Redacción.

Héctor Peña Manterola (Santander, 1995) se formó como historiador y es autor de varias novelas de éxito como CabárcenoMIMO y Mo-Ho, entre otras. Influenciado por autores como Stephen King, Michael Crichton o J. R. R. Tolkien, Héctor ha recibido varios reconocimientos literarios como el premio Tomás Maza Solano (2026) por su trayectoria, el accésit del certamen Generación Pandemia (2020) por su relato El silencio de los cuervos o la victoria en el certamen Relatos Viajeros (2022) por su cuento Donde quizá nunca y la selección en la prestigiosa antología Visiones (2025) por Las enseñanzas del lamassu. También ha sido seleccionado en publicaciones nacionales como Pulporama o Tentacle Pulp.

Héctor es miembro de Pórtico, la Asociación Española de Fantasía, Ciencia Ficción y Terror. Además, colabora como periodista cultural en Culturamas, donde escribe en su columna Tierra de paso. En 2026 regresa a las librerías con la novela Ciudad Terrible, un thriller científico que combina su pasión por los dinosaurios con los peligros de las tecnologías emergentes.

  • CULTURAMAS.- Buenos días, Héctor. Desde que presentaste tu ópera prima, Cabárceno (2022), comentaste que querías escribir una gran novela de dinosaurios, ya que aquella bebía de Parque Jurásico. ¿Ciudad Terrible es esta obra?

RESPUESTA.- Sin duda. Con casi 900 páginas, no puede sino serlo.

Hace algunos años me faltaban las herramientas para escribir una historia tan ambiciosa. Desde entonces, una dedicación diaria a la escritura, a la documentación y a la lectura, me han permitido escribir algo original partiendo de un fenómeno popular tan manido. Me pasó algo parecido con las historias de perros, ya que mi vínculo vital con estos animales es muy poderoso. Quería escribir una historia sobre la relación de un chaval con su perro. Ese mercado también está lleno, se siente. Así que corté el nudo gordiano y junté ambas ideas en una novela.

  • CM.- En tu Instagram has publicado vídeos en los que dices que fuiste el niño de los dinosaurios. ¿Cuáles fueron las influencias de esta novela?

RESPUESTA.- De crío, conocía cada dato de los dinosaurios descubiertos. Era un cerebrito obsesivo, lo cual dice mucho (y mal) de lo que hice con el resto de mi vida. Antes de enfocarme en la fantasía y, posteriormente, en sobrevivir, estaban ellos, los colosos del pasado. Despertaban en mí una fascinación que permaneció aletargada hasta hace unos pocos años, cuando comencé a trabajar en Ciudad Terrible. Así que mis primeras influencias fueron esas: Parque Jurásico, El valle encantado… Las películas y documentales que marcaron una infancia feliz.

Luego, por desgracia, uno crece y debe lidiar con el mundo adulto. Con la pérdida. Por el camino, descubre que para escribir sobre dinosaurios hay que saber de un montón de temas no tan interesantes, como sociopolítica, economía, ética… La fantasía, aunque científica como es en este caso, debe anclarse al mundo real. En mi libro, los dinosaurios son robots. Son un producto de las circunstancias del hoy, del lugar en el que habitamos; un mal necesario. Y ¿quién habló de esto mejor que Asimov? Yo, robot es un tratado magnífico sobre robótica. Al no poder inventarme un mundo en el que ubicar la obra, la franquicia de James Bond, principalmente en su vertiente cinematográfica, imprimieron mucho peso a Ciudad Terrible: esos villanos que bailan vals en el filo de lo correcto, pupilos de Maquiavelo con los que es imposible no identificarse, al menos, en parte. Y los héroes de acción, claro.

  • CM.- En España, la ciencia ficción sigue siendo un género apestado. ¿Por qué dedicarse a ella cuando otros que también practicas, como el thriller, son más prestigiosos y lucrativos?

RESPUESTA.- Por lo general, es una cuestión a la que no presto atención. Yo pienso en historias. En personas que atraviesan ciertas circunstancias. Mis personajes, por lo general, son bastante Quijotescos, borrachos con la nostalgia de las mejores canciones de Sabina. Que se enfrenten a un T-Rex con un corazón de metal, a un dios interdimensional o a un asesino en serie no cambia nada. Un héroe lo es en función al tamaño de la amenaza que debe contrarrestar y al objetivo que anhela alcanzar. Miguel Sanz, el protagonista de Ciudad Terrible, solo quiere un tratamiento CAR-T para salvar a su perro Bond del cáncer terminal que lo asola. Es el único vínculo que le queda con su prometida, que falleció en un accidente en una excavación de la que el propio Sanz se culpa. Bond es un anciano, en cualquier caso. ¿Qué hay más humano que intentar atrapar el agua que se escapa entre nuestros dedos?

El género, como digo, es una etiqueta comercial. Mis primeras novelas se catalogan como terror, aunque Cabárceno se ha comercialidad también como thriller o techno-thriller pese a que los animales se convierten en zombis y el aspecto científico no soporta un análisis serio. MIMO tiene muchos elementos de novela negra, aunque transgrede en materia de violencia explícita. Mo-Ho es un drama familiar con horror cósmico y un sociópata que alimenta un cocodrilo de agua salada. Ciudad Terrible puede verse como ciencia ficción dura, ya que me he asegurado de que mis dinosaurios sean reales (patrones conductuales, materiales…), y, a la vez, es un thriller: sucede en el mundo real, en un corto intervalo temporal, el ritmo es rápido una vez superados los primeros capítulos «que esconden la bomba debajo de la mesa», tiene agentes secretos, subtramas contemporáneas… La historia de Sanz y Bond se retroalimenta de la verosimilitud de la robótica y modelos de IA, y esta, a su vez, del ritmo del espionaje.

  • CM.- ¿En qué se diferencia Ciudad Terrible de tus anteriores obras?

RESPUESTA.- En que es más larga.

No, de verdad. Lo es. Pero, centrándonos en los aspectos formales, Diario de un pirata espacial y Mo-Ho las escribí en 2023, mientras todavía vivía en Cantabria (Mo-Ho sobrevivió a una mudanza en Madrid y la terminé en la capital). Desde entonces, han sido muchos de dedicación diaria con proyectos que he tirado a la basura o que aún no he publicado (una futura antología, una novela que tengo que repasar, muchos libros infantiles…).

En primer lugar, el estilo, la voz, está más cuajado. Ya lo estaba en Mo-Ho, que fue la primera novela en que la que combiné argumento con corazón, pero aquí el pulimento es mayor. Luego, el enfoque: he abandonado mis personajes rurales de clase media-baja para centrarme en la vanguardia tecnológica, con personajes de clase alta y media y un ambiente diferente. Sanz es la unión entre ambos puntos, ya que es ese héroe quijotesco-sabinista que mencionaba antes, y la prueba de que da igual con quién te relaciones: por mucho que Hollywood y los realities se empeñen, mendigos y reyes no son tan diferentes.

  • CM.- Además de Sanz y Bond, ¿qué otros personajes dominan la novela?

RESPUESTA.- Es una novela coral, así que la lista es larga. Destaca Holly Crichton, médico y agente secreto, como contraparte al imperio tecnológico de Víktor Vólkov (el magnate ruso dueño del holding Future Gen Dinasty, fundador de Ciudad Terrible), una mujer con un pasado tormentoso y un cerebro brillante. Además, el homenaje es evidente.

Luego tenemos a Polina, mano derecha de Vólkov, cuyo peso en la novela va mucho más allá de ser la clásica rusa rubia y atractiva, en especial por su cercanía con Sanz. Irma y Mario, su hijo, que capitanean dos de los arcos de personaje más emocionantes. Ella es la directora de Dinópolis. Y luego está Jules, periodista y escritor de ciencia ficción pulp, que sacará de quicio a más de un lector.

  • CM.- ¿Cómo fue el proceso documental?

RESPUESTA.- Emocionante. Durante tres años, visité museos y exposiciones, y acumulé una ingente cantidad de ensayos, manuales… Por no mencionar el historial de YouTube, al que recurría mientras realizaba otras actividades como pintar. Para resolver ciertos problemas (la transmisión de ondas a través de ciertos materiales; la creación de piel y órganos para los dinosaurios que resistieran condiciones ambientales adversas sin afectar negativamente a sus movimientos), me apoyé en profesionales, aunque la última palabra la tuve yo. Pido problema por adelantado si algo no encaja como debería. Es ficción especulativa. Si fuera tan fácil, ya tendríamos estos robots dando guerra.

Lo bueno es que el saber es una llave maestra. Lo aprendido ayudará a futuras novelas, cuyo enfoque, de otra manera, hubiera sido más limitado. Y facilitará regresar al personaje de Miguel Sanz en otras aventuras…

  • CM.- Ahora que lo mencionas. ¿Ciudad Terrible es autoconclusiva o parte de una saga?

RESPUESTA.- Es una novela autoconclusiva. Plantea varios conflictos (la subtrama de Sanz y Bond, la de geopolítica-espionaje), los afronta y los cierra. Pero, como en la propia vida, no se detiene ahí. La posibilidad de recuperar a alguno de sus personajes en otras obras, está abierta. Esto no quiere decir que sobrevivan: pueden ser previas, si atendemos a la línea temporal. Lo que aclaro es que no existe un misterio central que atraviese a una hipotética serie aunque cada libro tenga un argumento. De construirse, cada obra será autoconclusiva, y, juntas, enriquecerán al personaje, como en el caso del propio James Bond o de Indiana Jones.

  • CM.- La novela tiene varias ambientaciones, pero Teruel es la principal. ¿Por qué?

RESPUESTA.- La novela trata de la infancia. Cuando yo era ese niño de los dinosaurios, se fundó Dinópolis, en Teruel. ¡Fue como visitar un parque jurásico real! El lugar sigue siendo maravilloso, y, siendo un autor que ubica sus novelas en escenarios reales, era una oportunidad que no podía dejar pasar. Además, este año es su 25 aniversario. Si un empresario ruso con vivienda en la Costa del Sol quisiera edificar su parque de dinosaurios en España, sin duda se apoyaría en el camino abierto por Dinópolis.

Mis personajes viajan por China, el Congo, Rusia, Barcelona, Cantabria, Madrid… Pero el nudo de la novela tiene lugar en Teruel, en Dinópolis y (cómo no) en Ciudad Terrible, cuyo nombre bebe descaradamente del otro.

  • CM.- ¿Cuál es el tema principal de la novela?

RESPUESTA.- Un libro tan largo siempre trata varios temas, pero el principal es la pérdida y, más concretamente, la muerte de la infancia. Bond fue real. Mi Bond. Mi primer perro. Comencé a hacerme mayor cuando el cáncer acabó con él. Es un dolor con el que nunca he sabido lidiar, como el de la posterior muerte de mi abuela, que me catapultó a independizarme, quizá huyendo de la felicidad marchita, quizá buscando la primavera de la existencia en otra parte.

Iris, la prometida de Sanz, representa ese pasado idílico en el que los jóvenes construimos un futuro idílico. Su temprano fallecimiento lo trunca, como ocurre cuando la vida dinamita los castillos en el aire. Bond es esa resistencia peterpanesca a aceptar que hay lugares que, llegado determinado momento, solo existen en nuestros recuerdos. Es la cruz de Sanz y, a su vez, su mejor amigo. Los demás personajes también participan de esta premisa de alguna manera: Vólkov quiere legar un mundo que se parezca a la Ucrania de su infancia; Liu es el fantasma de un modo de vida truncado por el progreso; Mario es un niño que se ha forzado a crecer por el divorcio de sus padres, dándole la espalda a sus gustos para complacer a los demás. Y podría seguir, pero para eso tenéis el libro.

  • CM.- ¿Tienes más publicaciones en el horizonte? ¿En qué estás trabajando ahora?

RESPUESTA.- El 22 de este mes verán la luz las tres novellas infantiles de la colección Traumas con la editorial Cáprica: El director es un vampiro, El arlequín diabólico y Una Navidad mortal. No lo he promocionado mucho ya que Ciudad Terrible sale antes y puede ser un punto de inflexión en mi carrera, pero lo haré. Como la editorial indica en su web de mera muy acertada, son libros que dan más miedo que Pesadillas, pero menos que Stephen King. Y esa es la idea. Conocía Pesadillas por la serie, pero compré un montón de libros para aprender del maestro, y King es una de mis influencias directas. El objetivo era tener una colección de novela que sean herederas de ese formato y, a la vez, dejar mi huella: a diferencia de Pesadillas, el mundo de mis héroes es cruel, lo único que cambia son los ojos que lo miran. El director es un vampiro es un gran libro para animar a tus hijos a leer, ya que los protas son hermanos, y, a partir de ahí, iremos publicando. El contrato abarca varios libros y acabo de entregar los originales de la segunda temporada.

Por lo demás, tengo poco más de un mes para entregar mi siguiente novela adulta a una editorial prestigiosa. Hasta aquí puedo leer, pero solo diré que el tema está vinculado a Ciudad Terrible, aunque significará un regreso al terror puro, cósmico, y a la mitología de Mo-Ho. Más allá, hay proyectos abiertos en diferentes fases, y proyectos terminados que necesitan una revisión. Espero disfrutar de un verano tranquilo para avanzar con algunas escaletas (cosa que no suelo hacer nunca), worldbuildings y, quizás, escribir una obra de ritmo.

  • CM.- Para finalizar, ha ido un honor contar contigo. Vamos a por la última pregunta. ¿Por qué un lector debería dedicar su tiempo a una novela tan larga como Ciudad Terrible? Más concretamente, a ella.

RESPUESTA Y CIERRE.- Hay una generación que ha crecido con Parque Jurásico. En Ciudad Terrible encontrarán tanto un homenaje como la novedad de un enfoque diferente. Si quieren leer sobre dinosaurios que devoran personas con cierta profundidad, este es su libro, pero no nos limitemos a ello. Como dije, escribo sobre personas, sobre lo grandes temas. Eso hace que cualquier lector pueda disfrutarlo, aunque no le gusten los dinosaurios. Y será de los pocos techno-thrillers que lea ambientados en España; es un género de capa caída en este país. Ah, y tiene un mapa muy chulo.

Pero especialmente y por encima de las banalidades, porque la lectura es un tesoro, y un libro largo es inmersivo. Poder volver a él cada noche durante meses lo convierte en un amigo. Y en los tiempos que corren, un amigo es, más que nunca, un tesoro.