Eduardo Suárez Fernández-Miranda.
Te voy a decir una cosa: en mi casa siempre fuimos pobres, pero a mis hermanos y a mí no nos faltó nunca para comer. La generación de mis padres sí pasó hambre, pasaron mucha hambre después de la guerra. No te puedes hacer una idea. No había nada de nada. Ni animales, ni cosechas, ni dos patatas en la huerta. Laura Vivar.

Blatt & Ríos es una editorial argentina con sede, también, en España. En su catálogo, conformado a lo largo de más de quince años, encontramos novela, cuento y ensayo. Escritores argentinos, españoles y del resto del mundo comparten un espacio para la literatura y la reflexión. Cuenta, entre otros autores, con la obra narrativa de César Aira, el gran escritor argentino, del que no hace mucho publicó El arqueólogo.
También hay espacio para primeras obras, como en el caso de Laura Vivar (Guadalajara, 1986). La escritora española acaba de publicar Tocan a muerto, título que hace referencia al repicar de campanas que anuncian la muerte de una persona: dos si es de un hombre, tres si se trata de una mujer.
El título nos retrotrae a ese espacio rural donde todavía se mantienen determinados usos sociales; arcaicas formas de relacionarse con los vivos y los muertos. Laura Vivar da voz a una serie de personajes -madres, primas, tías, vecinas- que dan testimonio de la época oscura que les tocó vivir.
Las protagonistas de Tocan a muerto reflexionan sobre sus propias vidas, a modo de confesión frente a un oyente anónimo que las escucha con interés y comprensión. Sus historias tratan de violencia, pobreza, o la carestía de una posguerra que ensombreció sus vidas. Entendemos, gracias a sus testimonios, el porqué de la emigración de los jóvenes a las grandes ciudades; la soledad de esos pueblos y aldeas que fueron testigos de sus vidas.
En Tocan a muerto destaca su oralidad, el lenguaje que recrea la voz de esas mujeres que sobrevivieron con su esfuerzo y dedicación a las adversidades. Parece no haber filtro en sus palabras, es como si Laura Vivar hubiera transcrito sus palabras sin añadir una sola coma.

