Víctor Roque González

Hemos llegado al ecuador.
Y qué mejor que una cinta para todos los públicos a modo de celebración.
Para todos los públicos, sí…
Bueno, no sé si es muy acertado definir Coraline así, porque recuerdo verla con 11 años y pasarlo bastante regular con su tramo final (y eso que era un niño acostumbrado al cine de terror). Así que prevenidos estáis, supongo.
Ahora bien, a nivel técnico la película de Laika Entertainment es una delicia, una preciosidad de stop motion sin fecha de caducidad dirigida por el célebre Henry Selick, responsable de la archiconocida Pesadilla antes de Navidad.
La historia adapta la novela homónima de Neil Gaiman, en la que una niña, nuestra querida Coraline, descubre en su hogar una puerta que conduce a una realidad muy parecida a la suya, pero, ¿mejor?
La tenéis para su alquiler en Prime Video o Apple TV.

