El multiétnico Cirque Du Soleil en «Kooza», una producción tan elegante como asombrosa

Por Horacio Otheguy Riveira

«Kooza» es un «Tesoro» que un niño, en realidad un adulto inocente (Cedric Belisle, Canadá), busca entre sueños, temores, ansiedades y numerosas aventuras con payasos, acróbatas, bailarines… y unas maravillosas calaveras que le persiguen hasta dar con la paz infinita del mundo del show donde toda proeza es increíble y los riesgos absolutos…

Tal el hilo conductor del nuevo Cirque du Soleil, el más internacional teatro circo con residencia fija en Canadá.  Ha sido escrito y dirigido por David Shiner, un artista excepcional, estadounidense nacido en Boston, Massachusetts, con más de 35 años recorriendo Europa; clown, dramaturgo, director, un hombre de circo, de cine, de teatro que actuó en uno de los primeros Soleil en 1990 como magnífico payaso. Este «Tesoro» es su primera puesta en escena y brilla con luz propia desde antes de empezar el show, cuando las 2600 personas que llenan la carpa se están instalando con el humor encantador de payasos que se mezclan entre el público, que hacen bailar clásico a un caballero y a una niña dar volteretas. Todo es posible en un mundo mágico montado con todo lujo de detalles preciosos, algo propio de esta empresa, pero que en manos de David Shiner sentimos desde el primer momento el halo extrasensorial de un mundo impreciso en el que queremos permanecer el mayor tiempo posible.

Selección de siete momentos en dos horas con fantásticas sorpresas en un ambiente mágico en el que la música, el vestuario, el maquillaje y la iluminación coronan de gloria la renovada consagración circense.

Una de las muchas apariciones de tres payasos encantadores: Gordon White, Canadá; Michael Garner, EEUU; Miguel Berlanga, España.
Dúo Uni-Cycle con los rusos Yury Shavro (impecable partenaire) y Olga Yutynina, fabulosa en temerarias vueltas sobre el cuerpo en movimiento de su compañero.
En la gran fiesta, la impresionante compañía de acróbatas, aquí practicando saltos alucinantes a gran altura.
La rueda de la muerte con los colombianos Angelo Rodríguez, Ronald Solís Montes y Jimmy Ibarra Zapata, dan una notable renovación para quienes ya les vimos en otros circos. En el más difícil todavía lucen gallardía y sorprendente estabilidad dentro y fuera de las ruedas en permanente movilidad.
En el alambre a gran altura, temerarios funambulistas en un encadenado de situaciones arriesgadas con gran sentido del humor: Vicente Quirós Domínguez, España; Roberto Quirós Domínguez, España; Flouber Sánchez, Colombia; John Brayan Sánchez Muñoz, Colombia; David Rosero, Colombia.
El chino Deng Bo Yao es un contorsionista y acróbata que trabaja con sillas que se van sumando en vertical. Lo hace todo con gran precisión, inexpresivo como un monje tibetano hasta que en el saludo final, ya superado todo peligro, sonríe bajo la ovación final.
Mike Tyus, The Trickster, EEUU. en primera línea, un mimo-bailarín siempre en escena; detrás el equipo de acróbatas, y en el palco de arriba, la estupenda orquesta con dos cantantes canadienses que acompañan y emocionan en cuadros circenses guiados por sus voces: Joanie Goyette y Mary Pier Guibault.

 

CIRQUE DU SOLEIL. ESCENARIO PUERTA DEL ÁNGEL, MADRID. HASTA EL 5 DE ENERO 2020.

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