
No es que esté cansado, es que el camino es muy largo.
*
Por genética, mis padres me dotaron de un acopio enorme de alegría de vivir que me ha servido para atravesar la vida durante todos estos años ─y son bastantes─. No sospechaba yo que esta provisión pudiera comenzar a agotarse alguna vez.
*
La degradación no puede detenerse. Sólo puede ralentizarse mediante la inacción.
*
¡Oh, días, que habéis hecho temporal mi sustancia! Mi sustancia, que era intemporal, que era eterna en mi niñez…
*
El viejo llora ya sin lágrimas y eyacula ya (casi) sin semen. Los depósitos están vacíos.
*
No hay fenómeno de la Naturaleza que extravíe más el juicio sobre el sentido de la vida que el fenómeno de la vejez. Esto nos aturde de golpe cuando vemos a alguien al cabo de algunos años… Entonces, contradiciendo mis tradicionales convicciones, estaría dispuesto a defender que las personas no son las mismas a lo largo de su vida, es decir, que no existe una identidad personal.
*
Pocos puntos de meditación más críticos que la contemplación de un viejo y la vejez. El gran espectáculo de la vida son los humanos y, dentro de los humanos, los ancianos. No hay imagen más digna de admiración que un viejo: en él se resume la vida.
*
El silencio que muestran los viejos es el de un silencio expectante. No tanto ante el final de sus días, cuanto ante la perspectiva de que en cualquier momento Dios o la Naturaleza pudieran ser buenos haciéndoles recuperar o prolongar la salud… Siempre la fuerza de la vida, que no pierde la esperanza ni en sí misma.
*
Aquella época en que mi única preocupación era amar…
*
No es quizás sólo lo que hayas perdido: es la sensación de no poder ya recuperar nada. Es la sensación de la vejez.
*
No es tampoco que la nostalgia de la juventud nos haga perder el gusto por el presente. Es que, porque se ha perdido el gusto por el presente, nos entregamos a la nostalgia de la juventud.
*
Yo también creía que el descuido y apatía de algunos viejos no era, en el fondo, más que torpeza. Finalmente, llegado a tal edad, vengo a concluir que es solo desprecio e indiferencia ante los trabajos y días del mundo.
*
Con ello comprendo ahora que la inteligencia es la facultad que nos lleva a extraer las últimas consecuencias de nuestras observaciones al objeto de comprobar que hemos equivocado el camino.
*
Sin embargo aún le queda al viejo un último recurso para aferrarse a la vida: volver a amar. Amar lo que sea… El amor es su última amarra.


