Curiosidades detrás de la obra de J. R. R. Tolkien

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Por: Walter Gonzalves


 

Es el mayor mito de la era moderna, un maligno anillo de poder y un héroe inverosímil con la misión de destruirlo. El Señor de Los Anillos es un mundo lleno de: guerreros, magos y monstruos. Todos creados en la mente de un solo hombre, pero son fruto de algo más que la imaginación, la historia tiene una serie de conexiones fascinantes con la realidad. Desde las trincheras de la primera guerra mundial hasta la Biblia, hoy descubriremos la realidad que se oculta detrás de la ficción, esta es la verdadera historia detrás del Señor de los Anillos.

Una figura solitaria se asoma al borde de un abismo, contempla el ardiente mar de lava que tiene debajo, aquí el arduo y largo viaje de Frodo Bolsón ha llegado a su fin, la misión de destruir un anillo maligno, arrojándolo al mismo fuego del que fue forjado. Esta es la tarea en torno a la que gira el Señor de los Anillos.

Es una historia clásica del bien frente al mal, que se desarrolla en un mundo llamado: tierra media. Hay algo en el Señor de los Anillos que llega a la gente y yo creo que se debe a las conexiones con la mitología. Detrás del Señor de los Anillos hay un buen número de influencias antiguas y modernas que se combinan para crear el viaje mitológico más ambicioso desde la Odisea y todas ellas están canalizadas a través de un hombre John Ronald Reuel Tolkien. Hay una carta escrita por Tolkien en la que decía que quería crear una mitología para su país, intentaba crear una mitología que fuese auténticamente inglesa, centrada en el norte y en el oeste y no en el mar mediterráneo, como habían hecho los autores griegos y romanos, pensó que como no existía, había que escribirla. Para crear su mitología Tolkien se basó en sus propias experiencias en la época moderna y en sus relatos favoritos del mundo antiguo, estudio numerosas mitologías y tradiciones medievales y las reformulo para crear sus propios mitos. Tolkien utilizo numerosos elementos del inglés antiguo y del mundo nórdico antiguo, Beowulf, El Rey Arturo, las Sagas Vikingas, todas estas fuentes están detrás del Señor de los Anillos, las conexiones antiguas comienzan con el lugar donde se sitúa la historia.

En la mitología nórdica el mundo está formado por tres niveles: el más alto es el Asgard, la morada de los dioses, el más bajo es el Hel (o también conocido como Helheim) el inframundo de los muertos, entre ambos se encuentra el mundo habitado por enanos, elfos y hombres, se llama Midgard que se traduce como tierra media. La tierra media es el Midgard que encontramos en el nórdico antiguo o anglosajón y en estos contextos simplemente significa “la tierra del medio”, que se encuentra entre el cielo y el infierno, rodeada por el océano.

En el Señor de los Anillos Frodo debe viajar a través de la tierra media para destruir el anillo maligno, este anillo es el elemento central de la historia y también él está inspirado en leyendas primitivas. El Señor de los Anillos trata de veinte anillos mágicos que se encuentran en la tierra media, algunos tienen la capacidad de curar, otros de ampliar la vida, pero hay uno más poderoso que todos los demás, es el anillo único: tiene la capacidad de hacer invisible a aquel que se lo pone, este es un concepto clave en el Señor de los Anillos, pero no es original, lo encontramos en el relato más legendario de la edad media, en otra historia de valor en tiempos peligrosos “El Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda”. En la leyenda artúrica hay objetos mágicos y encontramos un anillo de invisibilidad que la doncella Lunete entrega al caballero Yvain, es un paralelismo fascinante entre dos mitos creados con más de mil años de diferencia, pero el anillo de Frodo hace algo más que hacer invisible a su portador, también lo corrompe, el anillo único es la creación de un malvado señor que lo ha imbuido con su propio poder destructivo, él es Sauron. Cuando Sauron forjo el anillo puso parte de sí mismo en él, es intrínsecamente malvado, si te lo pones y reclamas su posesión no puedes usarlo para ninguna buena causa, todo lo que hagas acabara siendo malo.

El anillo único tiene un espíritu malévolo, una parte del espíritu de Sauron vive en su interior y ese espíritu malévolo actúa sobre las personas para cambiarlas, para manipularlas, para que hagan cosas malvadas, el anillo es como una adicción, cuanto más lo tienes más lo deseas. Esta idea de un anillo maligno también posee un precedente mítico, en un antiguo relato épico nórdico titulado “La Saga völsunga” (o Saga de los volsungos), muchas de las sagas nórdicas están basadas en historias familiares y encontramos una combinación muy atractiva de material histórico y tradiciones mitológicas. “La saga de los volsungos” es una saga islandesa escrita probablemente en el siglo XIV, basada en una antigua tradición germánica presenta una serie de héroes culturales germánicos basados libremente en figuras históricas que existieron en la época pre-medieval al final del imperio Romano Occidental, estos héroes y sus poemas épicos eran muy importantes en las cortes guerreras germánicas y cuando los escandinavos se asentaron en Islandia adoptaron la tradición como propia.

Hay paralelismos curiosos entre la saga de los volsungos y El Señor de los Anillos. En una escena de la saga un Rey posee un anillo de oro que le confiere poder y riquezas inimaginables, pero el hijo del rey quiere hacerse con él y la tentación lo vuelve loco. Mata a su padre para hacerse con el anillo y después lo oculta en una caverna, allí el maligno anillo transforma al príncipe en una serpiente horrible, es una dura lección sobre los problemas de la avaricia que también encontramos en El Señor de los Anillos, en cierta medida se parece al personaje de Gollum en el Señor de los Anillos. Gollum originalmente era un Hobbit, un día él y su amigo Déagol salieron a pescar, Déagol vio algo que brillaba en el fondo del rio, lo saco y era el anillo, era tan hermoso que Gollum, que por entonces se llamaba Sméagol quiso quedárselo y deseaba tanto el oro que asesino a su mejor amigo. Gollum toma el anillo y lo oculta en una caverna, como el príncipe de la saga de los volsungos, y se transforma en una horrible criatura muy longeva pero patética. Toda la vida de Gollum gira alrededor de que posee el anillo y está obsesionado con él, lo vuelve completamente loco. Tras poseer el anillo durante casi quinientos años, Gollum lo pierde, algún tiempo después termina en las manos de un Hobbit inocente llamado Frodo Bolsón.

Frodo tiene un nombre interesante que significa sabio en nórdico antiguo y en anglosajón, y Frodo es quien está unido al anillo. El viaje de Frodo comienza en una tierra de colinas onduladas y campos verdes llamada “La Comarca” este es el hogar de su raza, los Hobbits.

Los Hobbits son seres pequeños, de un metro y veinte centímetros o algo menos, no llevan zapatos porque tienen unas suelas muy gruesas en la planta del pie y mucho pelo en la parte de arriba. Son bastante hogareños, no suelen salir en busca de aventuras. El ritmo lento de la vida en la comarca refleja la infancia de del autor en la zona rural del oeste de Inglaterra. En cierto sentido Tolkien se reflejó a sí mismo en los Hobbits, ellos encarnan muchos de sus ideales como el amor por el campo,  la vida sencilla de los pastores y las buenas virtudes de siempre frente a la grandeza y a las pretensiones.

Un Hobbit es la última criatura que esperaríamos ver salvando al mundo del mal, pero Frodo Bolsón (originalmente Frodo Baggins) es diferente. Frodo no es el típico Hobbit porque ha aprendido cosas: le interesa los elfos, enanos y extranjeros, conoce un poco el mundo y le interesa lo suficiente el mundo exterior para sacrificar lo que ama. Si repasamos los mitos originales, vemos que hay héroes, guerreros si lo prefieren, pero Tolkien toma esta historia y la cuenta desde el punto de vista de un héroe improbable, el guerrero reticente y yo pienso que eso es algo único. Frodo hereda el anillo único de su tío Bilbo, que lo encontró en la cueva de Gollum, cuando descubre el poder destructivo del anillo se propone destruirlo pero muy pronto él también se ve atrapado por su maldad. Al principio del libro ya empieza a tener la tentación de ponerse el anillo y escapar, de dejar a sus amigos atrás, en esa etapa lo supera pero después la tentación se vuelve cada vez peor.

El viaje de Frodo para destruir el mal es el tema principal del Señor de los Anillos, pero el mito de la tierra media no empieza allí, este es solo su último capítulo.

En 1977, más de veinte años después de la publicación del Señor de los Anillos, apareció su olvidado anteproyecto que revelaba por primera vez como había comenzado el proyecto del mito más ambicioso de la era moderna. Es la historia de una creación con lazos sorprendentes con la Biblia Cristiana.

El Señor de los Anillos es un mito moderno con conexiones directas con los relatos más legendarios de las historias, el mundo mitológico de Tolkien es tan detallado que incluso creo una palabra para describirlo “Mithopoeia”, con este término definía un lugar mítico que constituía un lugar propio, muy poblado, con una geografía propia y un mapa propio en el que encontrarlo, si queremos un ejemplo en la era moderna podemos pensar en el mundo creado en la Guerra de las Galaxias, por ejemplo. La mithopoeia de Tolkien cuenta incluso con una historia de la creación para explicar cómo había surgido la tierra media antes del Señor de los Anillos, pero no se publicó hasta después de su muerte en un libro titulado “El Silmarillion”, este fue el origen de la tierra media. Es la historia antigua del Señor de los Anillos, todo lo que ocurrió miles de años antes, más de medio metro de grosor, un enorme montón de papeles, poemas escritos en élfico e inglés; historias que sorprendieron a los editores y dijeron ¿Qué hacemos con esto?

Tolkien bebió de muchas fuentes cuando se propuso crear su particular mundo mítico, pero hubo una que le influyo por encima de todas las demás, la Biblia. Tolkien era un católico romano extremadamente devoto por razones personales y también por su historia familiar. Su madre se convirtió al catolicismo y cuando lo hizo su familia más o menos la rechazo. Educo a sus dos hijos en el catolicismo y murió de diabetes cuando Tolkien era muy joven. Tolkien fue adoptado por un sacerdote católico que se ocupó de él y de su hermano, así su obra está influida por el pensamiento Católico, y eso se ve en sus escritos de manera muy interesante, especialmente cuando habla de la creación y el papel que juega el creador, en la historia de Tolkien hay un dios supremo llamado Ilúvatar, crea a seres espirituales llamados Ainur que cantan canciones tan hermosas que el mundo nace a partir de ellas. El mundo se crea a partir de una sinfonía gigante o música de los Ainur, como es denominada, cantan sus canciones ante el trono de dios y elaboran la historia del mundo que ha de venir, que dios entonces, hace real. Así nace la tierra media, el futuro escenario del Señor de los Anillos.

En 1928 Tolkien ya había esbozado las líneas generales de su mitología, aunque no esperaba que llegase a conocerse más allá de su círculo de amigos, pero entonces una chispa de inspiración lo cambiaria todo y le haría pasar de ser un profesor universitario de treinta y seis a convertirse en el maestro del mito moderno, cuando corregía unos exámenes vio que un alumno había dejado una página en blanco, así que Tolkien escribió “En un agujero en el suelo vivía un Hobbit”, a partir de esta frase nacería un nuevo mundo, no tenía ni idea lo que significaba y empezó a desarrollar una historia a partir de allí. No hay ningún precedente lingüístico claro de la palabra “Hobbit” aunque si lo pensamos suena un poco a la palabra hábito o en latín habitus, una criatura de hábitos, una criatura que en cierto sentido lleva una existencia anodina.

Los elfos no deben confundirse con los Hobbits, son una raza de seres inmortales casi perfectos que representan una visión de cómo deberían ser los humanos si no hubiesen sido corrompidos por el pecado original de Adán y Eva. Los elfos hablan diversos dialectos y poseen la lengua más desarrollada de la tierra media. Algunas partes del idioma élfico están basadas en uno real, el fines, Tolkien lo aprendió mientras estudiaba el mito nacional de Finlandia, el Kalevala.

El Kalevala es el poema épico del pueblo Finlandés, habla de enanos y elfos y sus personajes recuerdan y tal vez inspiraron algunos de los últimos escritos de Tolkien. Los idiomas de otras criaturas también juegan un papel importante en la historia, incluso la lengua negra hablada por Sauron nos permite conocer su ethos, la naturaleza de su ser, de modo que las lenguas de cada una de estas razas diferentes nos dicen algo sobre su naturaleza.

En el Señor de los Anillos hay otra lengua, la hablada por los enanos, un grupo de personajes bajos y robustos que viven bajo tierra, su alfabeto se inspira en inscripciones nórdicas que todavía es posible encontrar por Escandinavia en monumentos conmemorativos antiguos, las piedras rúnicas. Las runas se utilizaban para identificar objetos de gran significado, por ejemplo espadas que se transmitían de generación en generación y a veces tumbas, a veces encontramos en escrituras rúnicas acertijos que presuponen un problema doble para los intérpretes, primero hay que leer el alfabeto rúnico y después averiguar que significa el acertijo, Tolkien agrego un acertijo rúnico a la novela que público, la épica precursora del Señor de los Anillos, El Hobbit.

El Hobbit gira en torno a Bilbo Bolsón, el tío de Frodo, un Hobbit que va en busca de un tesoro robado, la pista para encontrarlo está en un mapa antiguo, es un texto rúnico que solo se ve a la luz de la luna. Tolkien quería que las runas representasen una lengua real, era una idea de escritura secreta, escritura mágica, pero también relacionada con sus lenguas inventadas. La escritura mágica del mapa lleva a Bilbo a la guarida de Smaug, el dragón más temido de la tierra media, este es el monstruo que guarda el tesoro. Smaug es el último de los grandes dragones dorados, ha acumulado toda la riqueza del reino enano y la ha apilado en un enorme montículo. Los Dragones representan la avaricia humana, pero amplificada porque esta es una criatura monstruosa que solo le interesa acumular oro y atesorarlo

Bilbo entra valientemente en la guarida del dragón y roba una copa de oro de su tesoro. En venganza Samug ataca con furia una aldea cercana, este es el mito pero ¿Qué lo inspiro? Si la historia de un dragón que guarda un tesoro de oro nos suena familiar es por algo, la trama de este incidente es idéntica a la trama de Beowulf, uno de los mitos más famosos de la historia de la humanidad y el favorito de Tolkien, es la historia de un hombre escandinavo que se convierte en Rey de su país y que se enfrenta a la prueba por excelencia, un dragón que escupe fuego. El dragón protege el tesoro de unos reyes antiguos, un esclavo descubre un pasadizo secreto hasta la guarida del dragón, encuentra el fabuloso tesoro, ve al dragón dormido, se cuela y le roba una copa de oro, es un relato con semejanzas obvias con la historia del Hobbit, ambas son alegorías sobre el peligro de la avaricia, en ambos casos el deseo de hacerse con un tesoro provoca una reacción en cadena con consecuencias terribles. Tolkien toma ese tema con Beowulf y lo convierte en uno de los elementos centrales de su historia.

Beowulf es una de las fuentes escritas que influyeron considerablemente en El Señor de los Anillos, pero hubo una experiencia de la vida real que afecto más que cualquiera extraída de las página de un libro. Un trauma aterrador plagado de fantasmas, sangre y muerte. Las trincheras y las cicatrices de la Primera Guerra Mundial.

Francia 1916, una lluvia de fuego enemigo machaca una trinchera aliada, un grupo de soldados británicos intenta ponerse a salvo, reptando como gusanos, centímetro a centímetro. Entre ellos se encuentra un teniente segundo de veinticuatro años, Tolkien. Sus experiencias bélicas ejercerán una profunda influencia sobre la batalla mítica por la tierra media. Cuando en el Señor de los Anillos leemos la parte de los combates, del derramamiento de sangre y de la destrucción de la naturaleza vemos una declaración de principios sobre la guerra.

La Primera Guerra Mundial generó un panorama de muerte que desafía la comprensión humana, los libros de historia la denominan “La Gran Guerra” una contienda en la que los hombres se masacraban unos a otros en apenas unos metros de barro. Tolkien y las personas de su generación que participaron en la Primer Guerra Mundial experimentaron una singular brutalidad en el campo de batalla, sabemos que toda guerra es sangrienta y violenta, pero aquella guerra de trincheras en el norte de Francia fue especialmente horripilante. Estaban esperando que en cualquier momento les cayese de encima un proyectil de la artillería, metido en las trincheras en los que había tanta gente que muchos padecían una enfermedad llamada “pie de trinchera” que provoca que la carne se vaya desprendiendo de los huesos, les atacaban con gas mostaza y Tolkien fue testigo de todo eso.

El teniente Tolkien participa en combate en la Batalla del Somme, unas brutales tablas que provocarían una carnicería a escala nunca vista en la historia de la humanidad. La batalla del Somme se prolongó durante cuatro meses, se cobró la vida de un millón y medio de hombres en cada bando, no hubo ningún ganador al final de la batalla. Fue solo una trágica pérdida de vidas. Tras servir durante un año, Tolkien contrajo la fiebre de las trincheras, una variante de la disentería o del tifus, fue hospitalizado y repatriado y tardo mucho tiempo en recuperarse, nunca volvió al frente. Estaba herido, dañado interiormente por la guerra y traumatizado, el trauma que sufrió tuvo que influir en la forma de relatar el modo en la que Frodo experimenta su misión para destruir el anillo, una parte importante de Tolkien se refleja en los Hobbits sin que estos sean simplemente una representación de sí mismo.

En el Señor de los Anillos, el Hobbit Frodo viaja a través de un pantano llamado la ciénaga de los muertos, donde miles de años antes tuvo lugar una gran batalla, allí los fantasmas siguen acechando bajo el agua “yacen en todas las charcas con sus rostros pálidos en lo más hondo de las profundas aguas oscuras, yo los vi. Rostros ceñudos y malvados y rostros nobles y tristes, pero todos horribles, todos putrefactos, todos muertos”. En la ciénaga de los muertos, en donde tenemos un paisaje de putrefacción con cadáveres de una guerra anterior, reconocemos los recuerdos de aquel verano en las trincheras, de los cuerpos putrefactos de los soldados. No nos encontramos ante la idea de una guerra heroica, sino de la muerte y la devastación, lo único que queda son hombres muertos. Los horrores de la guerra se mostraron por primera vez en la novela precursora del Señor de los Anillos, el Hobbit, la historia culmina en una batalla de cinco ejércitos diferentes que se disputan el tesoro del dragón. El personaje principal, Bilbo Bolsón, ve morir a muchos de sus compañeros en el campo de batalla y llega a comprender la futilidad de la guerra, al igual que Bilbo el propio Tolkien vio morir a sus compañeros en el frente, en Francia lucho junto a tres de sus mejores amigos, en noviembre de 1916 dos de ellos ya habían muerto. Cuando leemos la historia de unos camaradas que se enfrentan a un enemigo prácticamente insuperable es obvio el miedo que sienten y como oyen acercarse los sonidos de la batalla, saben que les pondrán a prueba y que probablemente morirán esa noche y sin embargo encuentran la forma de expresarse con humor y coraje y levantar el ánimo a los demás en un momento que parece extraído directamente de su experiencia en el frente. El padecimiento y terror de la primera guerra mundial se refleja no solo en el sufrimiento de los héroes de la tierra media sino en la brutalidad de sus villanos, tal vez en ningún lugar se revela la experiencia bélica de Tolkien que en la horripilante maldad de los orcos.

El Señor de los Anillos es el fruto de una imaginación viva, apoyada en los mitos antiguos y en la vida moderna, la experiencia bélica en primera persona de su autor sirvió de marco al conflicto central entre las fuerzas del bien y del mal el campo final de la batalla de ese conflicto es un lugar infernal: Mordor

En el corazón de Mordor se encuentra el monte del destino, el volcán donde se forjo el anillo único aquí es donde el Hobbit Frodo debe destruir el anillo, antes de que su poder maligno se apodere de él. Es un emplazamiento extraído de una de las fuentes antiguas mejor conocidas del mundo: la Biblia. Si leemos la Biblia el infierno se describe como un lugar de fuego, azufre y tormento eterno y cuando vemos Mordor estamos frente a un lugar que es un páramo negro. Coincide bastante con la descripción que Dante hace del infierno, porque estamos ante una llanura ardiente en el infierno, un desierto seco que caen copos de fuego del cielo. Incluso el nombre de Mordor suena siniestro y no es por casualidad, Mordor suena muy parecido a murder que significa asesinato y esta la conexión con el nórdico antiguo donde Morth significa literalmente lo mismo: asesinato.

En la historia quienes entran en Mordor saben que han firmado su sentencia de muerte, el lugar vigilado por una despiadada raza de soldados de infantería: los orcos. Los orcos son horribles, son encorvados, arrugados, feos. Nos dicen que son elfos que han salido mal. Las fuerzas oscuras los han adoptado y convertido en esta raza horrible. Son criaturas descriptas como fascinadas por las maquinas, por crear cosas inteligentes, por los beneficios, intentan que los demás trabajen para ellos, algunas lecturas han identificado esta idea con un capitalismo disfrazado, los orcos serian capitalistas. Los orcos están totalmente corrompidos, se han echado a perder, originalmente eran criaturas buenas, pero su voluntad ahora pertenece totalmente al mal.

La raza malvada de Mordor, como tantos componentes del Señor de los Anillos, podría derivar de un mito antiguo. En el Beowulf, verso 512, se cita a las criaturas malvadas que descienden de Caín tras matar a su hermano Abel y los Elfos y los Orcos. Los orcos son seres demoniacos del Beowulf, tienen algo parecido a un alma, pero están considerados seres con un alma malvada.

Las fuentes históricas no solo inspiraron a los enemigos más despreciables de la tierra media, sino también uno de sus principales héroes: el mago Gandalf. En el Señor de los Anillos Gandalf guía a Frodo para destruir el anillo único. Gandalf se convirtió en el arquetipo de los magos luego de la publicación del Señor de los Anillos, antes la magia se consideraba mala, anticristiana, era un poco maligna. Gandalf es una figura fundamentalmente buena, intenta hacer lo mejor para todas las criaturas de la tierra media, las pistas sobre los orígenes de Gandalf, las encontramos en la mitología nórdica. En nórdico antiguo Gandalf significa Elfo Mágico o Elfo que usa la magia, por supuesto que Gandalf no es un elfo, pero sí que es, sin ningún tipo de duda, una figura mágica de gran poder, pero Gandalf toma algo más que el nombre del mito nórdico, su aspecto recuerda al de su deidad más poderosa: Odín. Para los escandinavos del pasado Odín representaba muchas cosas, era el dios de la sabiduría, la guerra, el combate y la muerte; pero su vertiente errante es la que más se muestra en Gandalf. Está claro que Odín inspiro a Gandalf, una de sus características es que es el dios de las máscaras y de las varias identidades así que tiene muchos nombres y disfraces y cuando viaja por la tierra a menudo lo hace como el vagabundo gris, lleva una túnica gris y tiene un sombrero de ala ancha y lleva la barba larga. Al igual que Odín, Gandalf vaga por la tierra media durante años, trabajando en silencio para destruir a sus fuerzas malvadas, pero el mago pudo haber estado también influido por otra figura antigua más prominente. Gandalf también ha sido comparado por algunos con Cristo: se sacrifica, muere y regresa vestido de blanco. Cuando lucha para salvar a Frodo, Gandalf muere metafóricamente y resucita como Gandalf, el blanco, y este es uno de los momentos en que vemos las raíces católicas de Tolkien.

Un dios pagano con muchos disfraces y un salvador cristiano resucitado, dos figuras poderosas del mundo antiguo fundidas en un único personaje principal. Esto es algo que solo vemos en Tolkien, se le da muy bien unir motivos cristianos y paganos.

Las influencias religiosas que hay detrás del Señor de los Anillos se revelan de lleno en el clímax de la épica, a medida que se acerca el final no es Gandalf sino Frodo el que está en disposición de salvar al mundo.

El momento definitorio del mito nacerá de un capítulo fundamental en la vida de Cristo, cuando Frodo se enfrente a la última tentación del anillo. Mordor, un infierno ardiente, hogar de los orcos y de su malvado señor, Sauron. Aquí es donde el joven Frodo se encuentra al final de un doloroso viaje a través de la tierra media. Su viaje para alcanzar la cima del Monte del Destino ha concluido, pero la verdadera prueba está a punto de comenzar. Para destruir el anillo único Frodo debe escalar la montaña y arrojarlo al fuego volcánico en el que fue forjado, pero el anillo no se rendirá sin luchar. No es casualidad que el símbolo sea el circulo, absorbe todo lo bueno de cada uno y de su personalidad, al igual que cualquier otra adicción hasta que solo pueden pensar en el anillo. Mientras Frodo escala el monte del destino, el anillo intenta atraerle, le reta a abandonar su misión y a rendirse ante su poder: es el combate definitivo con la tentación. Una lucha interna entre la oscuridad y la luz inspirada por la visión cristiana del mundo del autor Tolkien. Toda la obra está inundada de pensamientos católicos, al final Tolkien dijo que quería ilustrar las dos peticiones del padre nuestro “no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal”. Los últimos momentos de Frodo con el anillo recuerdan uno de los pasajes más famosos del nuevo testamento: Satanás viene a la tierra para tentar a Cristo en el desierto durante sus cuarenta días de ayuno: le tienta con poder, le tienta con comida, le tienta con el dominio de la tierra. En la biblia Cristo se resiste a la oferta de Satanás pero la voluntad de Frodo se revelara más débil, Frodo ha llegado hasta la grieta en el Monte del Destino, al borde del abismo del volcán en el que se forjo el anillo, tiene el anillo en la cadena pero no puede destruirlo, ha pasado a formar parte de su personalidad y dice “he decidido no hacer lo que he venido a hacer, el anillo es mío” y se lo pone. El anillo hace inmediatamente a Frodo invisible, pero no está solo, Gollum, la malvada criatura que poseyó el anillo durante centenares de años ha seguido a Frodo hasta el Monte del Destino, está desesperado por recuperar su anillo y ahora ve su oportunidad. Gollum se abalanza sobre Frodo y le arranca el dedo de un mordisco, Gollum toma el anillo pero cae a las ardientes llamas del volcán, esto destruye el anillo, obviamente destruye a Gollum pero en cierto sentido libera a Frodo, a pesar de su maldad es Gollum es quien salva a la tierra media haciendo algo malo, si Gollum no lo hubiera hecho el mundo no se habría salvado, es un vuelco curioso de la situación. Las lecturas que pueden hacerse de esta situación pueden ser varias, entre ellas, podemos pensar que la compasión que demuestra Bilbo (y luego Frodo) hacia Gollum, es la que lleva a esta situación, sin embargo también se puede hacer un paralelismo siguiendo cierta línea de crítica al sistema consumista. Como mencione Gollum actúa como un adicto ante el anillo, el anillo lo consume y es en lo único que Gollum piensa y desea, el adicto (en este caso Gollum) plantea una paradoja al sistema de malévolo del consumismo, no importa lo que se le ofrezca, el adicto solo quiere la droga, Gollum solo quiere el anillo, siendo en este caso la característica más notoria del anillo único lo que lo lleva a su propia destrucción, a su colapso.

Un héroe imperfecto que no arregla la situación, es un final que se aparta de las raíces cristianas de Tolkien y de la tradición mitológica. Normalmente el héroe trágico, independientemente de lo que le pase puede sentirse bien porque ha hecho lo correcto, Frodo no. A pesar del fracaso de Frodo el resultado final se hace eco de la creencia cristiana de que el bien triunfara sobre el mal, pero ese triunfo tiene un precio. Una vez destruido el anillo Frodo y los Hobbits regresan a la comarca, lo que les espera allí les horroriza. Encuentran la comarca en ruinas, se ha convertido en una pesadilla industrial, hay máquinas de acero enorme por todas partes, la gente está oprimida y es un lugar muy sucio y contaminado, es una visión de la tecnología descontrolada, este era uno de los grandes temores de Tolkien. En Inglaterra vio como sufría la misma transformación que el lugar que llamaba hogar, A Tolkien le preocupo enormemente desde su más tierna infancia el proceso de industrialización, en gran medida porque veía en él un reflejo de la corrupción humana, según él las ansias de industrializar estaban ligadas de manera indisoluble al impulso de dominación y para Tolkien el deseo de dominación es el mismo, ya sea el de dominar a las personas o el de dominar a los árboles o las plantas.

Cuando Frodo vuelve a casa tras su misión de destruir el anillo, no encuentra la paz, tiene sueños terribles, es incapaz de readaptarse a la vida en la comarca. Frodo, como el autor que lo creo es un alma que han cambiado para siempre los recuerdos traumáticos. Frodo está herido, la experiencia lo ha destrozado y nunca podrá volver a vivir una vida normal, tiene que soportar una herida física, pero también la herida espiritual de su alma y esto es una metáfora de todo lo que paso Tolkien, de su sufrimiento en la primera guerra mundial. Lo realmente curioso del personaje de Frodo y de su creador Tolkien es que tras el fin del drama, por así decirlo, tras el final de la Primera Guerra Mundial, tras el final de la guerra del anillo, la alegría que esperaríamos ver no se muestra, vemos en Frodo un malestar persistente, consecuencia tal vez de haber sido el portador del anillo y podríamos decir que también Tolkien sufrió ese estrés post traumático persistente tras haber visto a una multitud de personas masacradas en los campos embarrados del norte de Francia. Al final del Señor de los Anillos, Frodo sigue estando gravemente herido tras su lucha contra el mal, abandona la comarca para siempre para buscar un nuevo comienzo en la tierra santa de la tierra media, concluyendo así la mitología más ambiciosa de la era moderna.

Este libro inicio el género de la literatura fantástica tal y como lo conocemos hoy, la idea de crear un mundo con su vida propia, con su historia propia, es totalmente nueva y bastante original. No entrare en el debate en relación a plagio, creo que dicho debate trasciende lo literario hacia el terreno jurídico, teniendo en consideración que sería en todos los casos un análisis anacrónico, el Derecho responde a una norma vigente, sancionada de acuerdo al modo prestablecido que lo legitima, en un tiempo y un lugar determinado

¡Hasta la próxima publicación!


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One thought on “Curiosidades detrás de la obra de J. R. R. Tolkien

  • el 24 marzo, 2023 a las 6:01 pm
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    Excelente post, buen y profundo análisis de todo el trasfondo, saludos.

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