Y serán felices

Àngels S. Amorós

Elena Alonso Fraile (texto). Y serán felices. Zaragoza: Editorial Edelvives, 2019, 248 pp. A partir de los 14 años.

Aquellos dos meses en Alemania iban a ayudarme a profundizar

en mi conocimiento de la naturaleza humana de una manera extraordinaria.

Lorena muestra una gran aptitud hacia las matemáticas y por eso sus padres insisten en que estudie alemán para que algún día pueda estudiar en la prestigiosa universidad alemana de Gotinga. En el último curso de bachillerato, el sueño de la familia parece que está cada vez más cerca y Lorena se traslada hasta Berlín en un intercambio con un centro educativo. Antes, ha ido a su casa de Bilbao Martina, una joven alemana más interesada en pasárselo bien que en estudiar o congeniar con Lorena.

En Berlín, Lorena coincide en varias clases con Paul, el hermano mellizo de Martina, y pronto sufre ataques verbales y amenazas directas por parte de un grupo de neonazis liderados por el cruel Kurtz, que es uno de sus compañeros de clase, y que le recriminan ser extranjera y opinar sobre la historia de su país.

Pero no todo es batallar, los mellizos viven en el mismo edificio que un premio nobel de Química que los invita a su casa y una excursión a Munich para visitar el refugio de Hitler en las montañas lo cambiará todo.

El análisis y el debate crítico han sido sustituidos por la facilidad de apretar un botón y con ello emitir un jucio: “me gusta”; asumimos como cierta cualquier información que leemos en la red y trivializamos la ciencia cuando nos conformamos con un vistazo rápido a la Wikipedia, sin cuestionar lo que leemos.

A pesar de todo, Lorena muestra una gran fortaleza e integridad y lejos de sentirse cohibida por la actitud de estos neonazis inicia una investigación junto con Paul sobre Bernile. La historia de esta niña los seduce a los dos desde el principio, se trata de una chica que representaba todos los ideales de la raza aria y que su propia madre animó a mantener correspondencia con Adolf Hitler al que llegó a visitar en su propia casa. Poco después, la prensa descubrió el pasado semita de la niña y todo se acabó para ella. De ser conocida como “la niña alemana” y vender tazas, platos y llaveros con su imagen pasó a ser repudiada y olvidada por completo. Con esta dramática historia, Lorena es consciente de los desvaríos que causa el poder en manos no adecuadas, de las múltiples interpretaciones de la historia, del lavado de cerebro que sufren los adictos a los regímenes políticos y, sobre todo, que vale la pena arriesgarse. Con Paul, Lorena experimentará una atracción nunca experimentada hasta ahora.

Además, la cultura alemana impregnará profundamente en su mundo habitual, al mismo tiempo que nos hará partícipes a los lectores. Sabremos que consiguen superar su pasado histórico mediante la confrontación, que los alemanes son poco pudorosos pero muy celosos de su intimidad y que se considera delito negar el genocidio de los nazis. También conoceremos la diferencia de la mentalidad alemana respecto a la estadounidense, donde la diferencia más grande es que los primeros consideran la libertad de expresión más importante que el derecho de las víctimas de un genocidio. Al contrario que los alemanes, que no suelen banalizar su historia. Un pasado donde a los jóvenes se les prometía una felicidad basada en la ausencia de pensamiento crítico, porque, en palabras de Adolf Hitler en 1938: Ya no vuelven a ser libres en toda su vida y así serán felices.

Una interesantísima novela juvenil que se lee muy bien y trata diferentes temáticas a tener en cuenta.

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