Eduardo Suárez Fernández-Miranda.
Por encima de las preferencias personales, es justo, y es inevitable, considerar a David B. como uno de los mejores narradores, de este o de cualquier otro medio, que han dado los tiempos recientes. Gerardo Vilches.

David Beauchard (Nimes, 1959) es uno de los más prestigiosos historietistas de la banda diseñada. Conocido como David B. en el mundo del cómic, se inició como dibujante en los años ochenta, tras estudiar en la Escuela Superior de Artes Aplicadas de Duperré. Durante esos años colaboró con las revistas Okapi, Tintin Reporter o Chic. Es en 1990 cuando decide, en compañía de otros ilustradores, crear la editorial independiente L’Association.
El éxito internacional le llegó con la publicación de Epiléptico. El ascenso del gran mal, una novela gráfica donde cuenta la experiencia de su hermano con esta enfermedad, y cómo afectó a la vida familiar. Editada, inicialmente, en seis volúmenes, es la obra más ambiciosa de David B. y su publicación supuso “una auténtica revolución en el mundo del noveno arte”.
Ahora regresa a España de la mano de Salamandra Graphic con El señor Búho y el País de los Muertos. Se trata de una historia que empezó a dibujar en el año 2004 y fue abandonando y retomando hasta que configuró una historia hipnótica que nos sumerge en el mundo de los muertos.
La historia comienza una noche, en las calles de París, cuando el señor Búho se fija en una joven que pasea pegada a la pared de los edificios. Intrigado, le pregunta por qué … y ella le responde que “es por mi sombra. Me da un poco de miedo”. Ese es el inicio de la historia de Marie y su estancia en el País de los Muertos. Allí Marie, guiada por el señor Búho, un psicopompo -uno de esos animales que, en las antiguas mitologías, acompañaban a las almas en el camino del más allá para que no se extraviaran- aprenderá a hacer frente a sus miedos más profundos.
David B. reconoce en su obra influencia del Infierno de Dante y Alicia en el país de las maravillas de Carroll. El mundo de los muertos se combina con unas situaciones disparatadas y llenas de imaginación. En este caso será Búho quien guía a Marie en ese viaje iniciático llevándola a descubrir los secretos del País de los Muertos. Pero no está exento de peligros esta aventura: Cerbero, su guardián, es capaz de detectar cualquier aliento de vida en las calles del País de los Muertos; y trabaja celosamente para que no quede nadie vivo en ese mundo de pesadilla.
Dibujado en blanco y negro, el poderoso trazo de David B. crea un País de los Muertos que no es tan diferente del nuestro. Solo sigue sus propias reglas. Edificios que en nuestro mundo acaban derribados, aparecen allí colocados desordenadamente, convirtiendo sus calles en un siniestro laberinto. En ese mundo caótico y peligroso deberá aprender a sobrevivir nuestra heroína.

