Carmen Maritza Jiménez: «Colombia ha tenido grandes plumas literarias en su trayectoria histórica»

EVA FRAILE.

Carmen Maritza Jiménez Jiménez es una escritora colombiana, Profesional en Estudios Literarios, egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, Bucaramanga Colombia, y Máster en Cultura y Literaturas de Asia Oriental de la Universitat Oberta de Catalunya, UOC. Barcelona, España.

Entre sus intereses literarios figuran las obras de Asia Oriental, principalmente literatura China de la época imperial y de los siglos XX y XXI, y autores de literatura japonesa.

Ha publicado dos novelas hasta la fecha, El cerezo de las dudas y La temible Lucrecia, trabaja actualmente las novelas El secreto del Dr.Dolz; De Mompox a Barranquilla en tu búsqueda y El último tren.

  • Carmen, ¿qué es para ti la literatura?

Definir qué es literatura presenta alguna dificultad debido a que no existe un consenso histórico de la palabra, por tanto, intento de manera subjetiva esbozar qué entiendo por literatura. Es un arte, una pasión por las letras que plasmamos en escritura con diferentes estilos y finalidad estética, asociados a la cultura. 

  • Eres profesional en Estudios Literarios por la Universidad de Bucaramanga, Colombia. ¿Qué puedes contarnos acerca de la literatura colombiana?

Colombia ha tenido grandes plumas literarias en su trayectoria histórica, por los siglos XVI y XVII se desarrolla la historiografía, aparecen las Crónicas de Indias y la obra mística de una monja, escritora notable, la madre Francisca Josefa del Castillo y otros. En el siglo XIX se diseminó la poesía, literatura costumbrista, novelas del romanticismo y simbolismo. Entre tantos escritores prominentes destaca una mujer culta, de avanzada en su tiempo, Soledad Acosta de Samper, con un volumen considerable de obras, autora de La mujer en la sociedad moderna, y el escritor novelista y poeta Jorge Isaacs uno de los representativos del Romanticismo, autor de la novela clásica María. En el siglo XX, la literatura colombiana tuvo un mayor crecimiento con movimientos poéticos y relevantes novelistas caracterizados por su talento literario y diversidad estilísticas, entrado el siglo, de ellos resalto la obra cumbre del escritor José Eustasio Ribera La vorágine, una denuncia social, una pintura del Amazonas, una narración densa, poética, musical. El nadaísmo de Gonzalo Arango. El ‘boom’ fue un fenómeno editorial literario Latinoamericano que permitió que la realidad americana de cada país a través de la literatura se diera a conocer al mundo; partícipe de esta manifestación fue el colombiano Premio Nobel Gabriel García Márquez. Post García Márquez, la literatura se desprende del realismo mágico y de la denuncia social y se va perfilando por una multiplicidad de estilos y estéticas y temáticas, se vislumbra en la literatura posmodernista un desencanto de todo radicalismo siendo sustituidos por una tolerancia lúdica, sarcástica y crítica que invita a ver la vida sin inflexible rigidez y recuperar nuestra mentalidad mítica-simbólica apartándose de las concepciones de su antecesor, el modernismo. En este siglo XXI, se van dando cambios en la forma de abordar la escritura sobre la sexualidad e irrumpe la literatura que apunta a la violencia, narcotráfico, política, y a la vida del ciudadano común y otros.

  • Tus dos novelas publicadas, ‘El cerezo de las dudas’ y ‘La temible Lucrecia’, tienen ambas elementos paranormales ¿hay alguna conexión entre ellas?

Entre las dos ficciones o novelas no hay conexión alguna, aunque una joven mujer, personaje secundario de El cerezo de las dudas, llamada Alejandra, en La temible Lucrecia fue una de las personas a quien el fantasma de la Casa Murillo, la mujer de las trenzas incordió.

  • ¿Nos narras un suceso acerca del mundo de los espíritus como harías o has hecho en tus novelas?

Un antepasado mío, político conservador, desarmó por la espalda a quien lo estaba esperando para atacarlo con arma de fuego por motivos partidarios; en una de sus sesiones espiritistas había sido prevenido sobre el suceso anticipadamente. Las escobas atravesaban en diagonal la estancia para tal fin, las prácticas espiritistas. Su esposa vio salir del cuarto a su madre fallecida el día que estaba de parto pidiéndole su compañía. Su hija —Natividad en la novela La temible Lucrecia— que en otras ocasiones había percibido apariciones sin inmutarse, fue afectada por la espantosa aparición de la mujer de las trenzas. Su hija a los siete años vio al señor que había muerto por tuberculosis, la miraba fijamente hasta cuando la niña llamó a su madre para que ese hombre se fuera de su presencia. Y al fraile que salía en casa de los abuelos se le veía el brazo entre una manga amplia, percibido por varias personas a la vez, en realidad era un joven que había vivido en ella y había sido asesinado donde Eufemia cuando discutía con un desconocido por una canción que a él le gustaba y al otro le disgustaba. Y la nieta de Natividad veía pasearse de un lado a otro a un anciano encorvado por el peso de los años, cabellos canos, sin camisa, mientras ella, la niña cantaba en tono alto Las Isabeles… Mosto de la realidad para ficciones.

  • Como experta en cultura y literatura de Asia Oriental, ¿te has planteado escribir una novela más propia de aquella zona geográfica?

Hago alusiones a la cultura de Asia Oriental en mis escritos, en especial a la sinología, pero, más bien leo y profundizo en su literatura, y sus piezas antiguas de teatro no dejan de sorprenderme por asemejarse a las tragedias griegas, sin haber tenido China conocimiento de su existencia. Podría tomar una idea de su poética para desarrollarla en mis escritos, aun así, prefiero dejar esa elección de escribir una novela a los nacidos en el seno de tan vasta, preciada y antiquísima cultura de esa región del mundo.

  • ¿Conoces la literatura española? ¿Qué opinas acerca de ella?

Conozco algunos autores y sus obras desde la época medieval, entre ellos, El cantar de Mio Cid, de obligada lectura escolar los Mesteres de Juglaría y Clerecía. Del siglo XV, La celestina de F. de Rojas. Del temprano Renacimiento Santa Teresa de Jesús, de literatura mística El castillo interior o las moradas. Del Siglo de Oro, la literatura madre de nuestra lengua castellana, Cervantes, novelista, que nos legó su magistral obra El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Quevedo, Góngora y Calderón de la Barca y su obra teatral La vida es sueño. Bécquer del Romanticismo. De la generación del 68 Emilia Pardo Bazán. Poesía, Rosalía de Castro. El escritor filósofo  Miguel de Unamuno. De los posmodernos me gusta Arturo Pérez Reverté con su novela insignia española posmoderna, El Club Dumas y Fernando Savater con sus obras aportes al pensamiento posmoderno.

Opino que la literatura española registra los antecedentes históricos de España, así la temporalidad y su concreción cultural va determinando la actividad literaria de cada época e influyendo sobre la que le sucede. La literatura española ha tenido grandes representantes a través de su evolución histórica y va siendo enriquecida por prestigiosos autores cuya lengua nativa es el español como lo fueron y son Neruda, García Márquez, Paz, Darío, Borges, Cortázar, Llosa como ejemplo, sin mencionar un sinnúmero de notorios escritores hispanohablantes que continúan contribuyendo e imprimiendo vida a la literatura española expandida.

  • ¿Publicarás alguna nueva novela en nuestro país? ¿Ya sabes cuál?

Si me fuera posible sí. Las dos publicaciones mías son españolas. Publicaría Por los intrincados laberintos de la memoria, una novela aún en construcción de corte posmoderno.

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