Pilar Martínez Manzanares.

Hoy conversamos con Laura Uría Arranz, una voz literaria que destaca por su sensibilidad, profundidad y mirada honesta sobre las emociones humanas. A lo largo de su trayectoria, ha construido historias que invitan a la reflexión y al autoconocimiento, conectando con lectores que buscan algo más que una simple narración. Su obra explora los matices de la experiencia cotidiana, los vínculos y los silencios que también cuentan. En esta entrevista, nos acercaremos a su proceso creativo, sus inspiraciones y los desafíos que enfrenta al transformar vivencias e ideas en palabras capaces de conmover y perdurar en el tiempo.

  • Señales luminosases tu primera novela. ¿Cómo nació la idea de contar la historia de Alma y en qué momento supiste que querías convertirla en libro?

Considero que todo lo que creamos tiene una base real. La idea nace de mi propio camino de vida, de la que probablemente ha sido hasta ahora mi etapa más plena y feliz. Supe que quería contarla precisamente a raíz de esto. Plasmar el fluir de la vida, el cambio constante y la férrea enseñanza de que lo importante siempre es y será el camino, no la meta.

  • Alma es una mujer marcada por la pérdida temprana de su madre y la enfermedad degenerativa de su padre. ¿Qué te interesaba explorar sobre el duelo y las heridas de la infancia en la edad adulta?

Mi propia sanación en la que aún estoy. Es algo que nos acompaña toda la vida. Explorar el hecho de que está en nuestra mano revisar nuestros patrones de aprendizaje y llevarlo a cabo día a día me ayuda a inspirarme a la hora de crear cualquier obra. En este caso se hace muy evidente que se habla de este tema y me interesaba que fuera así porque creo que todas las personas atravesamos duelos constantemente.

  • La protagonista acude a una mujer anciana sabia en el interior de una cueva, en plena selva. ¿Qué simbolizan para ti estos elementos: la anciana, la cueva y la selva?

La anciana es nuestra versión más sabia, la que sabe, la intuición. La cueva, ese lugar al que hay que acudir para transmutar lo que nos sucede. La selva, el lugar de transición que se hace necesario para seguir caminando hacia otro lugar, más conscientes que nunca. Esos puentes que atravesamos para adquirir cada vez más herramientas para enfrentar de la mejor manera las cosas que nos van sucediendo día a día.

  • La novela introduce una espiral de acontecimientos surrealistas. ¿Por qué decidiste utilizar el surrealismo como vehículo para el proceso de sanación emocional?

La vida de por sí muchas veces es surrealista (la realidad supera a la ficción). Además, es una manera muy divertida y muy libre de contar una historia. Te permite apoyarte en las mayores locuras que tu mente y corazón tienen dentro. Realmente hubo algunos momentos en los que me reí mucho escribiendo este libro.

  • El título sugiere la presencia de señales. ¿Qué representan esas señales luminosas” dentro de la historia y en la vida real?

Representa la sincronicidad. Esas causalidades que nos hablan a diario, y a las que siento que debemos de prestar más atención, pues nos comunican constantemente lo que vibra con nuestra alma (de ahí que la protagonista se llame Alma).

  • A lo largo del libro, Alma atraviesa un viaje interior muy profundo. ¿Fue también para ti un proceso de autoconocimiento mientras escribías?

Sin duda, siempre lo es. Escriba poesía u otros géneros literarios. La escritura es una herramienta muy poderosa de autoconocimiento y siempre voy a animar a todas las personas a que experimenten con esta disciplina artística que no es costosa económicamente hablando y que tantos beneficios aporta a nivel de salud mental y espiritual.

  • ¿Cómo construiste el personaje de la anciana sabia? ¿Está inspirada en alguien real o es una figura más arquetípica?

Se trata de un arquetipo. La bruja. También quería que fuera un poco canalla, haciendo ese guiño a tantas y tantas mujeres mayores que ya se las saben todas y que a veces te sorprenden de manera genuina.

  • La novela aborda heridas activadas desde la infancia. ¿Crees que la literatura puede ser una herramienta de sanación tanto para quien escribe como para quien lee?

Como comentaba anteriormente, sin duda lo es. Está probado y es una herramienta a la que acuden las profesionales de la salud mental. Poner en papel lo que se piensa y siente, además de liberador, es la clave para ser consciente de muchas cosas que, si no te detienes y revisas, las pasas por alto fácilmente. Sobre todo, en una sociedad en la que nada de lo que se pueda capitalizar interesa, sin embargo, es lo más importante.

  • Como autora debutante en novela narrativa, ¿cuál fue el mayor desafío al enfrentarte a tu primera novela? ¿Hubo algún momento en que dudaste del proyecto?

El mayor desafío ha sido la constancia. Procrastino mucho. Tengo el privilegio de contar con una casa en la costa y me obligué a irme unas semanas durante el verano de 2021 para llevarla a término. Fue un momento especial en mi vida, no por la novela en sí, sino por la capacidad de disfrute que tenía en ese momento y, evidentemente, el gran privilegio de poder hacerlo. Claro que dudé del proyecto, muchas veces, pero fueron años de plena dicha en mi vida en los que el síndrome de la impostora estaba mucho más a raya que, por ejemplo, en este momento en el que me encuentro ahora. De lo que no tengo ninguna duda es, de que la vida no es una línea recta.

  • Después de Señales luminosas, ¿te gustaría seguir explorando historias de crecimiento interior o tienes en mente un proyecto completamente distinto?

Actualmente, después de llevar casi tres años viviendo en un entorno rural, estoy escribiendo un libro de relatos cortos de ficción e iniciando otra novela, en este caso de auto ficción, para poder transmitir mis vivencias desde que llegué a este lugar del mundo donde tanto he vivido en tan poco tiempo. Antes de todo ello, necesitaba soltar esta novela al mundo. Quiero aprovechar para agradecer desde lo más profundo de mi corazón a Des-hojas Editorial por confiar en mí y publicarme esta novela. Para finalizar señalar que, sí, todo lo que hago lleva implícito ese crecimiento interno que es inevitable si se desea prosperar en este camino que transitamos todas las personas, que es la vida.