Víctor Roque González

Bueno, bueno, pero ¿qué tenemos aquí?
¡Si es mi recomendación favorita de esta edición, uno de los despiporres de género más sangrientos y divertidos de los últimos años!
La firman Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, que se ganaron mi respeto con esa genialidad llamada Scream VI, donde llevaban a Ghostface a apuñalar en las oscuras calles de Nueva York.
Estaban ambos tan inspirados que Abigail llegó justo después.
Ahora bien, os voy a pedir que no veáis su tráiler ni tratéis de informaros sobre ella. Acercarse a esta película sabiendo lo menos posible conseguirá que su tono a lo «diez negritos» funcione mejor durante la primera hora, sin que os veáis venir el giro principal.
Al revisitarla, me pregunto hasta qué punto sus directores eran conscientes de lo que iba a revelar el marketing, ya que este prácticamente lo contaba todo. La trama, en cambio, está planteada para que el plot twist sea una sorpresa diabólicamente placentera.
Si ya sabéis de qué estoy hablando, no importa: la película es igualmente disfrutable. Yo había visto los anuncios antes de entrar en la sala de cine.
Por mencionar algo de su argumento, Abigail es una chica perteneciente a una familia importante a la que rapta un variopinto grupo de secuestradores para cobrar una recompensa. Sin embargo, al descubrir de quién es hija, la situación no tardará en convertirse, para nuestro deleite, en una pesadilla cargada de comedia negra.
Os lo aseguro: el número de veces que los secuestradores sueltan un «f*ck» en Abigail rivaliza con el de Bryan en Resident Evil, de Zach Cregger.
Podéis alquilarla en Prime Video o Apple TV.

