Ainhoa Escarti

En Severance las personas se dividen: en la oficina son unos y fuera de ella los trabajadores de Lumon no recuerdan nada. Dos vidas en una misma persona que no llegan a tocarse. En el capítulo siete de la primera temporada, los trabajadores son premiados con The Music Experience. En un momento de tensión que va in crescendo, se elige un disco estridente; las luces de la habitación, que deberían ser festivas, se van convirtiendo en opresivas. La escena muestra de forma aterradora el control corporativo. Forzarles a estos minutos no es más que un intento de control, y es que en esta serie los dentris (como se llama a la parte de la persona que vive en la oficina) no son muy felices que digamos. En la escena se palpa una de las claves de la serie: la olla exprés a punto de explotar.

