El director italiano Tinto Brass, uno de los nombres más polémicos del cine europeo, murió el miércoles 4 de noviembre en Roma a los 93 años, según confirmó su familia a medios locales, entre ellos la agencia ANSA. Sus allegados anunciaron que los funerales se celebrarán de forma íntima, según La Tercera. En los últimos años vivía en Isola Farnese, a las afueras de la capital italiana, junto a su esposa, Caterina Varzi.

Nacido en Milán el 26 de marzo de 1933 con el nombre de Giovanni Brass, heredó el apodo de «Tinto» de su abuelo, el pintor Italico Brass, que lo llamaba «Tintoretto», según La Tercera. Se inició como colaborador de la Cinemateca Francesa y trabajó como ayudante de Roberto Rossellini en Il generale Della Rovere (1959). Debutó como director con Chi lavora è perduto, que obtuvo críticas muy favorables tras su paso por el Festival de Venecia de 1963, cuando era considerado un prometedor cineasta experimental.
Su película La vacanza, con Vanessa Redgrave y Franco Nero, ganó en Venecia el premio de la crítica a la mejor película italiana de 1971. Después se consolidó como máximo exponente del cine erótico italiano con títulos como Salon Kitty y La llave, y se definía como el cineasta «más censurado de todos los tiempos», según Retodiario. Dirigió también Calígula, con Helen Mirren, un proyecto del que acabó exigiendo que se retirara su nombre de los créditos, donde figura solo por la fotografía principal. Este año recibió el Premio Pietro Bianchi del Sindicato Nacional de Periodistas Cinematográficos Italianos en la 83.ª edición del Festival de Venecia.

