Óscar Murillo Caballero.
Calista Sweet (María Rosario Naranjo Fernández, Sevilla) es licenciada en Derecho, DEA en Literatura y Comunicación, especialista en Corrección Ortotipográfica de la lengua española y en Corrección de Estilo, entre otras muchas titulaciones y premios literarios de su vasto currículo.

Actualmente es técnica en una empresa pública que depende del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa y desde 2008 lo compatibilizo con la escritura y la redacción de textos, habiendo colaborado en plataformas editoriales como Binibook o Boolino, y en publicaciones como la revista mexicana Asfáltica, las argentinas SESAM o NM, El arte de la Literatura, Tántalo, Azahar, Palabras Diversas, Apoloybaco, Aldaba o la revista de cine FRAME. Eventualmente, también corrige obras de otros autores.
Hasta la fecha, ha publicado una veintena de libros: La luna de Triana (2011), No me digas que no (2015), Solo una aventura, novela ganadora del I Premio Romantic (2016), Mi sol, mi luna (2018), Caperucienta, Blancadurmiente… y que no te lo cuenten, cuento infantil ilustrado, destacado entre las cinco mejores propuestas infantiles de 2018 por la revista Babelia-El País (2018), La leyenda de la mariposa azul (2019), Reserva para dos (2020), Con pata de palo, Primer Premio en el V Certamen «Creadores por la Libertad y la Paz» (2020), Ningún mar en calma (2020), Arrivederci, Roma (2021), Avispas de ojos azules (2021), Amar a una sirena (2022), Calisterías. Guía de autor. Consejos para sobrevivir en la escritura (2023), Un par de zapatos y un mensaje inesperado (2023), Érase una vez en Sevilla (2023), Maldito señor Bridgerton (2024), Cuentos y relatos inéditos de Semana Santa (2024), Más cuentos y relatos inéditos de Semana Santa (2024), No hay sueño pequeño, cuento infantil ilustrado (2024) y Una ración de lluvia bajo el cielo de Tokio, novela ganadora del IV Premio Roma Valencia Romántica (2025).
Conozcamos un poco más a esta escritora prolífica a quien le gusta contemplar el mar, darse atracones de chocolate, los animales (especialmente las mariposas), la música, devorar series, los finales felices y cualquier reunión familiar o de amigos con muchas risas, según ella misma nos cuenta:
- ¿Desde cuándo escribes?
Escribo desde que aprendí a sujetar el lápiz. Fui una niña tímida y encontrar un medio de expresión distinto a la palabra hablada fue una suerte de liberación. Escribía cuentos, pensamientos, poemas, y lo hacía en cualquier trozo de papel que pillara, hasta las servilletas de los bares. Los libros me han convertido en la persona que soy. En mi casa los había por todas partes: mis padres leían, mis hermanas leían. En nuestras estanterías se mezclaban las historias y los géneros. Mi tía abuela y madrina trabajaba en una sucursal de Ediciones Hymsa, mi abuela era maestra; ambas me regalaban cuentos y antologías poéticas, así que entrar en el reino literario era algo inevitable. Cualquier tarea escolar relacionada con la lengua o la literatura era para mí un regalo. Hace un tiempo me reencontré con una profesora que recordaba esos trabajos con admiración y me aseguró que siempre supo que me dedicaría a las letras.
Lo de publicar vino después, en 2008, cuando gané mi primer premio literario. Eso me dio confianza para compartir mis escritos.
- ¿En qué genero incluirías tu obra?
Escribo, sobre todo, narrativa y teatro, pero también tengo poemas y textos didácticos. No me cierro a nada que implique comunicar. Aunque lo que verdaderamente me apasiona es contar historias, darle rienda suelta a mi creatividad. Y me motivan especialmente las cuestiones que me preocupan. Si un hecho me provoca una emoción intensa (rabia, indignación, frustración, pero también entusiasmo, alegría, curiosidad o sorpresa), siento la necesidad de trasladarlo al papel. Ahí es donde nacen mis mejores textos.
Hasta la fecha he publicado veinte libros, además de relatos y piezas teatrales en antologías. Los últimos han sido el cuento infantil No hay sueño pequeño (Ediciones Alfar), ilustrado por la artista plástica Ana Rodríguez, y Una ración de lluvia sobre el cielo de Tokio (Editorial Tinturas), una fantasía dirigida a un público juvenil.
- Sinopsis
La espada, el espejo y la joya, los tres tesoros de la emperatriz, que mantienen la monarquía unida, han sido robados. La guerra entre fabulosos y humanos se ha desatado. Mientras Daiki Nakamura, detective en misiones especiales, recibe el encargo de localizar y agrupar las tres insignias, Sabrina, a miles de kilómetros de distancia, afronta su particular batalla por un puesto en la revista donde trabaja como dibujante. A menos que presente una propuesta mejor que la de su rival, su sueño de viajar a Japón se desvanecerá.
Y buena parte de la culpa es de Nakamura. ¿Por qué debería ayudarlo entonces a recuperar los tesoros? Daiki vive en el lugar donde los gatos sonríen y lo inimaginable es posible. En un universo en el que los gigantes, los duendes, las ninfas, los orcos, los dragones y las brujas son las criaturas menos raras. Enamorarse de él sería algo totalmente fuera de lugar y sin sentido.
Pero la única ley en el territorio de los fabulosos es que no existe ninguna ley.
- ¿Cómo te has documentado o en qué te inspiras?
Soy una enamorada de la cultura asiática y llevo años investigando su folclore, leyendas, costumbres; para este proyecto en concreto, leí mucho sobre Japón y vi series, documentales. Una vez que me lancé a escribir ya tenía un mapa más o menos concreto del universo que deseaba crear.
La inspiración en lo que se refiere a mis historias puede tener origen en una idea, una imagen o un episodio vivido; el deseo de reivindicar una causa, superar un reto o, simplemente, seguir una intuición. Los escritores nunca descansamos, estamos permanentemente alerta, con los cinco sentidos puestos en lo que ocurre alrededor porque cualquier estímulo puede ser el germen de una historia digna de ser contada.
- ¿Con qué se van a encontrar tus lectores?
En mis obras se habla de emociones. Y se abordan temas de actualidad con la intención de agitar: la soledad, la falta de comunicación, la diversidad, la violencia de género, el acoso escolar, la sobreexplotación de los recursos, la salud mental… No se pasa de largo. Son libros que no aburren, y que remueven.
Las que firma Calista Sweet tienen como motor principal el amor. Pero no es el único ingrediente; en ellas el lector encontrará reflexiones, personajes con los que identificarse, giros de trama y momentos para recordar. Hay misterios, intrigas. Las ciudades tienen un peso importante y llegan a convertirse en protagonistas. Sentirás que estás paseando por ellas, que las estás viviendo. En lo que respecta al estilo, mis lectores destacan la sensibilidad al narrar y la riqueza léxica. Según sus palabras, mis libros resultan «divertidos, apasionados y, por momentos, delirantes». Y es que me gusta arriesgar en el planteamiento, la estructura… Aunque mi voz es siempre reconocible.
Cuando escribo como Rosario Naranjo, mantengo el mismo espíritu. Por eso me fascinan las posibilidades infinitas que ofrecen el teatro y la literatura para niños. Escribir para ellos tiene un componente altamente romántico, porque trasladarles un mensaje usando la magia que conlleva su propio lenguaje es en sí mismo un acto de amor.
- Editorial y promoción que se haya podido hacer
Trabajo con varias editoriales: HarperCollins, Planeta, Samarcanda, Alfar, Mr. Momo… Una ración de lluvia bajo el cielo de Tokio ha sido publicada por Tinturas y fue la novela ganadora del Premio Literario Roma, lo que ya supone una buena promoción de por sí.
Durante el año, participo en numerosos actos literarios como autora (eventos, ferias, firmas, mesas redondas —como ponente o moderadora—) y actualizo con frecuencia mis redes sociales donde comparto cuestiones relacionadas con mis libros o mi día a día como escritora. Adoro el contacto, soy cariñosa y me relaciono muy bien con otras personas. Siempre digo sí a cualquier propuesta relacionada con los libros. Me he recorrido España de punta a cabo para promocionar los míos, y eso me ha hecho disfrutar de montones de experiencias. El lector juega un papel fundamental en el éxito de una obra; hoy en día el autor ha de ser proactivo: interactuar, gestionar sus redes sociales y hacer lo posible por conectar con su público.
- ¿Algún nuevo proyecto literario o artístico?
Tengo una novela terminada que tiene feeling de película o serie de Netflix. Es una romcom emocional de carácter muy actual que pivota alrededor de las vicisitudes que sufre una escritora en estado de bloqueo y que parte de una premisa irresistible: la posibilidad de elegir cuál será el protagonista de su próxima historia. Espero verla publicada pronto.
Y en los últimos meses me he centrado en mis proyectos infantiles y me siento muy satisfecha con el resultado. La literatura para niños es, como he comentado, otra de mis pasiones.
- ¿Cuál de tus obras ha sido más especial para ti y por qué motivo?
La leyenda de la mariposa azul ha sido seguramente mi propuesta más arriesgada. La que se ha llevado más de mí y en la que me dejé la piel. Al tratar un tema tremendamente sensible como es la necesidad de comunicación en la sociedad actual, el uso del lenguaje no verbal y el silencio frente al ruido y las prisas, con ciudades como Sevilla o Madrid como telón de fondo, tuve que documentarme a fondo. Entrevistas, visitas a los lugares de referencia. Tanto exploré y tanto me sumergí en la problemática que instrumenta la historia que por momentos necesitaba abandonar el teclado y respirar. Fue duro, aunque gratificante. Porque los lectores, cuando terminan de leerlo, tienen la sensación de haber sufrido un impacto y aseguran que es uno de esos libros que, por mucho tiempo que pase, nunca te abandonan.
- Personajes literarios en tus libros con los que más satisfecha te sientes o que te hayan dejado huella.
Noel Vargas, de Un par de zapatos y un mensaje inesperado; Abdul, protagonista de Ningún mar en calma; Pepino, de Avispas de ojos azules; Daiki Nakamura, de Una ración de lluvia bajo el cielo de Tokio…
Suele pensarse que en las novelas etiquetadas como románticas tienen prioridad absoluta las mujeres. Pero a mí me fascina plantear protagonistas masculinos llenos de matices, con sus fortalezas y debilidades, que evolucionan y aprenden. Hombres capaces de reconocer y mostrar sus emociones, que desafíen los convencionalismos y equilibren la balanza.
- Ya saben sus lectores: no olviden enamorarse…

