Horacio Otheguy Riveira.

Sucedió en la pequeña del María Guerrero, en la Sala de la Princesa, reducción de butacas, hombres en vaivén de machirulos, buenazos y casados sedientos de alquilar una fantasía en do mayor con whisky y toque de condón. No falta el enamoradizo ni el que presume de haber «conocido todos los países, sí, es muy exótico el Utopías, con sus chicas negras, rumanas… colombianas…».