Víctor Roque González

Bueno, vamos allá con la que a mí me sigue pareciendo la mejor adaptación de un videojuego en la historia del cine.
La atmósfera de esta Silent Hill de Christophe Gans (que quiso, hace poco, volver a replicar su éxito con una Return to Silent Hill muy pero que muy floja, que tenía la ardua tarea de adaptar el único e irrepetible Silent Hill 2; al menos lo intentaba…) es aterradora e hipnótica, una ventana perfecta para todo aquel espectador que quiera asomarse durante dos horas al universo de la mejor saga de terror psicológico de las consolas.
Porque si su rival competidora, Resident Evil, ha tardado tres décadas en tener una adaptación que haga honor al escenario survival que son los juegos, Silent Hill lo logró en apenas siete años. En 2006 sucedió lo impensable: Gans consiguió convencer a la crítica especializada en su mayoría, pero es que además satisfizo a los imposibles jugadores tanto como al público menos versado en la obra de Konami.
Todo un hito.
A día de hoy, puede que estemos más curtidos en la batalla, pero Silent Hill sigue dando bastante miedo.
Eso sí, tendréis que encontrar este pueblo perdido y maldito para poder disfrutar la película, pues ahora mismo no está disponible para ver o alquilar en plataformas.
Solo tenéis que seguir la niebla…

