Reseña sobre «Paseo por el amor y la muerte», la película de John Huston

Por Gaspar Jover Polo.

Me gustaría caer como por arte de magia en el rodaje de la película Paseo por el amor y la muerte (A Walk with Love and Death, 1969) con el objetivo de disfrutar, sobre todo, de la relación que mantuvieron, durante aquellos días, John Huston y una jovencísima Anjelica Huston, director y actriz principal, padre e hija juntos en el plató. Ha sido a partir de encontrar una foto antigua de aquel rodaje que he sentido el impulso de retroceder en el tiempo, de viajar hasta los años sesenta; se trata de una fotografía en la que John y Anjelica aparecen frente a frente y en la que él lleva la gorra de director de cine y ella va vestida con traje de época, con un tocado también de época, todo muy medieval. Se ve a la joven con la cabeza baja mirando directamente al suelo, mientras el director, inclinando el cuerpo hacia adelante, tiene la mirada fija en la actriz, en su hija, y está como diciéndole algo de gran importancia, como proporcionándole alguna recomendación con ternura de padre y con determinación de director a la vez, como dándole algún consejo que, al mismo tiempo, le levante la moral. Ella aparece compungida, es como si se acabara de equivocar en la toma (tenía 16 años y era su primera película), y eso le hubiera producido un marcado descenso en la autoestima. Doy un salto elástico en el tiempo y me pongo a observar desde algún rincón esos apartes improvisados entre director y actriz: la confianza que ella le muestra, como se deja llevar con total entrega por el adulto seguro y experto. Como es sabido, la película se terminó de rodar en 1969 y hoy permanece entre nosotros como una modesta obra de arte; pero creo que, en este caso, algunos momentos concretos de antes de la palabra “¡acción! pueden resultar tan interesante como el producto acabado. No puedo evitar preguntarme si el director hubiera dedicado tanta atención a su actriz principal en el caso de que no fuera su hija. Si hubiera podido mostrar el mismo grado de concentración y de preocupación.


¡Qué trozo de vida tan interesante! pienso a partir de la foto. ¡Y cómo despierta la curiosidad del aficionado al cine un tanto fanático! Es cierto que las críticas que tuvo la película no fueron muy favorables, y hay que reconocer también que no tuvo éxito de público. Se ha escrito bastante sobre Paseo por el amor y la muerte y se han dicho cosas terribles: “el intento, las buenas intenciones del realizador, son fallidas, el argumento resulta inverosímil por momentos; el lirismo que desea transmitir no nos acaba de llegar, se hace incluso insulso”. Se ha hablado también de “el tratamiento edulcorado de los personajes protagonistas”. Pero, una vez vista la foto, las opiniones de los estudiosos ya no me parecen tan interesantes.

La mayoría de las críticas le ponen terribles peros a Paseo por el amor y la muerte: no están de acuerdo con la labor del director; le ponen pegas hasta al autor de la banda sonora. Algunos críticos señalan que el mensaje pacifista parece demasiado evidente: “Huston, un hombre ya entrado en años en esos momentos, se posiciona del lado de los jóvenes y de los contestatarios (…). Nos da la impresión de estar viendo a unos hippies metidos con calzador en la época medieval”. Pero, al margen del éxito o del fracaso, de los comentarios que se estuvieran haciendo alrededor del plató o que se pudieran publicar a partir del estreno, lo realmente importante es que, a través de la imagen fotográfica, sabemos a ciencia cierta que John y Anjelica se tomaron muy en serio su actividad profesional, y que, al mismo tiempo, se dio entre los dos una relación  de afecto entrañable y puede que única en la historia del cine. Me hubiera gustado estar presente porque me emociona saber que, en aquel preciso momento, en la pausa entre dos tomas, padre e hija estuvieron vivamente concentrados en lo suyo, que se sintieron tan uno solo, que les importó poco o nada los maliciosos comentarios de los profesionales que trabajaban a su lado. Menos aún, lo que pudiera decir sobre su trabajo y sobre su relación la posteridad.

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