‘Cosmo’ estrena el final de ‘Nuestro propio pueblo’

PILAR M. MANZANARES.

En toda Europa existen cientos de poblaciones abandonadas esperando la llegada de nuevos habitantes. Cansados de la vida en la ciudad y decididos a emprender una vida diferente en el medio rural, un grupo de inversores británicos se lanza a cumplir su sueño comprando un pueblo… entero. De lunes a jueves a las 21.00 horas COSMO estrena los últimos episodios de Nuestro propio pueblo, un original formato de Channel 4 donde varias familias inglesas se convierten en las propietarias de pequeños pueblos y aldeas de España, Francia, Italia y Portugal.

Este jueves 27 de abril a las 21.00 horas llega a COSMO el último programa de Nuestro propio pueblo, que ya está grabando su segunda temporada. En el episodio, un edificio abandonado de un pueblo galo cobrará nueva vida, una pareja se sumerge en su primera temporada como anfitriones de vacaciones en un pueblo de Portugal y en el sur de Francia se celebra un acontecimiento muy especial en una capilla rehabilitada. 

Cada uno de estos pueblos del Sur de Europa tiene su propia historia, pero todos comparten un pasado común. Con el paso del tiempo, estas comunidades se han ido quedando vacías tras la desaparición de sus vecinos y el traslado de las generaciones más jóvenes a las ciudades. Pero los protagonistas de Nuestro propio pueblo han decidido dar una segunda oportunidad a estos lugares para convertirlos en su hogar, rehabilitándolos, repoblándolos y desarrollando aquí sus negocios.

Una propiedad privada, un santuario de animales o un alojamiento turístico son algunas de las infinitas posibilidades que ofrecen estos pueblos a sus nuevos propietarios, que en este programa convierten lo que muchos ven como ruinas en destinos de ensueño. La tarea no será sencilla y la mayoría de los obstáculos están relacionados con el mal estado de los inmuebles: desde problemas con los tejados y las fachadas a la demolición de casas enteras por daños en su estructura.

Cada episodio de Nuestro propio pueblo cuenta la historia de los compradores y los pueblos que han adquirido. La mayoría huyen de los altos precios de Reino Unido en busca de paisajes deslumbrantes y un estilo de vida más tranquilo. Muchos pasan meses o incluso años reparando estas aldeas, esperando atraer a nuevos habitantes en el futuro o simplemente disfrutando de este proceso como parte de su nuevo plan de vida.

Nuestro propio pueblo lleva los programas de reformas y bricolaje a otro nivel mostrando las dificultades, pero también las ventajas, de adquirir todo un pueblo. Con tesón, esfuerzo e ilusión, estas encantadoras familias transforman estos lugares abandonados para que puedan contar una nueva historia. Y demuestran a los espectadores que este proyecto no tiene nada de utópico: la mayoría de los compradores adquieren estos pueblos y aldeas por la misma cantidad que costaría una casa en una gran ciudad o incluso la entrada de un piso. Por poner un ejemplo, Paul Mappley y Yip Ward compraron La Busliere, en Normandía, por 25.000 euros.

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