Alice Kellen baja el listón con ‘Nosotros en la luna’

SARA ARANDA MARTÍNEZ. @SarArandam

Título: Nosotros en la luna

Autora: Alice Kellen

Editorial: Planeta

Alice Kellen es todo un referente para los amantes de la novela romántica. Es la autora de la trilogía Volver a ti: 33 razones para volver a verte (2016), 23 otoños antes de ti (2017), 13 locuras que regalarte (2018) y de la bilogía Deja que ocurra (2019): Todo lo que nunca fuimos y Todo lo que somos juntos. 

Ginger está cansada de ser la chica perfecta que todo el mundo cree que es. Por eso, en un acto de amor propio, decide viajar a París.

Rhys es incapaz de quedarse quieto en un sitio durante mucho tiempo. Necesita encontrarse a sí mismo. No tiene muy claro quién es, o quién quiere ser.

Cuando Ginger y Rhys se cruzan en el metro de París su vida queda ligada para siempre. Una amistad que cada noche se hace un poco más fuerte. ¿Será el contacto por email suficiente para mantener la conexión que sintieron en su primer encuentro? 

Nosotros en la luna recoge la historia de una amistad que se consolida a través de correos electrónicos. A veces interminables y llenos de sin sentidos. Otras escuetos pero tremendamente profundos. La autora optó por plasmar directamente estos emails en la novela. Algo que al principio parece cotidiano e incluso divertido acaba siendo una tortura. Cuando llevas más de medio libro leyendo los mensajes enviados y recibidos los odias a más no poder. 

Este formato no permite que el lector se meta de lleno en la historia. Hace que pierda intensidad. A veces hay que leer dos veces el remitente del correo para saber quién está hablando. Provoca una sensación de superficialidad.

Por suerte, hay capítulos en los que los emails desaparecen. Es aquí cuando vuelve la esencia de Alice Kellen. Grandes momentos cargados de emoción. Cuando le coges manía a la frivolidad de los correos la autora te regala un momento mágico. Y es entonces cuando te das cuenta de que quizás es eso lo que quería. Transmitir la frustración de Rhys y Ginger por no poder verse. Para que después todo sea mucho más intenso.

Como siempre, la construcción psicológica de los personajes es maravillosa. Permite empatizar con ellos, con los dos, aunque a veces sea contradictorio. Ambos son muy humanos, lo que hace que el lector se vea reflejado en muchas situaciones. Las historias secundarias son esenciales para el fluir de esta particular amistad. La relación de Rhys con sus padres es fundamental para su evolución. 

Algo que no me convence demasiado es la poca importancia con la que la autora trata el tema de las drogas. En un punto muy concreto de la historia Rhys se engancha, todo le supera. Sin embargo, se normaliza la situación. Se corre un tupido velo y Ginger decide ignorar la situación. Tal y como aparece se va. Sin ayuda, ni terapias, ni consecuencias. No creo que este tema tan serio deba tratarse tan a la ligera.

Pero, por otra parte, esta novela tiene pequeños detalles que, si eres fan de Alice Kellen, harán que te brillen los ojos de la emoción. Rhys viaja a Australia, y ¿a que no sabéis a quien conoce allí? Byron Bay vuelve a cobrar protagonismo. ¿Qué habrá sido de Axel y Leah?

Nosotros en la luna no es la mejor novela de Alice Kellen. Sin embargo, considero que transmite un mensaje fundamental: hay que saber quererse a uno mismo para ser capaz de querer bien a los demás. A veces hay que dejar ir a las personas que más quieres para que se encuentren, para que aprendan a apreciar lo que tienen. Para que se borre la toxicidad que os envolvía.

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