Por Elizabeth Salvatierra /
El showcooking ha revolucionado la forma en que experimentamos la gastronomía, convirtiendo cada plato en un espectáculo que envuelve los sentidos. Una de las grandes exponentes de este arte es la chef Xandra Luque, cuya presentación en el Día de la Tapa en Lavapiés transformó las clásicas croquetas en un viaje de texturas y sabores, logrando que cada bocado fuera una sorpresa, no sólo mostró técnicas culinarias, sino que conectó con el público, haciéndonos partícipes de la magia de la creación en vivo.
Según el último estudio a nivel nacional de Saborea España, la croqueta es nuestra segunda tapa favorita, por detrás de la tortilla de patata; le siguen la ensaladilla rusa, las patatas bravas y el jamón. La tapa sigue siendo el emblema gastronómico, durante la celebración del día mundial de la tapa, se rinde homenaje a su preferida: la croqueta. Del martes 16 al domingo 21 de junio, más de 20 bares y restaurantes del barrio de Lavapiés, sirven una croqueta exclusiva pro solo 1.50 euros.
La sexta edición del Día Mundial de la Tapa de Lavapiés cuenta como madrina con la chef y dietista Xandra Luque, reconocida por aunar gastronomía y nutrición. La jefa de cocina de la Clínica Universidad de Navarraimpartió un showcooking en directo y enseñó a preparar cuatro tipos de croquetas de lo más saludables y nutritivas: de gambas al ajillo con ali olí suave de albahaca; de puerro confitado, cremoso de gorgonzola y pato desmigado; de cocido madrileño con aliño de hierbas frescas y un toque de limón; y de postre, croqueta dulce de chocolate y praliné de avellana en mousse de mango.
Muchas croquetas se inspiran en cocinas del resto del mundo, como no podía ser de otra manera en el barrio más multicultural y cosmopolita de la capital, en estos días se funden sabores de Latinoamérica, la cocina japonesa o árabe, con los sabores tradicionales y regionales arraigados como la zorza gallega. Las croquetas vegetarianas y veganas también forman parte de la tradición.
Cada croqueta encierra una cuidada elaboración y puede considerarse una obra de arte. Estas son las recomendaciones de Xandra Luque:
¿Cuál es la clave para que la croqueta mantenga esa proyección a futuro?
Hay que recurrir al guisoteo, a los sabores de nuestras abuelas y madres, no volvernos tan locos con tanta elaboración rara y utilizar ingredientes que todos sepamos reconocer.
¿Qué nos recomiendas si estamos aprendiendo a cocinar croquetas?
Tener paciencia y trabajar con medidas si estamos aprendiendo, hay que tener mucha diciplina en las cantidades.
¿Cuál es la croqueta más difícil?
Croqueta de torta del Casar, una croqueta líquida de queso con una elaboración muy compleja.
¿Y la más fácil?
Croqueta de cocido, es más fácil para mí porque la hago mucho.
¿Nos recomiendas un libro de recetas?
“Recetas con Pulso”, es de mi autoría, donde incluyo la receta de croquetas de cocido madrileño.
¿Cuándo estás haciendo croquetas te viene una canción a la mente?
Si, “Hakuna Matata”, porque recuerdo a mi madre haciendo croquetas cuando yo era pequeña y escuchaba mucho las canciones de la película El Rey León.








