Óscar de los Reyes.

Conocí a Susana Martín Gijón (Sevilla, 1981) hace ya algunos años, cuando tuvo la bondad de acompañarme en la presentación de una de mis primeras novelas en la Feria del Libro de Mérida. Por entonces ya empezaba a destacar en el panorama literario convirtiéndose, andando el tiempo,  en una de las reinas noir de nuestro país, traducida también a otros idiomas. Esta sevillana, de crianza extremeña y afincada en Madrid, jurista de formación, amante de los animales (sobre todo de sus gatos) y practicante de yoga, hace ya muchos años que sobrevuela con éxito el universo literario actual de la mano de Alfaguara (Penguin Random House Grupo Editorial). Nos ha concedido una entrevista de lo más interesante y profunda, destacándose por ofrecer siempre a sus lectores una visión crítica respecto a las injusticias sociales que tanto caracterizan su obra. Sin mayor dilación veamos qué nos tiene que contar:     

  • Tu última novela publicada es La capitana. ¿Dentro de qué género la encuadrarías?

La Capitana es un cóctel entre novela negra y thriller histórico, con una parte de whodunit (el famoso “quién lo hizo”) muy marcada y en un espacio cerrado, un convento de clausura, a lo Agatha Christie. Me interesa además trabajar el género histórico desde una mirada contemporánea, con tensión narrativa, ritmo y conflictos muy humanos. No concibo la Historia como algo estático o lejano, sino como un territorio lleno de pasiones, ambición, violencia y contradicciones. En ese sentido, la novela combina rigor documental con la intensidad propia del suspense.

  • ¿Con qué se va a encontrar el lector?

Con una mujer extraordinaria en un tiempo que no estaba preparado para ella. Ana de Jesús, la Capitana de las prioras, es una protagonista fuerte, compleja, valiente y también vulnerable. Nos sumergiremos en un periodo fascinante y convulso de la mano de este personaje histórico real al que se ha invisibilizado durante mucho tiempo. Así conoceremos la Granada de finales del siglo XVI, una ciudad que se las prometía muy felices tras la conquista cristiana de 1492 y la posterior apuesta de los Reyes Católicos por ella como bastión de la cristiandad, pero que ha caído en desgracia casi un siglo después con la guerra de las Alpujarras y la posterior dispersión forzada de los moriscos del antiguo reino de Granada. También nos sumergiremos de lleno en el mundo conventual y las diferentes circunstancias por las que una mujer podía acabar en clausura. Y, por supuesto nos dejaremos enredar por una trama de acción y por esos crímenes que hay que resolver.

  • Te caracterizas por denunciar dentro de las tramas de tus obras ciertas injusticias sociales ¿Aquí también lo encontraremos?

Sí, inevitablemente. Escribo con la necesidad de mirar la Historia desde una perspectiva crítica. En La Capitana están presentes las desigualdades de género, los abusos de poder y las tensiones sociales propias de la época. Me interesa rescatar figuras silenciadas y cuestionar los relatos oficiales. Creo que la literatura también sirve para iluminar esas zonas de sombra.

  • Vuelves a ser publicada por Alfaguara ¿Qué supone para ti contar con el respaldo de este sello editorial?

Supone confianza y complicidad. Después de cinco novelas juntas, para mí Alfaguara ya es “casa”.

Cuando una editorial apuesta por tu trabajo de manera continuada, se crea un vínculo muy valioso. Me siento acompañada y respaldada por un equipo que cree en mis historias y en mi forma de contarlas. Eso da tranquilidad y, al mismo tiempo, responsabilidad: la de estar a la altura de esa confianza.

  • ¿Como llevas la promoción de La Capitana? ¿Próximas fechas o eventos?

La promoción siempre es intensa, pero también muy gratificante. El contacto con las y los lectores es una de las partes más hermosas del proceso. Presentaciones, ferias, encuentros en librerías… cada conversación aporta una mirada distinta sobre la novela. En las próximas semanas y meses seguiré recorriendo varias ciudades, participando en clubes de lectura y festivales literarios. Es una etapa exigente, pero muy enriquecedora. Te cuento algunas de las próximas citas:

Voy a estar en Mairena Black, el festival de novela negra en Mairena del Aljarafe (Sevilla), después en un festival estupendo que organizan en Purullena (Granada), en la Feria del Libro de Tomares (Sevilla), por supuesto el 23 de abril en Sant Jordi en Barcelona, en Villanueva de la Serena (Badajoz), en Úbeda, en diferentes lugares de Aragón, inauguraré un congreso de novela negra en Salem (Estados Unidos), estaré en otros dos en Suiza e Italia, y en ferias del libro como la de León, Motril, Mérida, Ceuta o, cómo no, la de Madrid.

  • Tus dos últimas novelas, tanto La Capitana, como la anterior, La Babilonia, 1580 son thrillers históricos ¿Proyectas regresar al género negro policiaco de Progenie o Planeta

El género negro sigue formando parte de mí. He publicado doce novelas, todas con algún tinte criminal o un misterio que resolver, y no descarto volver a historias policiales ambientadas en la actualidad. Me interesa explorar distintos registros, pero siempre con esa tensión narrativa que caracteriza tanto al thriller como al noir. En las dos últimas novelas he añadido la dimensión histórica, y eso me ha hecho crecer como escritora, pero también valoro muchísimo la capacidad de la novela negra actual para reflexionar sobre temas que nos apelan directamente en el presente. La inspectora Camino Vargas en Sevilla (Progenie, Especie y Planeta) y la agente de policía Annika Kaunda en Extremadura (Más que cuerpos, Desde la eternidad, Vino y pólvora) me han dado mucho, y las sigo sintiendo muy cercanas.

  • ¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto literario?   

Sí, estoy en plena fase de documentación y escritura de una nueva novela. Todavía es pronto para desvelar detalles, pero sigo explorando personajes intensos y contextos complejos. Cada libro es un reto distinto, y ahora mismo estoy disfrutando de ese proceso inicial en el que todo está por construirse.

Pues ya saben sus lectores: queden atentos a una nueva entrega, Susana nos amenaza con volver a inquietarnos…