Pilar Martínez Manzanares.

1799, Madrid. Francisco de Goya y Lucientes, pintor de cámara del rey, publica un libro con ochenta enigmáticas imágenes titulado Los Caprichos. El contenido de sus páginas —una afilada crítica de la sociedad de la época, del pueblo crédulo, de la nobleza y del clero— empieza a correr por la ciudad como la pólvora. El escándalo llega a oídos de la Santa Inquisición, una institución ya en declive que decide enfrentarse a alguien tan célebre y respetado como Goya para demostrar que sigue conservando un enorme poder.

Mientras tanto, Angélica Diez llega a la corte huyendo de un oscuro pasado y acude a Goya para que la retrate. A pesar de su larga lista de espera, el maestro accede con una condición: también deberá posar para el encargo secreto de un poderoso político. El cuadro pasará a la posteridad como La maja desnuda. Pronto el artista y su misteriosa modelo se verán atrapados en una persecución sin tregua, repleta de conspiraciones y misterios, por las calles y los palacios de Madrid.

En una novela tan vibrante como extraordinariamente documentada, Luis Zueco nos descubre uno de los episodios menos conocidos de la vida del genio y nos transporta a un momento de inflexión para España, cuando el arte se convirtió en un espejo de la sociedad y, por lo tanto, en un arma capaz de cambiar la Historia para siempre.