Encuentro con Timur Vermes: ¿qué pasaría si un día descubres que Hitler “Ha vuelto”?

 

Por Benito Garrido.

Ha vuelto, de Timur Vermes.

Ha vuelto, de Timur Vermes.

Verano de 2011. Adolf Hitler despierta en un descampado del centro de Berlín. No hay símbolos nazis, reina la paz, las calles están invadidas de extranjeros, y Alemania está gobernada por una mujer rechoncha que hace lo que quiere en Europa. Sesenta y seis años después de su caída, el resucitado Hitler triunfa en la televisión como perfecto imitador del Führer, un cómico genial. Pero él no bromea en absoluto. La fama es la plataforma perfecta para retomar su carrera política.

 

Ha vuelto.  Timur Vermes.  Traducción de Carmen Gauger.  Editorial Seix-Barral, 2013.  384 páginas.  19,33 €

¿Qué mal podría hacer hoy Hitler? El escritor alemán Timur Vermes le despierta en Ha vuelto. Disparatada e irreverente comedia protagonizada y narrada en primera persona por Hitler, un hombre que analiza tenazmente su entorno, que descubre de modo fulminante los puntos débiles de los demás, que, con una terquedad sin límites, se guía por su extraña lógica, con fanatismo pero también con lucidez. Vermes ha logrado algo inimaginable con esta sátira feroz, y es que nos riamos no ya de Hitler, sino con él. Una novela que se ha convertido en gran éxito en Alemania.

 

P- ¿El humor es la única manera de enfrentarse a una historia y a un personaje como estos? A casi setenta años vista de la Segunda Guerra Mundial, ¿es lógico y sano reírse de Hitler?

No, seguramente no sea el único camino para hacerlo, pero sí es la manera humana más normal de afrontar determinadas catástrofes o tragedias. No inmediatamente después, por supuesto, pero tras un cierto periodo de tiempo, y dependiendo de lo grande que la pérdida fuese, lo directamente implicado o preocupado que se estuviese, y así sucesivamente… Así, después de 70 años, burlarse de Hitler se está convirtiendo en algo normal, incluso puede ser útil; y cualquier tratamiento del tema que se haga de una manera nueva o poco común puede dar lugar a nuevas ideas, nuevos pensamientos y nuevos debates – lo cual también está ayudando a evitar la rutina.

 

P.- ¿Crees realmente que un Hitler como el del siglo pasado volvería a tener éxito y seguidores en la sociedad actual?

Ese Hitler tendría un grave problema si fuese reconocido como el verdadero, y es que el Hitler real ya ha sido etiquetado como una representación del mal. Partiendo de que los viajes en el tiempo no son posibles, si volviese, le tocaría tratar nuevas cuestiones: ¿Podría hacer frente a la sociedad moderna, así como a las nuevas formas de comunicación? Y eso conduce a su vez de dos cuestiones: la primera, ¿cuánto ha cambiado la sociedad? Yo diría, que no somos tan diferentes de la gente de entonces. ¿Alguien se atrevería a decir seriamente que somos más inteligentes? Además, en todo progreso técnico lo que ha cambiado ha sido la velocidad, pero no los principios. Un teléfono es todavía un teléfono, un SMS es una nota electrónica. Lo que nos lleva a la segunda cuestión: ¿sería Hitler capaz de analizar y entender esas analogías? Hitler era obstinado, fanático, y en cierto modo un loco, pero desde luego no era estúpido. Si tenemos esto en cuenta y lo añadimos, entonces sí, muy probablemente Hitler tendría éxito una vez más.

 

Timur Vermes.

Timur Vermes.

P.- ¿Temes que te tachen como política e históricamente incorrecto?

Históricamente: Sí. Políticamente: No.

 

P.- El humor es algo muy intrínseco a la idiosincrasia de cada país. ¿Crees que tu libro tendrá en otros países, como España, el éxito alcanzado en Alemania?

No puedo predecir eso. De acuerdo que he podido ver como en otros países este humor también parece estar funcionando, pero el éxito en Alemania probablemente presenta otras raíces adicionales, por ejemplo, la mala conciencia del alemán o la forma inusual de tratar al sujeto sin ningún tipo de frenos, ninguna explicación pedagógica. El lector se queda completamente solo frente a la ideología de Hitler, y eso es algo a lo que no estamos acostumbrados.

 

P.- La sátira que haces es ciertamente provocadora y mordaz, ¿hoy en día es cuestión de provocar al lector para que reaccione? 

Si lo que realmente buscas es una reacción que suponga algo más que un simple aplauso, entonces siempre habrá que provocar de alguna manera. Lo demás es sólo un mero entretenimiento.

 

P.- Como decía, tu libro ha tenido una fabulosa acogida de público en Alemania, aún sabiendo el respeto que impone el personaje. ¿Con que otro personaje histórico te plantearías hacer un ejercicio similar a este? ¿Quizá una figura de otro país?

Se necesitaría a alguien especial, alguien cuyo pensamiento ya fuese conocido y estuviese etiquetado: esa es la ventaja de Hitler como personaje, que todo el mundo ya tiene una opinión sobre lo que este hombre decía. Así, lo que le gusta, debe estar mal, lo que odia, debe ser bueno (eso es lo que estamos acostumbrados a pensar sobre él). En esta línea sólo hay un personaje, que funcionaría de manera similar: Gandhi, de quien podría pensarse que todo es pura bondad. Pero definitivamente, no estoy planificando hacer ninguna franquicia…

 

P.- Interesantes y bastante lúcidas las observaciones que haces de aquellas personas que se encuentran a un Hitler supuestamente falso. ¿Recabadas directamente de la calle?

No, no lo hice así: me planteé aquellas reacciones que a mí personalmente me parecían más probables. Y la mayoría de los lectores parece que lo vieron también de esa manera, así que seguramente hice una bastante buena suposición a la hora de escribir sobre el tema…

 

ha-vueltoP.- Hoy día, ¿vivimos un puro espectáculo televisado como el de tu novela?

No, al menos yo no (y espero que tú tampoco). Pero siempre tendemos a olvidar que los medios no tienen nada que ver con la realidad, que tienen y muestran la realidad desde su propia visión. Por ejemplo, la mayoría de las personas que trabajan en televisión tienen muy buena pinta. Todos sabemos, puestos en este caso concreto, que la televisión prefiere mostrar gente guapa. Y además, como continuamente parece ser que buscamos unir causa y consecuencia, esto puede llevar, por ejemplo, a un montón de cirugías estéticas: la gente quiere parecerse a “la gente normal de la tv”.

 

9.- ¿Qué prejuicios crees que tendría actualmente la gente si realmente surgiera un personaje, (ya no digo un nuevo Hitler) como el que tu presentas aquí?

Todos tenemos un montón de prejuicios, pero ese no es el problema con los personajes populistas. El problema es que estamos constantemente en busca de personas, políticos, líderes que sean mejores de lo que somos y lo que tenemos. Tendemos a pensar que nuestros políticos son como son, porque tenemos mala suerte o porque en los partidos son así de estúpidos. Nos olvidamos de que estos son los políticos normales de una democracia. A veces surgen algunos mejores, pero por lo general suele ser después de grandes catástrofes que proporcionan aprendizaje con los años. Pero a medida que pasa el tiempo y se vuelve a alcanzar una cierta normalidad, los políticos ya también vuelven a estar en la media. Y si queremos tener algunos mejores, tendemos a idealizar aquellos políticos que parecen serlo. Algo así pasó con nuestro ministro zu Guttenberg: era bien parecido, una cara nueva, directo en su forma de hablar, tenía una bella esposa, la gente lo amaba… Y después nos enteramos de que él había engañado en relación a su grado académico a base de hacer “copia y pega”. Resultó muy difícil dejar de lado aquella gran esperanza blanca.

 

P.- He oído que tu libro se llevará al cine. ¿Te gustaría encargarte de la adaptación?

Sí, estaría encantado.

 

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Una respuesta a Encuentro con Timur Vermes: ¿qué pasaría si un día descubres que Hitler “Ha vuelto”?

  1. un artículo interesante y muchas felicidades por este blog la nota 10

    Delcamag
    12 diciembre 2013 at 0:27 am

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