Carlos Splausky. El grito vegetal de la Pachamama.

Por María Elena Sofía.

Instalarse en el poema y en el monte, y ser -ambos- resonancias de la cosmogonía. “En la médula del alma, nace el fuego de la poesía”. Para él la poesía es la metáfora fundacional del universo. La experiencia humana es el sedimento del que se alimenta. Su verso es dolor, es orgullo, es amor, es la palabra iluminada en su ferviente búsqueda de sí mismo. Splausky canta con la naturaleza. Le canta a la libertad. Y su voz resuena en los pueblos que resisten, se instala en el corazón para dar el aliento que fortalece la lucha. Un hombre abriendo picadas en la modernidad selvática, trágica. “Y así pulimos las escorias de la corteza / con el fuego duro de la inspiración, encendida.”

   Todas las adversidades que impone la geografía chaqueña van moldeando al poeta desde su niñez; los truenos, la tierra, los montes, el arado, la semilla y los pájaros. El espectáculo del relámpago en medio de la noche. El sudor derramado sobre la siembra. “La literatura es una fuerza arrolladora, porque yo fui campesino, desde la infancia aramos la tierra.”

   En épocas oscuras de la historia argentina resultaba casi suicida publicar un libro con poesía libertaria, al margen de las estructuras permitidas. La literatura social no tendría oxígeno ni offset hasta mucho después de la llegada de la democracia (1983). Sin embargo Carlos Splausky publicó su primer libro, Diurno Celeste (Poesía) en 1979, asumiendo las consecuencias. “No sabíamos cuánto tiempo iban a durar nuestras actividades y nuestras vidas, éramos conscientes del riesgo. En medio de allanamientos, secuestros y asesinatos, no sabíamos en qué momento nos tocaría a cualquiera de nosotros. Estábamos totalmente expuestos y desprotegidos. No podíamos exiliarnos porque no teníamos dinero ni éramos famosos. Solo podíamos cambiar de barrio por unos días.” Ejercía entonces una militancia poética. Mereció influencias y amistades de otros escritores relevantes como Jorge Reboredo, Leonardo Aquino, Armando Tejada Gómez, Elvio Romero, Augusto Roa Bastos y Osvaldo Bayer entre otros. Lo que ofrece el sistema nunca alcanza. “El hombre tiene que vivir en una espiritualidad superior, en conexión con sus semejantes y la naturaleza”.

   En la fecundación de los sueños, la estructura del lenguaje puede cambiar su ADN. Pero a ese espíritu hay que brindarle los huesos, inspiración ilimitada, la vida… Vivir en poesía. En este sentido es creador de una lírica alternativa de vanguardia. Un espacio nuevo en la construcción del discurso poético. Él lo llama “adquirir el oficio”: “… Hay poemas que recién germinan su encanto imaginero / en la levadura cósmica del poeta dormido.”

   Ha dicho nuestro gran Ramón Ayala: “Carlos Splausky, querido amigo, hombre valioso. Gigante y majestuoso poeta que nos alumbra y nos deslumbra con su inspiración fecunda. Me inclino reverente ante la luz de su poesía. Poesía realmente encantadora y luminosa.”
 
    Biografía breve

   Carlos Splausky es poeta y escritor argentino, nacido el 12 de mayo de 1950 en Pampa del Infierno, provincia del Chaco. Es el noveno hijo de un matrimonio formado por descendientes de ucranianos. Desde temprana edad tuvo que trabajar la tierra como toda su familia. Ello hizo que su literatura se impregnara de la naturaleza del Chaco. Fue campesino, obrero, gremialista y militante de la libertad.

   Fundó revistas y movimientos literarios. Dedicó toda su vida al ideal mayor de mejorar la vida de todos. Lo iluminó la poesía. Su literatura tiene el sustento de su cuerpo y de su espíritu.

     Libros:
1979- DIURNO CELESTE (Poesía)
1980- CONTIGO (Poesía)
1982- REGRESO A LA VIDA (Poesía)
1983- SEMBRANDO SUEÑOS (Poesía)
1987- VIVIENDA DE PAJAROS (Poesía)
1990- DOMINADOS (Ensayo)
1994- LOS TRUENOS AZULES (Poesía)
1999- HORIZONTE BLANCO (Poesía)
2005- FRAGMENTOS DE LUMBRE (Poesía)
2009- EL ABUELO IGOR (Novela)
2012- FILAMENTO SINFÓNICO (Poesía)
2016- EL PRELUDIO DE LOS TRUENOS (Poesía)
 

2 comentarios sobre “Carlos Splausky. El grito vegetal de la Pachamama.

  • el 12 noviembre, 2018 a las 12:23 pm
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    Gracias por su atenta observacion. Soy poesia poesia muy amable de su parte

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  • el 3 abril, 2020 a las 3:50 am
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    Gracias María Elena Sofía por tan bella y culta descripción literaria. Carlos Splausky

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