Por Faustino Lobato Delgado.
Javier Gallego Dueñas (Rota, Cádiz, 1968) nos sorprende con una nueva publicación, Maravilloso miedo, magníficamente editado por Liliputiense de Chema Cumbreño, en la colección Centrifugados (Cáceres, julio de 2026). Es su tercer poemario, después de Las gramáticas del tiempo (2017) y Somos grietas (2021). Javier es poeta, reseñista, doctor en sociología y profesor de secundaria.
El título de este libro está tomado, como bien indica nuestro autor, del título de una canción, «Maravigliosa paura», de Gianna Nannini, compuesta por ella misma y Mara Redeghieri para su álbum Dispetto. Una de las pasiones de nuestro autor es la música y con este título lo deja patente.
Las cuarenta y cuatro páginas del poemario contienen treinta y un escritos a modo de prosa poética. Un armazón extraordinario a través del cual nuestro poeta nos lleva por el laberinto de las emociones, donde el miedo aparece «llenando todos los espacios». Sí, ese miedo «que paraliza sin que nos impida hacer la mudanza». Un miedo que está en el ser humano sin agotar la esperanza; en la conversación íntima; como un bloqueo en medio de los sentimientos, estos que «se convierten en amenaza».
La obra de Javier nos muestra una gran variedad de paisajes líricos: eco de textos bíblicos donde se subraya el trastorno de «llegar al pecado del Paraíso, de perseguir el Paraíso hasta tal punto de convertirse en soberbia, en envidia, gula o pereza, ira o lujuria… / Amar el Paraíso con tanta fuerza que sea pecado»; notas de grandes pensadores, como Tycho Brahe y su idea sobre los eclipses, para subrayar que «los eclipses solo expanden las sombras de nuestros pasos errantes»; trazos de textos místicos, como los de R. Rilke, para apuntar a la presencia de personas diferentes, como «ángeles que llevan alas ocultas en uniformes blancos y en bata, que escudriñan con paciencia, que detienen el tiempo… y ángeles terribles que llevan de la mano carcasas sin alma, que caminan disfrazados».
Desde el inicio, en los poemas, aparece una suerte de mensajes en los que se entrelazan lo ético y lo estético para hablarnos, entre otros valores, de la esperanza, «un brillo necesario y fugaz», una esperanza que se abona con la marca del futuro. O para indicarnos una ética de la generosidad en el hecho excelente de «dar las gracias en forma de saludo, por un pequeño gesto… con un recuerdo a la familia…». Mensajes donde «las palabras sanan», esas palabras que «colonizan los despachos, los dormitorios y los diarios, palabras que curan con tanta fuerza que nos hacemos adictos a ellas».
Maravilloso miedo es uno de esos libros que llegan como un regalo y que los lectores agradecemos por su forma extraordinaria de plantear este viaje de la existencia, en el que «el tiempo» sitúa «al viajero en su destino». El tiempo está en el imaginario poético del historiador Gallego Dueñas, basta mirar sus dos anteriores poemarios. Con esta obra Javier ensaya otra forma de plantear los temas que le preocupan y que, sin lugar a dudas, nos alejan de «la ira por no saber» porque esta «es un desierto sin horizonte»; de la desesperanza, «la oscuridad que no tiene remedio»; de «la furia de llenar el vacío»; de la «cólera insoportable del silencio».
El libro está dedicado a su hija Paloma, salvada por el miedo.
Badajoz, 5 de julio de 2026

