El director de orquesta Herbert Blomstedt falleció el miércoles 4 de noviembre en su domicilio de Gotemburgo (Suecia), a los 99 años. Su muerte fue anunciada por su agencia, KünstlerSekretariat am Gasteig, según recogió NPR. Con él desaparece, según Scherzo, uno de los grandes directores de nuestro tiempo, un músico que hizo de la fidelidad a la partitura, el rigor y la ausencia de exhibicionismo los rasgos más reconocibles de su arte.

Blomstedt había nacido el 11 de julio de 1927 en Springfield (Massachusetts), de padres suecos, aunque pasó su infancia y juventud en Suecia y Finlandia. Entre sus maestros figuraron Igor Markevitch y Leonard Bernstein. En 1954 debutó con la Filarmónica de Estocolmo y después dirigió las orquestas de Norrköping, Oslo y las radios danesa y sueca. Su proyección internacional se consolidó durante sus diez años al frente de la Staatskapelle de Dresde (1975-1985), según La Jornada, y dirigió también durante una década la Sinfónica de San Francisco, según NPR.
Su discografía incluye las sinfonías de Beethoven con la Staatskapelle de Dresde, las de Brahms con la Gewandhaus de Leipzig y las de Bruckner con esa misma formación. En mayo, Warner Classics recuperó su integral de las seis sinfonías de Nielsen con la Sinfónica de la Radio Danesa y en septiembre se publicó su Novena de Bruckner con la Sinfónica de la Radio de Baviera, según Scherzo. NPR subraya que este año, con 98 años, dirigió todavía a la Sinfónica de Detroit y a la Orquesta del Gewandhaus.
Su última actuación fue el 15 de mayo, cuando dirigió la Novena de Mahler con la Sinfónica de San Francisco, según La Jornada. Un problema de salud le obligó a interrumpir aquel concierto y a cancelar compromisos posteriores, entre ellos uno en Dresde previsto para febrero, según El Congresista.

