Los Hombres de Sal

El misterio de los hombres de Sal

Hace 1600 años aprox., el emperador Constantino realizó un viaje muy peculiar al noreste  de Irán, con el propósito de conocer los últimos restos de un sátiro. Decía la leyenda, que cerca de Teherán, se había encontrado el cuerpo de un personaje un poco siniestro, semejante a un fauno. Su  cuerpo  momificado y sin rastros de humedad por las condiciones del terreno, se apreciaba petrificado, como una estatua hecha de sal, en su rostro apenas se observaban los rasgos humanos y en la parte de la boca se dibujaba una sonrisa burlona, por lo que  habitantes lo relacionaron con aquel ser mítico, mitad humano, mitad cabra al que los pastores y campesinos rendían culto en Roma.

Constantino quedó maravillado y al igual que el Santo Antonio Abad,-cuenta San Jerónimo- había logrado contemplar un fauno. Este tipo de hallazgos de restos fósiles, hacían imaginar a las personas cosas insólitas.

En el invierno de 1993, trabajadores de la mina de Chehrabad provincia de Irán, hicieron un macabro hallazgo, encontraron la cabeza de lo que al parecer era un fauno, divinidad a la cual rendían culto los pastores y campesinos romanos. El aspecto macabro, con la piel del rostro totalmente seca, la nariz chata y la la sonrisa burlona, son los rasgos típicos que se aprecian en la iconografía de los sátiros. Muy posiblemente este ser mitológico, mitad hombre mitad cabra, está inspirado en los restos humanos aparecidos en viejas minas de sal, desde hace miles de años. La salinidad,  aunada al tiempo, genera que los cuerpos depositados, pierdan  los rasgos humanos,  se deformen y se conviertan en seres míticos o estatuas de sal, por lo que la gente, al encontrar alguna momia de estas,  vuelca su imaginación y cree ver seres sobrenaturales, tal es el caso de este descubrimiento.

El hallazgo arqueológico

Con el pasar de los años, las jornadas arqueológicas, han encontrado 5 momias más. Todas ellas en condiciones similares, pero de tiempos distintos.

En  noviembre de 2004, a 46 metros de profundidad, los arqueólogos encontraron la segunda momia,   bajo una roca de 2 toneladas, llevaba consigo un saco lleno de sal, por lo que deducen los investigadores  que un derrumbe pudo haberlo atrapado.

La tercera, es la de una jovencita de aproximadamente 16 años, esto se sabe a través de las radiografías y  la tomografía axial computarizada. Quedó atrapada hace 2000 años. Al igual que otras momias, llevaba navajas y vasijas con aceite para iluminarse dentro de la mina.

Con el  propósito de conocer de donde provenían, los especialistas lograron descubrir que tres de las momias son del imperio Parto siglo 250 después de Cristo y del Sasánida, siglo  300 después de Cristo.

En febrero de 2009, una serie de medios de comunicación iraníes informaron que 4 de las momias que se encuentran  en el Museo Zolfaqari, estaban en condiciones críticas, a punto de perderse, debido a que las vitrinas que las resguardan,  no están selladas herméticamente, por lo que los cambios de temperatura y humedad en el aire, las había agrietado y permitieron que las bacterias e insectos entraran a dañarlas.

Diversos curadores internacionales se enfocaron en resolver el problema y en junio del 2010 se solucionó y lograron preservarse para la posteridad.

 

Datos interesantes:

Al realizarse una tomografía a la primera momia encontrada en la mina, se descubrió que traía una fractura cerca del ojo, que quizá pudo haberle provocado la muerte. La momia hallada, lucía barba, portaba pantalón de lana, botas de cuero y un pendiente de oro en la oreja izquierda. Su grupo sanguíneo es B+. Con el cadáver se encontraron también  diversas herramientas de la época, como una honda, tres cuchillos y nueces.

Museo Nacional de Iran

«Museo Nacional de Iran, donde se encuentran los restos»

 

Escrito por Danie Sans

Danie Sans

Periodista y escritor. Amante del arte y los enigmas históricos.

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