Javier Tomeo: «Hay mil caminos para alejarse, pero solo uno para llegar»

 

Por Benito Garrido.

 

El escritor aragonés acaba de lanzar una fabulosa edición de sus Cuentos completos (Editorial Páginas de Espuma, 2012) que permite recuperar el trabajo de uno de los autores más relevantes y prolíficos de la narrativa española contemporánea. Javier Tomeo (Quicena, Huesca 1932) puede sentirse muy satisfecho de una obra que ha sido traducida a quince idiomas, se ha adaptado al cine o incluso se ha representado en importantes teatros. Y aunque el estado físico le limita, aún se siente con fuerzas para conceder irónicas entrevistas, cargadas de humor negro, como sus cuentos.

 

Cuentos completos. Javier Tomeo. Edición y prólogo de Daniel Gascón. Editorial Páginas de Espuma, 2012. 872 páginas.  29,00 €

 La narrativa breve de uno de los autores más originales y personales de las letras españolas por fin reunida. Una literatura libre y audaz. Una prosa directa. Un autor indiscutible de una obra plena de inteligencia y lucidez. Humor. Sátira. Perversidad. Kafka. Goya. Buñuel. Los cuentos completos de un maestro como es Javier Tomeo.

Como bien apunta el prólogo, «Javier Tomeo domina con maestría el relato: la distancia corta es muy adecuada para un escritor que opera a menudo con la sugerencia de una amenaza imprecisa e inminente. La obra que presentamos en esta edición –que reúne las piezas breves publicadas en los libros Bestiario, Historias mínimas, Problemas oculares, Zoopatías y zoofilias, El nuevo bestiario, Cuentos perversos, Los nuevos inquisidores y una colección de inéditos, que incluye obras nuevas y reescrituras de antiguos relatos– recoge algunos de sus mejores textos».

 

Entrevista:

 

P.- ¿Qué supone para un escritor consagrado como usted una edición como esta de sus cuentos completos?

Este es una edición realmente maravillosa, un libro bonito, con una portada muy interesante y sugestiva. También tiene buen papel y unos caracteres legibles (que se pueden ver sin necesidad de gafas)… En definitiva, estoy muy contento y satisfecho de que parte de mi obra esté recogida en esta antología.

 

P.- Parece que no hubiese pasado el tiempo, sus cuentos siguen teniendo la misma fuerza, vigencia y empatía, ¿es el poder quizás de intemporalidad que tiene el cuento sobre la novela?

Mis pretensiones son esas, que por ellos no pase el tiempo. Pero eso es algo que también busco en mis novelas, que hoy sigan siendo válidas. Hay muchas novelas que en su momento impactaron a la opinión pública y que se han convertido en verdaderas antiguallas, que hoy se caerían de las manos pues reflejan una realidad que ya ha quedado muy atrás. A mí me da la impresión que mis personajes siguen siendo actuales, y que los problemas que planteo siguen vigentes.

 

P.- En Bestiario tus animales parlantes son bastante humanos. En Historias mínimas, tus personajes son bastante animales. ¿De dónde surge esa animalidad del ser humano?

Hay un parte animal, claramente somos animales “racionales” aunque haya algunos comportamientos realmente execrables. Todo mi mundo y mis personajes tienen que ver con el ello freudiano, las pulsiones, la exteriorización de lo que nos gustaría hacer y no hacemos, lo que no nos atrevemos a hacer por los convencionalismos. Nos reprimimos. Al acercar los personajes al lado salvaje y animal les permitimos desahogarse.

 

P.- Sus ficciones se acercan a Kafka y comulgan con Bernhard, incluso con el surrealismo cinematográfico de Buñuel. ¿Han sido estos sus verdaderos maestros a la hora de escribir?

Esto ya me lo dijo una vez el editor Jorge Herralde. Hablaba de una “inesperada colisión entre Kafka y Buñuel”. Y la verdad es que tenía razón pues los dos creadores siempre me han interesado. Tengo especial predilección por Buñuel y sus maravillosos guiones. En cuanto a Bernhard, tengo que reconocer que no he leído nada de él.

 

P.- Personajes desubicados, solitarios, dramáticos, monstruosos… Pero que usted envuelve en un círculo de ironía y humor. ¿Es la mejor forma de hurgar en las tripas del hombre?

A mí siempre me ha gustado provocar una sonrisa en el lector aunque fuese leyendo las situaciones dramáticas que escribo. Es agradable conseguir la sonrisa del lector, aunque en breve se convierta en una mueca torcida. Por el camino de la sonrisa he acercado al lector hasta un problema posiblemente grave, y eso algo muy interesante.

            Daniel Gascón (editor): la mirada que sobre la realidad tiene Javier Tomeo me atraía mucho. Creo que es muy perturbadora y diferente a todas las que hoy muestra la literatura en castellano. Y además, cuando lees a Tomeo ves cosas de la realidad que antes no veías, consigue alterar tu forma de ver el mundo, y si encima es con sentido del humor, pues ya es perfecto. Es un escritor a veces desasosegante, entre el estremecimiento y la sonrisa.

 

P.- La incomunicación del ser humano se transpira continuamente. En la época de las redes sociales y la multiculturalidad ¿crees que seguimos igual de aislados, de incomunicados?

Pues sí, seguimos igual de perdidos. La soledad y la incomunicación son algunos de los grandes males que acosan al hombre. La gente sí que se comunica, gritan todos a la misma vez… pero cuando se trata de llegar a las capas más profundas las redes sociales no ayudan, pues uno sigue solo en su casa delante del ordenador.

 

P.- ¿Cómo nació el gallitigre? Si le pidiesen ingeniar una versión más actualizada del mismo, más acorde con la situación de crisis que vivimos, ¿cuál sería?

El gallitigre es la expresión de la armonía universal, de la unión entre los contrarios. Gallo y tigre. El día en que sea posible el amor entre esas dos criaturas tan diferentes, y haya un fruto (que sería el gallitigre), entonces posiblemente el mundo regrese a una nueva edad de oro, suponiendo que haya existido una. Para la crisis sirve perfectamente esta metáfora; parece como que ya escribí en su momento pensando en la actual crisis.

 

P.- Problemas oculares, otro de tus libros… ¿estamos realmente tan ciegos o es que preferimos no ver?

Algunas veces preferimos no ver. Esa es la metáfora de estos relatos: lo difícil que es encontrar un camino. Hay mil caminos para alejarse pero solo uno para llegar. Vamos todos por la vida intentado encontrar ese camino. Esta es una constante entre los personajes de mis relatos.

 

P.- Las historias de amor y pasión arrebatada no están muy presentes en su catálogo de relatos ¿es quizás un sentimiento sobrevalorado?

El amor es un estado intermedio entre el poseer y el no poseer, decía Platón. Cuando posees dejas de amar, y entonces buscas otro objetivo. Bueno, soy un poco escéptico en materia de amor. Creo en el amor con mayúsculas, ese que se erige como supremo arquitecto que permitiese al universo vivir en conexión, pero esto no siempre es posible. Creo que entre dos personas el amor puede existir, pero no el verdadero amor.

 

P.- No somos lo que parecemos, ¿siempre se oculta algo?

Siempre se oculta algo aunque sea a nivel inconsciente, lo que nos avergüenza exteriorizar , lo que conviene que los demás no sepan para conseguir alcanzar un objetivo. Si enseñamos todas nuestras armas posiblemente nos pongan la zancadilla.

 

P.- ¿Te llevas bien con las nuevas tecnologías y los avances informáticos?

Regular. Escribo con ordenador, pero todos esos neologismos tecnológicos tipo twitter, los llevo muy mal, no los entiendo, me manejo mal.

 

P.- ¿Qué buscas más a la hora de escribir, alcanzar calidad literaria o provocar la reacción del lector?

En realidad no pienso en el lector cuando escribo, pienso en mí mismo, lo que pasa es que el lector luego lo puede aprovechar. Escribo porque lo siento de esa manera, pero no voy con la pretensión de “sorprender al burgués”, y tampoco de moralizarlo. La literatura de Pepito Grillo no es lo que busco.

 

P.- ¿Son la mitología, leyendas, historias antiguas o clásicas de otros países fuente para tus historias?

Uno nunca es absolutamente original, escribe a partir de unas experiencias, unos conocimientos. Es muy difícil inventar algo. Como te decía, parto de unos conocimientos o de unas experiencias que me impresionaron en su momento. Leo poca novela, poca narrativa creativa, pero sí que se leo muchos libros que sirven como herramienta, que me enseñan cosas. De todo lo que cuento sobre animales, no me invento nada, toda la información es tomada de manuales. Escribo así porque lo he leído, pero procuro darle un sentido literario y metafórico.

 

P.- ¿Qué te parece que algunas de tus obras se hayan adaptado al teatro?

Mis novelas son situaciones dramáticas con un principio, un desarrollo y un desenlace. Pocos personajes, economía de palabra, situaciones en tiempo real… todo esto a los que hacen teatro les motiva y estimula. Algunos han dicho que mis novelas tienen una visión anticipada de lo que puede ocurrir en el escenario, y eso hace que sea relativamente fácil adaptarlas al teatro.

La palabra que se escribe para ser leída a solas en la habitación tiene un peso diferente a la palabra que se escribe para ser representada, actuada, dicha. La magia de un actor que se mete en la piel de tu personaje y lo ves vivo, es algo que impresiona, pues piensas que ese personaje lo has creado tú.

 

P.- ¿Tienes nuevos proyectos de los que nos puedas hablar?

Ahora estoy pendiente de edición de una novela en tono humorístico sobre el mito de Frankenstein. Quizás esta primavera podamos verla ya. Y más cosas, pues me paso muchas horas delante del ordenador, así que sigo trabajando mucho.

 

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