Redacción.

En el ojo del huracán es la historia de un amor verdadero. De los que no se rompen con el tiempo y que ni siquiera la muerte puede borrar. El libro parte de un encuentro de dos náufragos que intentan mantenerse a flote en medio de una época de crisis y dudas. Jeannette M.C. (Lima, 1962) estudió la carrera de Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad San Martín de Porres, en Lima. En 2023 publicó su primer libro, Horizontes, con la editorial Libros Indie. En el ojo del huracán, que ha visto la luz bajo el mismo sello, es su segunda obra.

  • La narración de En el ojo del huracán se alterna con entradas de diario fechadas. ¿Qué te llevó a conservar esa voz íntima y qué aporta el diario a la historia que no podía aportar una narración convencional?

Se me ocurrió esta idea cuando estuve repasando la historia vivida con Danko. Fue realmente una catarsis, pero considero que aporta realismo. Los recuerdos plasmados en papel y también en la memoria me hicieron de alguna manera volcarme aún más en la escritura. Como si retroceder en el tiempo y revivir aquello fuese volver a vivir.

  • La historia recorre varios países: España, Perú, Alemania y Bulgaria. ¿Cómo influyó cada lugar en la evolución de los personajes y, especialmente, en tu propia identidad dentro del relato?

Cada lugar, cada rincón, paisaje, ciudad o país aportaron muchas cosas dentro de los personajes, de la relación y de la evolución de los mismos. La huella que se va dejando a veces sin saberlo… Hay un momento en el que uno echa la vista atrás y recorre ese camino y siente cómo todo y cada cosa sirvió para transformarse, para crecer y para unirse.

  • Hay decisiones que cambian radicalmente el rumbo de la historia, como marcharte a Perú en 2012 y comenzar una nueva etapa con Danko. ¿Qué querías transmitir sobre el precio que a veces tienen las decisiones tomadas por amor y por necesidad?

En mi caso fue, sin duda, una de las decisiones más duras que he tenido que tomar en mi vida. No resultó nada fácil en su momento y me condujo a una depresión. El tener que separarte de tus hijos es algo muy difícil de sobrellevar.

  • Danko aparece no sólo como pareja, sino también como músico, compañero de proyectos y figura importante para tus hijos. ¿Qué facetas de él querías preservar en el libro más allá de vuestra relación sentimental?

Sobre todo, su forma de ser con las personas. Tenía una sensibilidad muy especial, como buen músico, sabía transmitir no sólo con palabras, sino con silencio. Ha dejado huella en todos los que tuvieron la suerte de conocerlo, jóvenes y mayores.

  • A lo largo de la obra aparecen momentos de pérdida, cambios de país, dificultades económicas y rupturas de etapas, pero también viajes, celebraciones y pequeños gestos cotidianos. ¿Cómo decidiste qué recuerdos merecían convertirse en escenas y cuáles debían quedar fuera?

Creo que lo importante para mí era poder trasmitir la capacidad de resiliencia. No quedarnos con lo malo o difícil, sino saber que siempre hay luz después de las tinieblas. Siempre hay esperanza.

  • La novela da mucha importancia a la familia y a las distintas formas de estar unidos incluso cuando existe distancia. ¿Cómo cambió tu manera de entender la palabra “familia” a medida que avanzaba vuestra historia?

La familia no se define sólo por estar unos al lado de otros físicamente hablando, va más allá, y en nosotros lo vivimos y comprobamos. La distancia y el tiempo nos enseñaron a sentirnos unidos en el espíritu. Aunque faltaban los abrazos, existían las certezas de que nos teníamos los unos a los otros, lo cual nos ha unido mucho más.