Víctor Roque González

Entramos oficialmente en el ranking de las diez últimas recomendaciones de este calendario, y no podía faltar en él Bryan Bertino, director de la estupenda Los extraños, con la que podría ser su mejor película hasta la fecha: La oscuridad y el mal (permitid que me tome la licencia de aportar mi traducción personal al castellano, ya que tristemente a día de hoy aún no ha conseguido distribución en España).
Es difícil concretar qué hace a esta película tan especial (y por especial me refiero a escalofriante) sin instaros primero a que la veáis para poder entenderlo. La trama se desarrolla en una granja familiar, a la que regresan dos hermanos distanciados de sus padres para asistir a su progenitor en sus últimos momentos. Sin embargo, su madre no dejará de insistir en que no deberían haber acudido.
Si Los extraños pertenecía a ese subgénero, ya algo abandonado, llamado home invasion, esta The Dark and the Wicked recoge la misma sensación, pero abrazando lo sobrenatural, y en ella Bertino sigue poniendo en práctica su credo: apenas ofrecer respuestas al porqué de lo que está sucediendo, quizá porque sabe que nos aterra más imaginarlo, y porque el mal no necesita de justificación para hacer de las suyas.
Pues creedme, no hay película con un título más apropiado que esta, y eso es culpa de la desasosegante atmósfera de la que está impregnada, gracias, sobre todo, a una fotografía particularmente tenebrosa, que tiende a ponernos muy nerviosos introduciendo con maestría elementos en la oscuridad del cuadro.
Por suerte para vosotros, actualmente no hay plataformas en España donde poder verla.

