Una clase de cielo (Some Kind of Heaven) (2020), de Lance Oppenheim – Crítica

Por Jaime Fa de Lucas.

Documental sobre el sueño americano que nos introduce en The Villages, un lugar paradisíaco en el estado de Florida construido para goce y deleite de esas personas entradas en años que no tiran la toalla y quieren seguir disfrutando de su vida. Como concepto para exportar al resto del mundo, no tiene precio, aunque no siempre es oro todo lo que reluce.

Lo más destacado de Una clase de cielo es la espectacular fotografía de David Bolen, que casi es capaz de sacar adelante el relato por sí sola, con la precisión de sus composiciones, sus siluetas, sus cielos anaranjados y sus primeros planos. El montaje ayuda mucho al ritmo y junto a la banda sonora, le da cierto toque humorístico al conjunto. No obstante, los que llevan el peso de la película son los protagonistas, que están estupendamente elegidos, ya que, pese a vivir en un sitio idílico en el que todo es aparentemente maravilloso, demuestran insatisfacción.

Lance Oppenheim hace un retrato muy humano y respetuoso de estas personas, aunque en el fondo lo que consigue es desmitificar el sueño americano, centrándose en la edad tardía y mostrando que la superficie puede ser vistosa y atractiva, pero lo que importa es lo que hay en el interior. El lugar es lo de menos si a nivel personal no tienes relaciones significativas y cierta estabilidad material y emocional. Todo esto también puede ser visto desde otro ángulo: la toma de decisiones desacertada, el declive matrimonial o la soledad son inherentes al sueño americano y hay que aceptarlo.

 

Disponible en Filmin.

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