Óscar de los Reyes.

Hace ya tiempo que tuve la oportunidad de conocer a Arturo Balseiro (Leganés, 1975) durante la presentación del que por entonces era su último libro en una librería de La Latina, en el corazón de la capital madrileña, cuya sala de exposisiones se asemejaba más a una cueva o, mejor aún, a un refugio subterráneo propio del Madrid de contienda del siglo pasado.

Siempre me ha parecido un hombre agradable, educado y amable, inteligente, cercano, que dista mucho del estereotipado divismo de algunos cineastas, actores, productores… de la industria cinematográfica, a pesar de haber ganado un Goya en 2011 a los mejores efectos especiales por la película Eva, dos premios Gaudí y haber colaborado en películas internacionales de éxito, incluso en algunas que han sido ganadoras de los Oscars.

Hoy le entrevisto para profundizar en su faceta de escritor con ocasión de la reciente publicación de su nueva novela Nadie te hará daño, donde nos sorprende con una prosa ágil, fluida y envolvente. La edición corre a cargo de Editorial Veintinueve, un sello emergente, de nuevo cuño y de excelentes maneras y hechuras que cuida mucho la calidad de sus publicaciones y que está llamada a tener un papel importante en el panorma editorial español.

Conozcamos un poco más a este autor madrileño y veamos qué nos tiene que contar acerca de su nuevo libro: 

  • ¿Cuándo empezaste a escribir?

Empecé en 2018. Y un poco de casualidad.

  • ¿Qué te llevó a hacerlo?

Curiosamente, mi intención con mi primera novela era escribir un cuaderno de campo con muchas ilustraciones sobre el hallazgo en Galicia de unos restos de una civilización antidiluviana (de dinosaurios). Era un trabajo arduo y exigente, de modo que lo abandoné al poco tiempo.

Unos cuantos años después, y cuando mi mujer se quedó embarazada, lo retomé. Por razones médicas se acostaba muy pronto y yo decidí no perder ese tiempo e intentar convertirlo en una novela. Cuando ya había escrito gran parte de esta, decidí que debía tener supervisión y contraté a un profesor para aprender a escribir mejor. De ahí hasta ahora, con cuatro novelas escritas, dos de ellas ya publicadas.

  • ¿Cómo compaginas tu profesión como maquillador de efectos especiales en el cine con tu faceta como escritor?

Con dificultad, ya que son excluyentes. Ambas comparten la necesidad de estar concentrado al cien por cien en lo que hago, de modo que la única solución es escribir cuando no estoy trabajando en cine. Y solo quedan las madrugadas.

Suelo levantarme a las 6 y escribir hasta que mi familia despierta a las 8. Eso sí, todos los días, incluso fines de semana y festivos, me apetezca o no.

  • ¿Hay relación entre ambos?

Diría que sí. Lo que me gusta hacer en maquillaje de efectos especiales coincide con los mismos géneros que me gusta escribir. Todo mi trabajo suele situarse en ciencia ficción, fantasía y terror.

Además, ambas artes se retroalimentan. De las historias de cine he aprendido a ser más visual que descriptivo. Amo cuando un autor es capaz de implantar en mi mente imágenes más que palabras, y cuando con pocas palabras consigue contar una historia. Con esto no digo que sea capaz, solo que lo intento.

Y de la literatura he aprendido el sacrificio de los proyectos largos: saber que tienes que hacer las cosas por un disfrute posterior, que quizá tengas más de un año de escritura, corrección y promoción antes de que alguna editorial decida publicarte, y que no puedes rendirte.

  • ¿Te gustaría llevar tu novela a la gran pantalla?

Totalmente; sin embargo, creo que Nadie te hará daño tiene algunos handicaps para realizarse en cine. No es que no se pueda hacer, pero no resultaría barata. Aunque todo ocurre en las calles de Madrid y en edificios reales, como El Escorial, hay una carga muy grande de efectos especiales digitales. Hay ataques masivos de fantasmas y otras criaturas fantásticas.

  • ¿Has pensado en escribir un guion cinematográfico?

Ya lo he hecho. Y lo he disfrutado mucho. Condensar en escasas 100 páginas una historia y usar solo acciones que se puedan ver y oír, sin diálogos internos del personaje o del narrador, es un desafío. Pero conseguir que te lo lean es todavía más difícil.

Hay gente interesada en su dirección y producción, pero todo va muy lento. Al fin y al cabo, una novela la puede escribir una sola persona durante un año o algo más, sin contar promoción, etc. Una película es el resultado del trabajo de mínimo un centenar de personas durante mucho tiempo. El dinero invertido en una película es muchísimo mayor y, por ende, el riesgo.

  • ¿En qué género podríamos encuadrar tu nueva novela Nadie te hará daño?

Es fantasía urbana. Es decir, hay muchos elementos fantásticos (brujería, fantasmas, poderes psíquicos), pero en un entorno actual y urbano. No hay castillos medievales, príncipes ni guerreros. Bueno… o sí, si pensamos en que aparece El Escorial y Felipe II.

Además, tiene bastante de terror o fantasía grimdark, ya que en algunos momentos las descripciones de los seres paranormales y sus ataques son bastante crudos. Es difícil encajarla en un solo género.

  • ¿Con qué se encontrará el lector?

Con una novela que tiene muy buen ritmo, algunos giros inesperados y más emotividad de la que se puede esperar en un principio. Para mí, los personajes son siempre lo más importante y, en este caso, conocemos la vida de Elia, una joven que ve fantasmas y que, si se queda a oscuras, ellos la verán a ella y la atacarán.

Además, el fantasma de su abuelo lleva protegiéndola desde el más allá —en la novela lo llamamos el Necromundo— desde su niñez. Diría que lo más importante de la novela es descubrir si ambos personajes tendrán alguna vez la oportunidad de conocerse y curar sus heridas familiares.

  • ¿Qué ha supuesto para ti publicar con la editorial Veintinueve?

Una liberación. Porque, por mi poca experiencia y por lo que me han notificado la mayoría de los escritores que conozco, las editoriales no suelen ocuparse mucho del autor. En este caso, su ayuda e ímpetu son inigualables.

Y aunque no disponen de los recursos de una editorial internacional, intentan en todo lo posible visibilizar la novela. Son muy conscientes de que es un recorrido más lento que el de una novela en la mesa de novedades de una gran superficie, donde se sustituyen casi semanalmente. Aquí tenemos un plan para todo este año y, si hay suerte y los lectores lo permiten, quizá haya más aventuras de Elia y su abuelo.

  • ¿Cómo lleváis la promoción de Nadie te hará daño?

Empezando, pero tenemos algunos eventos futuros muy interesantes. Ya hemos realizado alguna presentación y tenemos firmas confirmadas en algunas ferias del libro.

Por mi parte, estoy intentando que mi trabajo como maquillador de efectos especiales pueda ayudar a dar visibilidad a la novela, como ya hice el año pasado con la novela anterior. Tenemos colaboraciones en eventos como la Japan Week de Madrid o el festival Celsius de Avilés, e intentaremos conseguir más ocasiones para su presentación.

  • Gracias por atendernos, ha sido satisfactorio volver a hablar contigo y conocer de primera mano los pormenores de tu nueva novela.

Muchísimas gracias a ti y a Culturamas por esta oportunidad, Óscar. Ha sido un placer y espero que sepamos el uno del otro durante mucho tiempo.

Sea.

Y ya saben sus lectores: no se queden a oscuras…