Óscar de los Reyes.
Lorenzo Fernández Prieto (1969, Benavente) es Licenciado en Farmacia por la Universidad de Sevilla, además de poseer un vasto currículo académico como especialista en analíticas, química y epidemiología en diferentes universidades españolas. Pintor consumado y de exposición comparte el tiempo con la escritura, su otra gran pasión. Este escritor novel acaba de ser publicado por medio de la Editora Regional de Extremadura, siendo Un legado inesperado, Dexados su ópera prima. Pasó de ser objeto de todos los focos al ser finalista del Premio Planeta al olvido más absoluto, con un desencanto manifiesto. Veamos que más nos tiene que contar sobre aquella experiencia con el premio al que era candidato y de su propia obra que ahora, tan solo unos años después, por fin acaba de ver la luz.

- Lorenzo, cuenta a nuestros lectores cuándo empezaste a escribir
Empecé a escribir en la terrible edad de la adolescencia, influenciado por mis profesores de historia y literatura, siguiendo su rastro; el padre Tomás y el padre Crespo, don Pascual y don José Luís… entre otros. Tuve la enorme fortuna de que nos mostraran a los clásicos, y a algún contemporáneo también. Y sobre todo, gracias a la ayuda de mis padres porque, aunque ajustados, en casa nuca faltó para la compra de libros. Los libros siempre formaban parte de nuestros regalos de Reyes y cumpleaños.
En el bachillerato, como entretenimiento, esbocé breves poemas de amores y risas. Luego, en la universidad, en los descansos entre asignatura y asignatura, me dio por idear mi primera novela… usándola como vía de escape. Novela que rematé en la farmacia militar de la Ciudad Autónoma de Melilla, para ocupar las interminables horas de las obligadas guardias, durante el servicio miliar. Fue pura evasión. Podemos decir que comencé a escribir por supervivencia… y por diversión también. Porque considero que la creación artística significa goce; es el placer del reto y la alegría de su superación.
- ¿En qué género incluirías tu obra?
La novela Dexados fue calificada por el equipo de prensa de la editorial Planeta como un thrilller histórico. ¿Quién soy yo para decir lo contrario?
- Háblanos hasta donde pueda de su argumento, cuéntanos la sinopsis
Un joven periodista, Manuel Valiente de Guzmán, acude a Llerena, su pueblo natal, para hacerse cargo de una herencia, un tesoro familiar. Se trata de la casa solariega del S. XVII en donde vivió Catalina Clara Ramírez de Guzmán, literata antepasada suya. Atrapado en ese ambiente y siguiendo su instinto periodístico seguirá el rastro de la secta herética Dexados, perseguida y juzgada por la Santa Inquisición en 1579, de la que aún se mantienen ecos silentes en la localidad… todo ello le llevará a verse inmerso en acontecimientos imprevistos y sorprendentes.
- ¿Cómo ha sido el período de documentación acerca de la secta de los Dexados?
El descubrimiento de la secta llegó de la mano del libro “Historia de los Heterodoxos españoles” de Menéndez Pelayo. Luego, cuando las casualidades de la vida me llevaron a trabajar en Llerena, quise ampliar los conocimientos sobre el tema… pero los paisanos no ayudaron; parecía que nadie sabía o quería saber de ellos. Acudí entonces a la hermosa biblioteca municipal “Arturo Gazul” y allí me facilitaron un ejemplar de “Los Alumbrados”, del maestro Victor Chamorro. Cuando lo leí di el tema por zanjado; la historia ya estaba contada.
Pero años después se cruzó en mi camino la poetisa llerenense Catalina Clara Ramírez de Guzmán, y el rastro de su desaparecido relato “El Extremeño”. Imaginación me sugirió la posible unión de esos distantes sucesos… y surgió Un legado inesperado, Dexados.
- ¿Con qué se van a encontrar tus lectores?
La novela está narrada en capítulos alternos, los ambientados en el S. XVII con los del S. XXI. En los primeros pueden encontrar los ecos de una fabulosa historia que ha permanecido adormecida, silente. En los segundos podrán acceder a la idiosincrasia de una tierra generosa, o mejor dicho, a como un forastero adoptado e integrado en ella mira a sus paisanos y los representa en 340 páginas.
- ¿Cómo valoras la experiencia de participar y ser finalista del Premio Planeta?
¡¡Uff!! Con sentimientos encontrados. Feliz por lo vivido, por el viaje con la familia a Barcelona, por alternar con el famoseo, por estar tan cerca de los grandes… Yo llegué muy tranquilo, consciente de las características del evento. Pero cuando pasé el primer corte de la votación ¡y con la mejor puntuación!, se me cortó la digestión. Se acabó la cena. Luego vino el desencanto.
- ¿Cómo valoras publicar ahora con la ERE?
Genial. Cuando uno llega a este mundo, tan diferente del sanitario en el que me desenvuelvo, se encuentra con que poco es lo que parece. Y ellos me hablaron claro desde el primer día, de las condiciones y los tiempos para la publicación, y las han cumplido. Además el libro tiene una presentación estupenda. Y un precio ajustado ¿Qué más puedo pedir?
- Aunque estás en los albores, ya que se está distribuyendo en esto momentos, dinos si ya conoces si los Dexados contarán con algún tipo de promoción.
Bueno, la otra cara de la Editora Regional de Extremadura es que su presupuesto en promoción es parco. Por eso pido a mis futuros lectores, que si les gusta la obra, si les llama la atención y disfrutan con su lectura, que no se lo callen. Que lo comenten, que lo difundan, que lo hagan llegar a otras personas para que Catalina Clara, los Dexados, su paisaje y paisanaje no se vuelvan a dormir, no vuelvan al estado de sopor en el que los encontré hace ya veintitantos años.
- Para terminar háblanos de tus proyectos más inmediatos
Tengo una novela empezada y abandonada que trata sobre la cultura enológica, que es la nuestra… pero es que me he topado con otra historia singular, sorprendente, magnífica ¡y también olvidada! Ojalá tenga fuerzas y talento para darle visibilidad. En ello estoy, ilusionado… y acongojado por el reto.
- Sea. Te deseo lo mejor, seguro que los Dexados dará mucho que hablar entre las otras sectas a las que has hecho referencia…

