer nivel
Detrás de este fenómeno subyace un equipo creativo de auténtico prestigio internacional. Las canciones llevan la firma de Benj Pasek y Justin Paul, el aclamado dúo responsable de hitos cinematográficos como La La Land y El gran showman.Su sello es inconfundible: melodías envolventes combinadas con líricas de una honestidad desarmante. A ello se suman las orquestaciones de Alex Lacamoire, la mente musical detrás de Hamilton. Con esta arquitectura artística, no resulta sorprendente su reconocida trayectoria de 6 Premios Tony incluyendo al Mejor Musical, Mejor Libreto y Mejor Partitura Original; 1 Premio Grammy al Mejor Álbum de Teatro Musical y 3 Premios Laurence Olivier como Mejor Musical Nuevo en Londres.
Querido Evan Hansen es mucho más que un espectáculo multipremiado; representa una catarsis colectiva y un recordatorio urgente sobre la empatía y la importancia del escucha activa entre generaciones familiares. Una cita teatral imprescindible que nos demuestra que, en medio del ruido, nadie debería sentirse invisible.
Querido Evan Hansen -El Musical – En Teatro Rialto – Entradas






