Jeff Lemire asombra una vez más con Sentient

Portada de Sentient, donde se muestra la nave espacial.
Portada de Sentient.

El guionista ha logrado convertirse en uno de los autores destacados del momento.


Son escasos los narradores que logran combinar con acierto los equilibrios entre lo emocionante y lo excitante. Lemire es, desde luego, uno de los que mejor transita por esta senda tan difícil. Con Sentient nos encontramos, nuevamente, con una obra donde se logra que el lector quede absorto entre sus páginas. Un trabajo de ciencia ficción cuya historia es un tanto recurrente y manida, pero su desarrollo es lo que marca la diferencia. Ello es debido a que la obra no se centra en la causa inicial de la misma, sino en las consecuencias humanas que transformar la interioridad de los humanos.

La historia es sencilla en su planteamiento. Se lanza una nave desde nuestro planeta con el objetivo de colonizar otro. Algo poco sorprendente. En el planeta Tierra hay conflictos internos, que acabarán trasladándose a la nave. A causa de ellos, en la nave espacial solamente terminan estando los niños que viajaban al nuevo planeta. Serán ellos los protagonistas principales de la narración. La idea de utilizar a pequeños protagonistas, otorga a la narración unas posibilidades que la ciencia ficción tradicional no ha contemplado (pensemos, por un momento, en 2001, GATTACA, Alien, etc).

En Sentient, Lemire recurre a una de sus principales motivaciones que transitan constantemente en su obra: los niños o los jóvenes. De hecho, en Essex County, una obra publicada integralmente por Astiberri, nuestro narrador muestra la vida de un joven de un modo realista, sencillo y atrayente, por su cercanía a la vida. En Ascender, este narrador también pone en un lugar destacado de la historia a una pequeña. Vamos, que Lemire muestra predilección por que los héroes de sus obras sean jóvenes.

Este narrador canadiense configura magistralmente intertextos vinculados a trabajos de psicología y al desarrollo evolutivo de los niños. En este sentido, se muestran los cambios en los componentes motivacionales y perceptuales de los protagonistas. Así mismo, juega una importancia inusitada, en el proceso de socialización de los protagonistas, la mediación de la figura materna. En todo este “juego” se nos va mostrado la intermediación entre las emociones (subjetivas) y los procesos racionales (más objetivos) en la vida de los protagonistas.

Vida que se ve matizada por los procesos de adaptación a los que se verán sometidos los jóvenes.  Al fin y al cabo recordemos que los investigadores que han trabajado en fenomenología, han denominado mundo-de-la-vida donde se expresa la necesidad de construir nuestro mundo y todo aquello que nos rodea en un proceso adaptativo. Vida donde una voz cubre un espectro emocional limitado por la carencia humana. Tenemos, por lo tanto y, en definitiva, una obra repleta de matices con un trasunto psicológico que le aporta una profundidad muy grande.

En el terreno gráfico, nos encontramos con una narración visual repleta de matices y que juega, de un modo interesante, con la sencillez y el detalle. Un ejemplo magistral del buen hacer del narrador visual, es la propia portada de la obra.

 

Ficha técnica

Panini Comics

Autores: Jeff Lemire, Gabriel Hernández Walta

Número de páginas: 168 pp

Tamaño: 18.3X27.7

Tomo en tapa dura a color

 

Por Juan R. Cóca

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