Entrevista a JAVIER ARIAS ARTACHO: “Eitana, la esclava judía”.

 

Por Benito Garrido

 

A propósito de su nueva novela Eitana, la esclava judía (Ediciones Martínez Roca, 2011) hemos entrevistado al escritor Javier Arias Artacho.

 

Javier Arias Artacho nació en 1972 en Barcelona, aunque residió durante muchos años en su país adoptivo, Argentina. Es licenciado en Filología Hispánica y diplomado en Ciencias Religiosas. Está casado, tiene tres hijas y dirime su tiempo entre su familia, la literatura y la enseñanza. Actualmente, ejerce como profesor en Secundaria y Bachillerato en Valencia y en la Universidad Católica San Vicente Mártir. Tiene publicadas cuatro novelas: Las lecciones del mar, Argentina, un sueño extinguido, La sombra de Masada y Náufragos.

 

Eitana, la esclava judía.  Javier Arias Artacho.  Ediciones Martínez Roca, Madrid, 2011.  Novela histórica.  380 páginas.  20,50 €.

 

Con este libro el escritor nos traslada a la Roma imperial de Nerón (siglo I d.C.), pero no vista a través de los ojos de un tribuno, un emperador o de un gladiador, sino desde la perspectiva de unas esclava judía, Eitana, que se convierte en protagonista absoluta de una historia realmente conmovedora y emotiva.  Desde su triste y obstinado nacimiento, la vida de esta mujer se nos presenta brutal y llena de penalidades, pero también de esperanzas, las que le plantea el hecho de luchar por seguir viviendo, y finalmente ser libre.  El autor nos muestra esa visión de la historia que tenía el esclavo, que como objeto de cambio se vendía y utilizaba al antojo del dueño y señor.

 

Eitana siempre creyó que su vida ya había sido tallada desde antes de nacer.  Con tan solo trece años su padre es crucificado en Julias (Palestina) por orden del tribuno Publio Lucilio, y pasa a engrosar su larga fila de esclavos.  Arrastrada hasta Cesárea, es allí donde el tribuno Marcius Julius se apiada de ella y la compra con idea de llevársela a Roma para que entre al servicio de su esposa.  Sin embargo Marcius muere durante la travesía.  La niña judía nunca imaginó que Roma se convertiría en su sufrido destino, un lugar desconocido y terrible donde nuevo es vendida.  Ahora es Claudio Ulpio, un infame y retorcido juez el que valiéndose de su derecho vejará a Eitana, que tendrá que crecer masticando la humillación.  Incluso cuando le arrebatan a su hijo nada más nacer.  Su único objetivo es llegar algún día a ser libre.  Valiente, dócil e inteligente, Eitana conseguirá sobrevivir.  Hasta que un día decide escapar y refugiarse en casa de unos libreros del barrio de la Suburra.  Allí, oculta pero por fin libre, llega a aprender el hábil oficio de amanuense.  Sin embargo, muchos acontecimientos están aún por suceder.  La lucha por la libertad no ha terminado.

 

La novela está perfectamente estructurada en tres grandes bloques claramente definitorios de la etapa que en ese momento vive la protagonista: Tiempo de sufrir, Tiempo de crecer, Tiempo de aceptar.  La escritura de Artacho es ágil, sencilla y estudiada, configurando una historia en la que los personajes están muy bien definidos, sobre todo el de Eitana, que vemos como evoluciona marcado por los acontecimientos que le ha tocado vivir y por las ansias que trazan su destino.  Estamos ante un libro apasionante que agradará no solo a los amantes de la novela histórica.  Entretenimiento asegurado.

 

Entrevista:

 

P.- ¿Cuándo decide Javier Arias Artacho que quiere comenzar una carrera como escritor?

En el momento en que vi que lo que escribía interesaba. Estudié Filología Hispánica y escribí desde muy joven, sin embargo fue hace apenas cuatro años cuando me publicaron por primera vez. Fue una novela de corte juvenil, Las lecciones del mar, pero me dio toda la confianza para soñar, y me puse a trabajar duramente. Desde entonces, como puede ver cualquiera que entre a mi página web, mi carrera como escritor fue completamente ascendente, y esta es mi quinta novela. Quizás la más sonada, pero no la primera.

 

P.- ¿Cómo surge la idea de novelar la triste vida de un esclava judía en la época romana?

Pues así, como lo dices. Hay muchas novelas del mundo romano, muchas novelas de patricios, emperadores y batallas. Pero mi intención era otra. Yo quería recrearme en esa Roma tan atractiva para nosotros, en esa Roma tan semejante a nuestra cultura, pero con otros ojos. Quería contar una historia, no narrar la historia. Me documenté muy bien, pero solo con el fin de construir a un personaje humilde, pequeño y mostré a la ciudad desde sus ojos. Todo lo que sucede es desde sus ojos. Y sí, es una historia a veces terrible y triste, pero como dicen los lectores: dulce, conmovedora y llena de esperanza.

 

P.- En tu anterior novela, La sombra de Masada, la trama se sustentas en el mismo contexto histórico: el imperio romano del siglo I d.C. ¿Qué te atrae tanto de esta época en la Historia?

Bueno, La sombra de Masada se desarrolla en el siglo primero también, pero no se centra en los romanos, sino en los judíos y en la revuelta que sufrieron alrededor del año 70. En esta novela viajo a Roma, aunque también a algunos paisajes de oriente medio. Lo cierto es que este siglo a mí me resulta especialmente apasionante. Nuestra cultura, nuestro pensamiento judeocristiano comenzó a forjarse durante estos años y, por otra parte, creo que la época tiene un atractivo enorme por la forma en que vivían los romanos. Además, de alguna manera, es un periodo que todos tenemos en la retina a través de tantas películas del cine clásico, pero yo intento darle un enfoque nuevo: una trama potente, unos personajes interesantes y una intención literaria que el lector constatará de principio a fin.

 

P.- ¿Son los personajes más importantes que la trama histórica en que se desenvuelven?

Sí, por supuesto. Esto no quiere decir que no esté bien ambientada y documentada. De hecho, ser publicado por la editorial Martínez Roca es signo de prestigio y calidad, y una de las cosas que los lectores más alaban de este libro es la ambientación que se he logrado de aquella Roma. Sin embargo, para mí, lo más importante es contar una historia y no desarrollar un periodo histórico divulgativamente y hacerlo ameno con el ingrediente de lo novelable. Hay muchas novelas de este estilo, pero para mí lo prioritario es desarrollar una trama lo más literariamente posible.

 

P.- La historia está contada en tercera persona desde el punto de vista del personaje principal.  ¿Es esta la manera más adecuada para que el lector sienta empatía por la protagonista?

Sí, creo que sí. Esto permite una profunda introspección en el universo de la protagonista, y este era mi objetivo. Sin embargo, esta técnica también te aleja de otros aspectos de la historia que no se pueden desarrollar mejor porque siempre todo es narrado desde el testimonio de Eitana. A veces, algunos lectores me dicen que les hubiera gustado que les hablase más de esto o de aquello, pero era Eitana quien contaba y esto es exactamente lo que permite que el lector vibre.

 

P.- Novela perfectamente estructurada que nos detalla la evolución de Eitana en su vida y sus experiencias esenciales.  ¿Trabajas con una línea argumental ya previamente dibujada a la que ajustar la narración?

Sí, al principio sí. Hay un bosquejo, un sendero que se dirige a un horizonte. Sin embargo, el argumento va adquiriendo definitiva forma a medida que se va escribiendo. De alguna manera, yo también voy descubriendo lo que sucede, como si los personajes me hablaran. Quizás esto sea simplificarlo mucho porque cuesta muchísimo trabajo.

 

Javier Arias Artacho. Foto © niclas

P.- ¿Dónde acaba la realidad y comienza la ficción en una novela histórica como esta?

Bueno, he leído muchas reseñas sobre mi novela. Hay lectores que creen que algunas cosas son exageradas, pero no lo son. He intentado documentarme muy bien, requerir la ayuda de autores que saben mucho más que yo sobre este tema. Así pues, creo yo, la realidad y la ficción se entrelazan de tal manera que poco importa si sucedió o no.

 

P.- ¿Es la novela histórica el género más difícil de escribir por la labor de documentación que lleva detrás?

Creo que es imprescindible mantener un rigor histórico. Lo contrario sería una estafa, poco profesional. Evidentemente, esto nos lleva a reflexionar sobre la responsabilidad que conlleva este tipo de obras, una responsabilidad que se traduce en esfuerzo y estudio. Por tanto, sí creo que es un género difícil. Sin embargo, también una novela contemporánea puede ser muy difícil de narrar, según la complejidad del tema tratado y el esfuerzo en la construcción argumental que se le quiera dar.

 

P.- ¿Qué primas más en tus escritos, el entretenimiento o la calidad literaria?

Las dos cosas. Creo que mi éxito radica en esta armonía.

 

P.- Eres diplomado en Ciencias Religiosas.  ¿Te ha aportado ello una sensibilidad diferente a la hora de escribir?

Sí, evidentemente. Esto de Ciencias Religiosas suena muy extraño, pero no es más que una titulación en Teología. Así pues, todo esto me ha ayudado a comprender mucho mejor el cristianismo en el siglo I y, a su vez, todo el eclecticismo religioso de la Roma antigua.  Para narrar aquel mundo era imposible desvincularse de la religión, porque el romano era eminentemente religioso y todo estaba mediatizado por esto. Así pues, dotar a la protagonista judía de una profunda fe fue una elección que me satisfizo profundamente en lo personal, pero a la vez, rigurosamente verosímil con los hombres y mujeres de aquel mundo.

 

P.- La libertad como elemento indispensable de la dignidad humana es el eje central de tu libro.  ¿Crees que todavía, en la sociedad actual que vivimos, sigue siendo una lucha asociada intrínsecamente al hombre?

El tema de la libertad en el libro da para mucho. No hablo de cualquier libertad, sino de aquella que te libera verdaderamente, de aquella que te permite elegir lo mejor para ti según tu circunstancia, aquella que te ayuda a aceptarte, a comprender. Libertad no es hacer lo que se me da la gana. Por tanto, esta lucha es personal y no responde a sexos. Bien es cierto que en algunas culturas el tema de la libertad es mucho más angustioso en las mujeres, pero creo que no es el caso de nuestra cultura, sinceramente.

 

P.- ¿Qué ha supuesto publicar con un sello editorial tan importante como es Martínez Roca (grupo Planeta)?

Lo primero, una gran satisfacción. Lo segundo, el convencimiento de que voy en buen camino. Siendo desconocido, con una crisis que no vale la pena ni mentar, viviendo fuera de Madrid o Barcelona, donde se cuece todo, parece increíble poder ser editado por un sello así. Imagínate, mi autoestima está muy alta, aunque soy consciente que solo desde la humildad algún día, solo quizás, pueda ser un escritor de referencia.

 

P.- Yo como lector, puedo decirte que estoy muy complacido con tu libro.  Me ha gustado mucho.  ¿Esperas que tu libro tenga un buen recibimiento entre los lectores?

Gracias, muchas gracias. Me reconfortan tus palabras y la de tantas personas que me lo dicen. A veces hasta me emociona… Respondiendo a tu pregunta, he de decirte que sí esperaba una buena acogida por parte de los lectores. Esta novela no solo fue editada en tiempo récord, sino que también la Agencia literaria de Silvia Bastos tuvo otras importantes ofertas para ella. Vuelvo a repetirte que esto sería normal en tiempos normales y siendo conocido, pero en la situación actual, no.

 

P.- ¿Qué autores han influido más notablemente en tu escritura?

Mi acento me delata. Aunque soy español, crecí en Argentina y me siento argentino. Los latinoamericanos fluyen por mis venas: Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique, Isabel Allende, Ernesto Sábato, Mario Benedetti, Julio Cortázar… Sinceramente, deseo escribir a mi manera, pero impregnado de esos estilos tan diferentes.

 

P.- ¿Qué dirías a esas personas que aún no han leído tu libro para que se animaran a leerlo?

No lo sé, quizás que me diesen una oportunidad, porque no me considero un escritor del montón. Es más, me dolería que me tachasen de ello. Busco hacer literatura y, a la vez, combinarlo con la historia. Esto tiene su puntito de originalidad.

 

P.- ¿Estás ya trabajando en algún nuevo proyecto?

Sí, a ratitos. Promocionando a Eitana, la esclava judía, dando clases y ocupándome de mis tres hijas me cuesta horrores despegar con la siguiente, pero en ello ando. Se trata de un thriller de misterio con el contexto de la antigua Roma, uno de esos libros que te deje sin aliento hasta el final. Si no consigo crear ese clima de misterio necesario para contar la historia que quiero, no saldrá a la luz. Así que, mejor no dar más detalles.

 

 

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