Horacio Otheguy Riveira.
Hace 15 años fue una revelación al inicio de la temporada de otoño en Madrid: octubre 2013. Admiradores de Strindberg -y del teatro en general- nos entusiasmamos con una versión de teatro-cine en activo, con excelentes intérpretes brasileros seguidos por un cámara en escena, los vemos de cuerpo entero dentro del escenario y en pantallas diversas, generando una visión actualizada, renovadora con un clásico del siglo XIX, enriqueciendo la atemporalidad de los personajes.
El espectáculo actualiza La señorita Júlia de Strindberg y traslada a la Cataluña actual los conflictos de clase, deseo, intolerancia y misoginia de la obra
La nueva creación se estrenará los días 16 y 17 de octubre en Temporada Alta y hará temporada en el Teatre Lliure de Gràcia del 22 de octubre al 15 de noviembre
Trascripción de la crítica de 2013
Por Horacio Otheguy Riveira
La señorita Julia, de Strindberg, en una versión muy libre e innovadora con actores formidables.
Existen unas diez versiones cinematográficas de esta obra, e innumerables representaciones teatrales en todo el mundo desde su estreno en 1888, cuando el autor consagró en escena un drama familiar que le generaría atormentadas relaciones con las mujeres.
El sueco August Strindberg (1849-1912) y el noruego Henrik Ibsen (1828-1906) impulsaron el teatro del siglo XX: rompedores en la técnica y en el contenido del teatro burgués imperante; mientras Ibsen daba vuelo a la independencia de la mujer en un contexto social represivo bajo la aún más tiránica presión del capitalismo (Casa de Muñecas, por ejemplo), Strindberg sostenía sus obras con una dinámica basada en las neurosis, la lucha entre la realidad y la capacidad de soñar de hombres y mujeres, convertida casi siempre en una lucha de sexos feroz, con muchos puntos en común con aquél respecto a la influencia destructiva de las clases adineradas (Acreedores, El pelícano).
Se ha representado muchas veces en España. Miguel Narros la montó en dos ocasiones, la última en 2008, con María Adánez y Raúl Prieto formando una pareja electrizante con situaciones de finales del siglo XIX que entroncaban con la realidad actual, sin necesidad de salir de aquella claustrofobia de una cocina en la que una señorita y su lacayo intentan liberarse de las ataduras de su condición en una noche de San Juan muy sexual, muy revolucionaria, y muy frustrante, pues todo sucede mientras afuera el pueblo canta, baila y ama, pero ellos nunca dejan de estar a merced del interfono por donde el conde reaparecerá dando órdenes indiscutibles.
Christiane Jatahy ha traído por pocos días a Madrid una libre versión en la que se pierde la riqueza del original al reelaborar el eje de la historia en un ambiente de hoy en Brasil. Queda muy poco de Strindberg, pero el ingenio y el talento de la autora y directora logra erigir una nueva creación emocional y estética, bien reconocida en numerosos festivales de teatro desde 2010 en que se estrenó en Río de Janeiro.
Con amplia trayectoria en el mundo audiovisual, a Jatahy le interesa mucho experimentar con el cine en el teatro, y resulta fascinante descubrir que la originalidad de su trabajo permite al espectador disfrutar de un nuevo lenguaje y aceptar esta otra Julia, en la que el amor, la locura y la muerte continúan prisioneros de sus estigmas sociales.
Feliz innovación y arte mayor en actores superdotados
Comienza la función con la proyección de una película en la que una niña es grabada en vídeo por alguien a quien no vemos, pero suponemos que es su padre. Una y otra vez la sigue con la cámara: una adoración que acaba cuando ella le pide insistentemente que deje de filmarla. Continúa con otra película en la que vemos una fiesta en los jardines de una gran estancia…
Allí también se divierten la niña ya crecida y su criado. De pronto entran en la casa, donde estarán solos: Julia, tan blanca, tan sensual y dicharachera, aparentemente tan mujer como cualquier chica de su edad, y el apuesto chófer negro de la casa.
A partir de ese momento, en escena, la pareja de actores entrará y saldrá de sus personajes con una asombrosa facilidad, mientras un compañero les sigue cámara en mano, lo que permite que muchas secuencias se vean en pantalla grande y no en el escenario, aunque la acción se produce allí, a la vista, o en una habitación, tras una pared, como, por ejemplo, una larga y gozosa relación sexual. Este concepto de constante juego teatral y cinematográfico simultáneo persiste en toda la representación, generando emociones muy variadas con insólitas ráfagas de humor.
Un hombre y una mujer en el sube y baja de una vida atormentada por su condición social. A lo largo de la noche a veces irrumpe la posibilidad de algún encuentro con ilusión de improvisado, pues se van del teatro por la salida de artistas hasta las terrazas de Lavapiés, porque ella está furiosa y él aún sueña con tenerla para siempre. Una caja de sorpresas que se sigue con mucho interés.
Ficción y realidad, teatro y cine que, sin embargo, en ningún momento deja de ser una atractiva aventura teatral de la que los actores-personajes intentan huir por un momento, cuando se sientan frente al público y dicen algunas frases en castellano que provocan sonrojo, sonrisas y ternura, hasta cerrar todo con una última imagen que aborda una definitiva tragedia con la omnipresente humedad, el colorido y la vitalidad de toda la puesta en escena.
A continuación fotos de ensayos de la nueva Julia

Moha Amazian i Júlia Genís. intérpretes en escena. En una película: Marwa Bakhat, Julia Bernat i Rodrigo
de Odé
El Canal – Centre de Creació d’Arts Escèniques (Salt)
Dia i hora: Divendres 16 d’octubre, a les 20h
Dissabte 17 d’octubre, a les 20h
Preu: 29 €
Teatre Lliure de Gràcia (Barcelona)
Dies i hores: Del 22 d’octubre al 15 de novembre
De dimecres a divendres a les 19h
El dissabte a les 17h i a les 20h
El diumenge a les 18h
Preu: De 32 a 14 €
Direcció i adaptació: Christiane Jatahy
A partir de Miss Julie d’August Strindberg
Intèrprets: Moha Amazian i Júlia Genís
Intèrprets de la pel·lícula: Marwa Bakhat, Julia Bernat i Rodrigo
de Odé
Traducció: Marilia Samper
Càmera en directe: Robert Molist Rossell
Escenografia: Marcelo Lipiani
Vestuari: Nídia Tusal
Il·luminació: Thomas Walgrave
Director de fotografia: Paulo Camacho
Música original: Rodrigo Marçal
Ajudantes de direcció: Julia Bernat i Mònica Molins
Cap tècnic: Ap7 projectes tècnics – Enric Alarcón
Coordinador de sistemes de vídeo: Julio Parente
Tècnic de vídeo: Roger Ábalos
Tècnic de llums: Oriol Mestre
Tècnic de so: Oscar Villar
Maquinista: Koko (Lluís Nadal)
Regidora: Maria Laporta
Producció audiovisual: Asimètric Films
Revisió del text: Gemma Sardà
Coordinació de producció de la cia.: Henrique Mariano
Producció executiva: Andrea Cuevas Garrido
Cap de producció: Blanca Arderiu
Direcció de producció: Josep Domènech
Coproducció: Teatre Lliure i Temporada Alta
De la mateixa directora:
Depois do silêncio (TA22), Entre chien et loup (TA21), O agora que demora
(TA19), A floresta que anda (TA17), E se elas fossem para Moscou? (TA14), Júlia
(TA13)





