Tao Te Ching

El Tao que puede nombrarse no es el Tao eterno.

El nombre que puede nombrarse no es el nombre inmutable.

La no existencia es el principio del cielo y de la tierra.

La existencia es la madre de todo lo que hay.

Lao Tsé

 

La obra filosófica más representativa de China, es quizá el Tao Te Ching, su  autor  posiblemente fue Lao Tsé y que por décadas creíamos que era un nombre, hoy, se sabe que significa “Viejo Maestro”, un  título de respeto solo reservado a eruditos verdaderamente virtuosos y espirituales. Fue escrito en el 240 A. C. y a lo largo del tiempo ha sido estudiado por diferentes culturas.

El Tao Te Ching es una obra muy reflexiva y en momentos de difícil comprensión para el mundo occidental. Lleva en ella dos corrientes filosóficas, el Taoísmo y el Confucionismo. Estas dos corrientes se caracterizan, la primera por la relatividad de los valores, lo que podría ser bueno para uno, podría ser infortunado para  otro. Y el Confucionismo apela al logro de la virtud para lograr la perfección individual y la unión con el Tao.

Por lo regular, sus practicantes, vivían en soledad, con el propósito de vivir la vida en libertad. Sus rituales eran sencillos, reducían sus deseos a lo esencial y se dedicaban a la contemplación de los misterios de la naturaleza.  Meditaban, ayunaban y practicaban cierto tipo de ejercicios físicos o una especie de yoga desconocida. Creían que el ser humano podía reunirse con el sentido oculto de la vida en una dimensión llena de serenidad y quietud.

Fragmentos del Tao Te Ching:

-El Tao que se manifiesta en el cielo, se manifiesta también en el corazón del hombre.

-Se le da el nombre de Tao porque todos los seres nacen por él  y todas las cosas se transforman en él.

El saber penetra cada vez más en el mundo, busca, investiga y acumula continuamente más hechos.

Para conseguir el camino del Tao, hay que profundizar más, en la interioridad hasta el contacto con la totalidad cósmica.

El alimento del Universo es el viento, el cual por  sí es inactivo, pero cuando desata, todas las aberturas resuenan.

Al hombre íntegro  no le sonríe la fama,

Pues la celebridad acompaña a los hombres sin rectitud.

Cuando conocemos que el bien es el bien, al mismo tiempo

Conocemos el mal que en el mundo existe.

Del mismo modo, la existencia sugiere la no existencia.

Lo fácil promueve lo difícil.

Lo más corto surge de lo largo por simple comparación.

 

El Tao es un recipiente hueco, difícil de colmar.

Lo usas y nunca se llena.

Tan profundo e insondable es que parece anterior a todas las cosas.

Redondea los ángulos, desenreda las marañas, suaviza el resplandor,

Se adapta al polvo.

Tan hondo parece y misterioso y sin embargo está presente

Siempre es real.

No se sabe de quién es hijo.

Parece anterior a los dioses.

 

 

 

 

Por Danie Sans

Danie Sans

Periodista y escritor. Amante del arte y los enigmas históricos.

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