Por Redacción.
Arturo Balseiro Santos (Madrid, 1975) es escritor y diseñador de efectos especiales, especializado en creación de criaturas. Con más de treinta años de trayectoria en la industria cinematográfica, ha trabajado en algunas de las producciones más reconocidas del cine internacional. Como freelance, ha participado en títulos como Harry Potter y las Reliquias de la Muerte – Parte 2, Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian, The Wolfman —ganadora del Oscar al Mejor Maquillaje— y Men in Black 3.
Compagina su labor en el cine con la escritura. Ha publicado la novela de fantasía y ciencia ficción Eclosión, así como varios ensayos sobre maquillaje y creatividad, entre ellos Creatividad para curiosos (ArcoPress, 2024), escrito en colaboración con otros autores. Nadie te hará daño (enero de 2026) es su nueva novela, un proyecto que confirma su interés por los mundos inquietantes y las emociones al límite, y reafirma su mirada singular como creador de historias que combinan lo misterioso con lo profundamente humano.

- CULTURAMAS.- Buenos días, Arturo. Nadie te hará daño es un paso firme en tu carrera, después de tu opera prima, Eclosión, publicada en 2023. ¿Cómo ha influenciado tu trayectoria cinematográfica en su concepción?
RESPUESTA.- Totalmente. No entiendo la fantasía, la ciencia ficción ni el terror sin las historias del cine y la televisión. Mi afición a la lectura empezó en la adolescencia con H. P. Lovecraft, pero antes mamé todas las películas de esos géneros en los ochenta: Star Wars, La historia interminable, Gremlins, E.T., Cristal oscuro, etc., y fueron el marco en el que creció mi amor por las historias.
Por otra parte, trabajar en cine durante tres décadas ha hecho que cultive el amor por ese tipo de relatos, su lenguaje y su economía narrativa.
- CM.- En Nadie te hará daño abandonas los mundos ficticios para situar al lector en el aquí y ahora, en un Madrid tanto cotidiano como extraordinario. ¿Qué elementos de la ciudad encontraremos en la obra y por qué?
RESPUESTA.- Me apetecía tomar localizaciones reales e historias reales de Madrid y entretejerlas con ficción. Nadie te hará daño se mueve en el terreno de la fantasía oscura y el terror, géneros muy ligados al misterio, y nuestro país cuenta con un gran número de leyendas históricas que encajan perfectamente en ese tono.
Desde muy joven conocía la historia —recogida por historiadores de su tiempo— de que Felipe II mandó construir El Escorial para sellar una supuesta entrada al infierno situada en el monte Abantos, ayudado por sabios y alquimistas de todo el mundo. Ese mito fue uno de los pilares iniciales de la novela.
A partir de ahí, tras una investigación, fui descubriendo conexiones reales que me permitieron ampliar la trama, como el hecho de que El Escorial esté regido por la orden de los Jerónimos y que esa misma orden tenga en Madrid una iglesia extraordinaria junto al Prado: la iglesia de los Jerónimos.
El componente religioso y de terror me llevó también a utilizar la iglesia de San Antonio de los Alemanes, conocida como la Capilla Sixtina de Madrid, donde tienen lugar algunas de mis escenas favoritas. Además, quise reflejar un Madrid más cotidiano, ambientando dos escenas en el Konichiwa de Callao y en el Frutas Prohibidas de Chamberí. Por último, las luces de Navidad de Madrid tienen un papel simbólico importante dentro de la historia.
- CM.- ¿Cómo concebiste a Elia, nuestra protagonista? ¿Y su abuelo?
RESPUESTA.-Todo empezó con un relato corto de menos de quinientas palabras. En él aparecía un detective capaz de ver muertos que, en una escena del crimen, es chantajeado por uno de los fantasmas de las víctimas. A partir de ahí imaginé cómo su actuación en ese momento afectaría a toda su familia y cómo, como consecuencia, quizá no lograría volver al plano terrenal hasta una generación posterior: su nieta.
Me interesaba especialmente el choque generacional entre ambos personajes. Elia es esa nieta y carga sobre sus hombros las decisiones tomadas por un abuelo al que nunca conoció y que, sin que ella lo sepa, le ha traspasado ciertas habilidades que influyen directamente en su día a día. Mi intención era crear una pareja de protagonistas con muchos conflictos que resolver a lo largo de la trama, cuyas historias vitales estuvieran profundamente entrelazadas.
Sería algo así como imaginar que Antonia Scott y Jon Gutiérrez fueran nieta y abuelo… con la particularidad de que él es un fantasma.
- CM.- Nadie te hará daño recuerda a series del momento como Miércoles y Stranger Things. ¿Es intencionado? ¿Cómo crees que los fans de dichas series recibirán tu obra?
RESPUESTA.- Sí y no. Antes habría que mencionar a Stephen King, de quien beben enormemente proyectos como Stranger Things, por ejemplo. La escritura de la novela comenzó sin la intención de parecerse a ninguno de estos productos televisivos. Sin embargo, cuando estaba terminándola, empecé a ser consciente de que compartían ciertos elementos en común, especialmente con Stranger Things, IT o incluso la nueva serie ambientada en su universo, Welcome to Derry. En todos los casos, el villano es una entidad mucho más poderosa y, en cierto modo, origen y destino de la trama.
Por otro lado, Miércoles siempre estuvo presente en mi cabeza, no solo por el tono oscuro, la edad de los protagonistas o la interacción dentro de una familia disfuncional, sino porque intentaba escribir una novela que pudiera gustar tanto a Miércoles como a su amiga Enid. Sé que puede sonar atípico, pero me ayudó mucho imaginar un lector objetivo para quien escribir la historia. Cuando abordaba las partes más oscuras y opresivas de la novela pensaba en Miércoles, pero sin olvidar nunca el contrapunto luminoso y positivo que representa Enid.
Así que sí, espero que la novela pueda gustar tanto a esos personajes como a los lectores y lectoras que se sienten atraídos por ese tipo de productos audiovisuales.

- CM.- ¿Cómo abordaste el proyecto de creación del villano? Porque lo hay, aunque no puedas decirnos mucho.
RESPUESTA.- Tenía claro desde el principio que quería trabajar con dos tipos de fuerzas del mal en la novela. Por un lado, los propios seres humanos, capaces de cometer actos terribles por miedo, ambición o fanatismo; y por otro, una fuerza inspiracional negativa, más sutil, que actúa como catalizador y empuja a las personas a comportarse de forma fatua o extrema.
Me llevó bastante tiempo definir las características del villano y encontrar la manera adecuada de integrarlo en la historia, ya que debía encajar en distintos pasajes verídicos de la historia de España separados por muchos años entre sí. Ese fue uno de los mayores retos narrativos del proyecto.
Disfruté especialmente imaginando cómo un mismo antagonista podía extender su influencia desde la creación de El Escorial hasta nuestros días, ramificándose a lo largo de los siglos y afectando, de una u otra forma, a todo lo que ocurría en su entorno más cercano.
- CM.- En tus dos obras, la figura del mentor tiene un papel destacado. ¿Por qué?
RESPUESTA.- Sí, es algo contrario a lo que nos quieren hacer creer las redes sociales o incluso muchas obras actuales de ciencia ficción. No soy muy fan del personaje adolescente que, de repente, es mejor que sus propios maestros por el simple hecho de que “lo vale”. Creo que la necesidad de inmediatez de las nuevas generaciones es un gran escollo que superar.
En las historias orientales, los protagonistas logran superar a sus maestros —algo que considero vital para la evolución de una civilización— tras años de entrenamiento y sacrificio. El maestro no solo muestra un camino: el alumno debe recorrerlo por sí mismo y asumir las consecuencias.
Existe un fenómeno psicológico llamado efecto Dunning-Kruger que demuestra cómo el sesgo cognitivo de un aprendiz puede llevarle a pensar que sabe mucho más de lo que realmente conoce, lo que deriva en complacencia y mediocridad. Los maestros son la base sobre la que se sostienen los éxitos del alumno.
- CM.- En Nadie te hará daño, el alma es importante. ¿Has puesto la tuya en la novela?
RESPUESTA.- Sin duda. Es una novela dedicada a mi padre y contiene un personaje claramente inspirado en él. Quería rendir tributo a la figura del abuelo —y también, de algún modo, a la de la abuela, aunque en este caso utilice un abuelo—. Tenía muy claro que el eje principal de la historia debía ser la relación entre la protagonista y su abuelo fallecido, que la protege desde el Necromundo.
Esa relación, a veces más presente y otras casi ignorada en el mundo de los vivos, me ha permitido hablar del sacrificio, del amor incondicional hacia la propia sangre y también de la fatalidad de las heridas familiares, de las que muchas veces no somos plenamente conscientes.
Espero que los lectores terminen la novela con una pequeña lagrimita al cerrarla. Me gustan mucho las novelas de género, pero solo cuando están sostenidas por la emoción. Sin personajes profundos y humanos, no hay historia.
- CM.- Siendo tan polifacético, ¿qué es para ti la creatividad?
RESPUESTA.- Soy bastante académico en ese sentido. A menudo se confunde la creatividad con la capacidad motora de realizar piezas artísticas complejas, cuando en realidad eso es artesanía. Que no se me entienda mal: mi trabajo en efectos especiales es, en gran parte, artesanal.
Para mí, la creatividad es la capacidad que tiene el cerebro de jugar con ideas que, a priori, son contrapuestas y generar una tercera que no presenta un nexo evidente con las anteriores. Entiendo que en todo acto creativo es necesario partir de ideas ya existentes, porque no se puede crear desde la nada, pero cuanto más alejadas estén entre sí esas ideas, mayor será el ejercicio creativo al lograr una relación funcional y coherente entre conceptos que, en apariencia, no guardan ninguna relación.
¡Creo que he puesto un poco intenso!
- CM.- El año pasado ganaste mucha fuerza en el fandom por tus maquillajes de personajes de Brandon Sanderson. ¿Harás lo mismo con los personajes de Nadie te hará daño?
RESPUESTA.- Estaría muy interesado en ello. Me gustaría seguir trasladando personajes de las páginas de una novela a la realidad, ya sean propios o pertenecientes a otros libros que me parecen sensacionales. He descubierto que trabajar con personajes que no tienen un aspecto tan predeterminado como los de un producto audiovisual me ofrece una gran libertad creativa, y hasta ahora esas materializaciones han tenido una acogida muy positiva entre los lectores.
Un buen ejemplo es el inquisidor de acero de la segunda era de Nacidos de la bruma, que realicé en el Festival Celsius 232 este verano. La experiencia fue especialmente gratificante y, además, el propio Brandon Sanderson me felicitó en persona.
Por el momento, los lectores que acudan a las presentaciones de Nadie te hará daño podrán descubrir una sorpresa relacionada con el aspecto del villano. No será un maquillaje, pero volveré a combinar lo visual con lo narrativo. No digo más: tendréis que venir a verlo.
- CM.- ¿Qué es el Necroverso?
RESPUESTA.- Es el marco en el que se encuadra esta primera novela de fantasía oscura. Todos conocemos historias de demonios, fantasmas, vampiros o criaturas malignas, pero el Necromundo es mi propia versión de esa otra realidad. En la novela aparecen fuerzas tanto del bien como del mal en constante colisión, y el conjunto de todos esos seres, de uno y otro bando, conforma lo que denomino el Necroverso.
De momento, la historia se desarrolla en el Necromundo, aunque sería un sueño que en el futuro pudiera ampliarse al Necroverso, si los lectores lo permiten. Debo aclarar que Nadie te hará daño es una novela autoconclusiva y que, aunque me encantaría continuar las andanzas de Elia y Enrique, una posible segunda entrega no sería una continuación directa.
Mi intención es escribir novelas que, aun compartiendo protagonistas, puedan leerse de forma independiente, sin miedo a perder el hilo ni obligación de seguir un orden concreto. Me gusta pensar que están más cerca de los casos de Sherlock Holmes que de una saga de fantasía épica al uso.
- CM.- ¿Qué podemos esperar de Arturo Balseiro en el futuro?
RESPUESTA.- Pues, con suerte, y si los lectores lo permiten, seguiré escribiendo historias de género durante muchos años. Actualmente tengo escrita una novela de ciencia ficción y estoy trabajando en un thriller. Encuentro muy satisfactorio crear historias que no encajen en un solo género y espero sorprender a los lectores con los mundos que vaya imaginando. Considero la escritura la profesión más gratificante y creativa que he ejercido hasta ahora.
- CM.- Para finalizar, aunque nos gusten los finales que incitan a más, quiero agradecerte el tiempo que nos has regalado para realizar esta fantástica entrevista y cederte el micrófono para un alegato final. Si alguien ve tu novela en una librería, ¿qué le dirías para que la comprase?
RESPUESTA.- Es una novela de fantasía oscura, trepidante y autoconclusiva. Tiene toques de grimdark en la descripción de algunos ataques de los villanos o en los acontecimientos que le ocurren a la protagonista, pero su final no es descorazonador. Además, hay una historia de amor —o quizá dos—. He intentado dar una vuelta al tropo enemies/friends to lovers, invirtiendo ciertos elementos, aunque no faltan traiciones y mucho conflicto. Y sí… ¡hay una escena spicy! Eso sí, totalmente necesaria para la historia.
Por otra parte, espero haber conseguido que los personajes principales estén lo suficientemente bien construidos como para que los lectores puedan identificarse con alguno de ellos. Los lectores beta se llevaron un muy buen sabor de boca y, al final, la historia no es solo una aventura, sino que también está cargada de sentimiento. El viaje emocional de la novela es intenso.
Espero de todo corazón que os guste tanto leerla como a mí escribirla. Y, por último, muchas gracias a Culturamas y a ti, Héctor, por la oportunidad de presentar la novela y compartir mi punto de vista.

