Horacio Otheguy Riveira.

Como quería Buero Vallejo («y no creo haberlo conseguido, ni mucho al menos»): las tragedias son un río caudaloso que se cruza de muchas maneras, pues sin conciencia del dolor y de la finitud de todos los seres vivos, no hay modo de alcanzar ninguna clase de armonía… De allí que esta Última noche con mi hermano, se presente como un triple salto vital:

  1. No más empezar todos los actores con sus personajes habitan un espacio que vimos detalladamente, sin telón expuesto, antes de empezar la función, y entre todos, Nuria Mencía, frente al público dice que ella contará su historia, una obra de muerto porque va a morir.
  2. A partir de aquí, el ímpetu de una catarsis colectiva para llorar hacia dentro o hacia fuera y sonreír, incluso reír, con estupendos momentos «sanzolianos» por los que discurre la chispa cotidiana de los supervivientes.
  3. El gran escenario del María Guerrero se nutre de intérpretes que, a cara descubierta (o caracterizados por el maestro Chema Noci), componen las escenas como si fuese lo más natural del mundo: entradas, salidas, tonos de voz, gestos, abrazos y odios ancestrales circulan en una fiesta teatral que no cede a ningún artilugio.

Fiesta teatral, digo bien, en el entorno de una enfermedad mortal que se representa con una emotividad profunda, sin desbarrancar en desgarrado melodrama, más bien para emocionarnos con la conciencia de nuestra rabia, nuestras penurias y excitaciones…

Implícita constancia de que cuanto vivimos son representaciones de dar y tomar con su emblemática tensión y no menos conmovedora búsqueda del placer y la armonía.

 

 

La última noche con mi hermano -espalda con espalda- deviene en un magistral encuentro de enconados rencores e infinitos buenos recuerdos…

La existencia de un ser muy querido se apaga para siempre, pero nos susurra que también nosotros seremos espíritus multi-presentes en una realidad diferente, una incomparable… después del inevitable ocaso.

Un gran elenco para una función superlativa. Gente de teatro muy admirada, a la que podríamos aplaudir de entrada, como quien abraza a amigos de toda la vida. Nuria Mencía, Jesús Noguero, Elisabet Gelabert y Cristóbal Suárez. Con los estupendos jóvenes Ariadna Llobet y Biel Montoro.

Nuria Mencía en extraordinaria labor, deambulando por la proximidad de la muerte como en una danza interior/exterior de emociones compartidas.

 

 

«La fraternidad es uno de los principios republicanos junto a la igualdad y la libertad. En nuestra Constitución ya aparece con la derivación que ha tenido al concepto de solidaridad o social. En cualquier caso hace referencia a la idea de que “el otro” no es “ajeno”, sobre todo a que la fragilidad del otro pertenece a todos. La fraternidad, o la idea de que toda la humanidad forma parte de la misma familia, es un concepto antiguo y se ha usado para buscar paz y unidad con muy buenos y muy malos resultados. Me pregunto cómo la vivencia de la hermandad privada afecta a la vida pública y de qué manera las relaciones de fraternidad en lo público influyen en lo privado. La última noche con mi hermano es un proyecto que ha nacido del deseo de trabajar de nuevo junto a Nuria Mencía y de la necesidad de tratar duelos que marcan nuestras biografías. Alfredo Sanzol

___________________________________________

Otras creaciones de Alfredo Sanzol:

La ternura

La respiración

La calma mágica

La casa de Bernarda Alba

_________________________________________

 

LA ÚLTIMA NOCHE CON MI HERMANO

Texto y dirección Alfredo Sanzol

Reparto

Elisabet Gelabert (Ainhoa Iturbe Sáez y Rosa La Curandera), Ariadna Llobet (Nahia Oyarbide Montero y Vecina), Nuria Mencía (Nagore Oyarbide Sola), Biel Montoro (Oier Miró Iturbe), Jesús Noguero (Alberto Oyarbide Sola) y Cristóbal Suárez (Claudio Iturbe Sáez)

 

Escenografía Blanca Añón

Iluminación Pedro Yagüe

Vestuario Vanessa Actif

Música Fernando Velázquez

Sonido Sandra Vicente

Movimiento Amaya Galeote

Caracterización Chema Nociç

Ayudante de dirección Eva Carrera

Ayudante de escenografía Lidia Gómez

Ayudante de iluminación Paloma Cavilla

Ayudante de vestuario Sandra Espinosa

Ayudante de sonido Pablo de la Huerga

Diseño de cartel Emilio Lorente

Fotografía y tráiler Bárbara Sánchez Palomero

Producción Centro Dramático Nacional y Teatre Nacional de Catalunya

TEATRO MARÍA GUERRERO HASTA EL 5 DE ABRIL 2026