El fondo del puerto

El fondo del puerto

Joseph Mitchell

ANAGRAMA

 

Periodismo y literatura conviven en las legendarias crónicas de Nueva York escritas por el mejor reportero de The New Yorker.

Mucho antes de que Tom Wolfe y compañía se inventaran el concepto de «Nuevo Periodismo», Joseph Mitchell ya estaba practicando algo muy similar en sus hoy legendarios artículos para The New Yorker. 

De los varios libros en que se fueron recopilando, este siempre ha estado considerado como el mejor y más representativo del estilo Mitchell. Reúne seis piezas escritas en las décadas de 1940 y 1950. Son textos independientes pero vinculados entre sí, porque en todos ellos el autor merodea por el frente marítimo de Nueva York y explora una ciudad muy alejada de las postales turísticas. Mitchell describe las zonas portuarias, el río Hudson y el East River, el mercado de pescado, las ya desaparecidas instalaciones dedicadas al cultivo de ostras, un viejo cementerio en Staten Island, barcazas, gabarras, barcas de pesca y personajes singulares como Sloppy Louie, el dueño de un restaurante.

Retrato del vientre de la ciudad y también de un mundo que desaparece, de historias del presente y leyendas del pasado, de tipos excéntricos, El fondo del muelle es una prodigiosa crónica de Nueva York y sus habitantes: periodismo de primera y gran literatura.

Acompañen a Joseph Mitchell en sus paseos por la ciudad: «De cuando en cuando, para espantar los pensamientos de muerte y desolación, me levanto temprano y me acerco al mercado de pescado de Fulton. Suelo llegar hacia las cinco y media (…). El amanecer brumoso de los muelles, el jaleo que arman los pescaderos, el olor a algas y el espectáculo de toda esa abundancia me producen siempre un bienestar que a veces raya en la euforia.»

«Una figura legendaria… Los reportajes de Mitchell son tan vivos, tan reales, que se leen como novelas de primera magnitud» (Chicago Sun-Times).

«Los artículos de Mitchell, rebosantes de oscura ironía, son modelos del periodismo sobre la gran ciudad… Sus narraciones son como lo que Joyce hubiera escrito de haberse dedicado al periodismo» (Newsweek). «El mejor escritor en plantilla de la historia del New Yorker fue uno de los grandes periodistas que ha dado Estados Unidos» (Times Literary Supplement). 

«Sus textos están cargados de una fuerza eléctrica, y son mucho más emocionantes de leer que los de otros autores ambiciosos de no ficción» (Janet Malcolm).

«Este libro de reportajes de corte periodístico resulta albergar en su trasfondo algunas de las cuestiones fundamentales de nuestra existencia» (Del prólogo de Lucy Sante).

Joseph Mitchell (Carolina del Norte, 1908-Nueva York, 1996) fue uno de los grandes maestros del periodis-mo y la literatura estadounidenses. Llegó a Nueva York en 1929, el día después del crac de la Bolsa. Desde 1938 formó parte del staff de The New Yorker, la revista de la que surgieron varios de los mejores periodistas y escritores de Estados Unidos. Mitchell se especializó en el retrato literario (lo que él llamaba «perfiles») de los personajes más diversos de Nueva York: desde estrellas de Broadway hasta magnates de dudosa reputación, desde domadores de circo hasta poetas y pintores. Cuando alguien le reprochó una vez que escribía sobre «gente corriente», él contestó (y la frase se hizo célebre): «La gente corriente es tan importante como usted, quienquiera que usted sea.»

Además fue un enamorado del puerto de Nueva York, sobre el que dejó páginas memorables. En Anagrama está publicada su otra gran obra, El secreto de Joe Gould: «Auténticamente original: no puedo pensar en nada que se le parezca» (Doris Lessing); «Joseph Mitchell era un tesoro escondido… El secreto de Joe Gould es una iluminación a la altura de la mejor literatura» (Salman Rushdie); «De haber sido neoyorquino, Borges nos habría sorprendido con algo parecido a El secreto de Joe Gould» (Martin Amis).

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