Aracely Martín.

Durante siglos, bastaba con que una mujer pensara demasiado, amara de forma inconveniente, desafiara las normas o se negara a ocupar el lugar que otros habían elegido para ella para que alguien pronunciara una palabra demoledora: loca. Pero ¿qué ocurre cuando dejamos de escuchar a quienes las juzgaron y empezamos a escuchar sus propias historias?

Esa es la fascinante pregunta que recorre Fuera de mí. 10 historias de mujeres, locura y poder, un libro que combina la sensibilidad literaria de Violeta Gil con el extraordinario universo visual de la ilustradora Ana Jarén. Juntas nos invitan a mirar de nuevo a diez mujeres cuyas vidas fueron interpretadas, cuestionadas y, en ocasiones, reducidas a una etiqueta que nunca logró explicar quiénes eran realmente.

Entre sus protagonistas encontramos a Virginia Woolf, cuya genialidad literaria convivió con un profundo sufrimiento; a Sinéad O’Connor, una artista que desafió convenciones y pagó un elevado precio por su rebeldía; o a Yayoi Kusama, que convirtió su singular universo interior en una de las propuestas artísticas más reconocibles del mundo. También aparecen Natalie Wood, Carlota de México o Mary Todd Lincoln, mujeres muy distintas que compartieron la experiencia de vivir bajo el escrutinio ajeno.

Lo más interesante es que Gil no pretende convertirlas en heroínas perfectas ni negar la realidad de sus problemas de salud mental. Su propósito es mucho más sugerente: preguntarse cuánto hubo de sufrimiento personal y cuánto de incomprensión, violencia, prejuicios o imposiciones sociales en la manera de juzgarlas.

Lejos de los ensayos académicos convencionales, el libro propone una lectura íntima, emocionante y accesible, enriquecida por unas ilustraciones que aportan belleza y profundidad a cada historia. Literatura y arte se dan la mano para rescatar matices allí donde durante demasiado tiempo solo hubo diagnósticos, rumores o silencios.

El resultado es una obra necesaria, delicada y profundamente humana, que invita a revisar el pasado sin perder de vista nuestro presente. Porque Fuera de mí no habla únicamente de diez mujeres excepcionales. Habla también de todas aquellas a las que alguna vez se les hizo creer que estaban fuera de lugar cuando, quizá, lo único que pretendían era encontrar el suyo.