Ainhoa Escarti

Los Simpson llevan toda la vida emitiéndose, literalmente toda la vida. La mítica serie de animación de Matt Groening ha contado con muchísimos números musicales, muchos de ellos icónicos. La ficción, que ha atravesado muchas subidas y bajadas de calidad a través de los años, tuvo una época dorada en la que, además de hacer humor, hacía sátira social. De esta etapa de oro podemos rescatar una escena musical brillante. Nos vamos a la cuarta temporada, al capítulo 12. «Monorraíl», la pegadiza cancioncilla escrita por Conan O’Brien, es una auténtica obra maestra de la sátira social. Es una demostración impecable sobre la manipulación colectiva, sobre cómo el carisma superficial puede ganar la batalla incluso a las advertencias de la razón. Haciendo una clara referencia al vodevil, ha envejecido perfectamente y sigue siendo una secuencia de una lucidez brutal. Porque nos pueden vender el monorraíl, como también podría ser cualquier panfleto político.

