Horacio Otheguy Riveira.
Desde los mitos y leyendas de la antigua Grecia a los eternos temores humanos, debatidos entre la propia conciencia y lo que mandan los cánones de su cultura empapada del inflexible poder de cielos e infiernos, la muerte segura, la culpa y una imposible redención…
Con este material, el prolífico Nando López, novelista y dramaturgo, despliega su talento con esta Compañía del Teatro del Noctámbulo, para la que escribió una valiosa adaptación de Tito Andrónico, de Shakespeare, presenta ahora texto propio donde personajes y situaciones mitológicos cobran vida en un universo más general, donde todo es posible para maldecir a quien traicionó la palabra dada, incumplió los juramentos para salir del paso y cumplir con sus ambiciones.
Las criaturas enviadas por los dioses son Las Furias, tres hermanas encargadas de castigos inflexibles. Más allá de los elementos míticos, se desarrolla esta otra mítica aventura que Nando López dramatiza en torno a un conflicto de pareja. En efecto, con un aire de angustia existencialista, se establece el esencial conflicto -no más empezar la representación- entre los reproches de Medea y la desolación del otrora héroe.
En esa diatriba de la princesa que se entregó por completo a un hombre que ahora prepara su boda con la joven Creúsa, hija del rey Creonte, avanza una venganza implacable. De jóvenes gozaron de una pasión donde el sexo jugaba un papel preponderante, pero cuando el rey le exige casamiento con su hija -a cambio de no castigarle por haber dado muerte a su tío, el cruel Pelias-, no duda en cumplir el mandato. Entre las piernas de un nuevo romance, abandona a su anterior esposa. Busca una estabilidad mayor para él y sus hijos…
Medea no da marcha atrás. Las situaciones hilvanadas con precisión de teatro contemporáneo (evitando monólogos, ajustando los perfiles de los personajes, aportando una notable soltura en cambios sin salir de escena). Con ello, el director Guijosa compone un ambiente de terror que lo hace muy próximo al aquí y ahora, ya que en la tragedia en la que sucumben ambos personajes podemos preguntarnos si tales catástrofes serán posibles en quienes hoy siguen atacando a las mujeres, presuntamente confabuladas con demonios… Si bien, aquí y ahora, son ellos los que las matan, impotentes para todo servicio ante la independencia del sexo femenino.
Estos y otros temas circulan por un espectáculo que emociona y facilita el debate filosófico y humanista. Siempre entre enérgicos juicios divinos y las propias decisiones, Jasón y las Furias perfila soberbias pasiones y las pone en manos de espectadores que, de emoción en emoción, hacen preguntas profundas, ávidos de nuevos conocimientos…
Nueva maestría del Teatro del Noctámbulo, creadores de Ayax, Contra la democracia, Tito Andrónico, Jerusalem…
Alcanzar el vellocino de oro debía de haber sido su mayor hazaña, pero acabó convirtiéndose en el inicio de su desgracia. Tras hacerse con él gracias a la ayuda de Medea, Jasón le jura amor eterno y ambos huyen en busca de un lugar que los acoja. Al llegar a Corinto, Jasón pide ayuda al rey Creonte, pero este, a cambio de asilo, le exige casarse con su hija Creúsa.
Cansado de su vagar apátrida, Jasón accede y rompe su juramento. La traición a su palabra desata la ira de Medea y provoca la llegada de las Furias, enviadas por los dioses para obligarlo a que se enfrente a su pasado: solo si desciende a los infiernos podrá salvarse del baño de sangre que Medea está dispuesta a infligirle. Aunque si no logra reconstruir bien todos sus pasos, tal vez ni siquiera bajar al Hades sea suficiente…

Breve tiempo de placer, a un lado de Las Furias y su propia condena. Jasón disfruta de la compañía de su joven prometida… (José Vicente Moirón, Lucía Fuengallego).

Medea aplicará su inquebrantable odio al que amó durante diez años. Los hijos en común serán la víctimas perfectas para romper el corazón del héroe… (Carmen Mayordomo, José Vicente Moirón).

Jasón debe representar su pasado cargado de promesas incumplidas. En esta escena, el joven que aspira a lograr el Vellocino de oro, promete amor eterno a la princesa Medea, nieta del dios Helios que la provee de poderes sobrenaturales.
Reparto
José Vicente Moirón
Carmen Mayordomo
Gabriel Moreno
José F. Ramos
Alberto Lucero
Lucía Fuengallego
Camila Almeda
Niños en grabación audiovisual: Adrián Brinquete Perera y Daniel Cabañas Brinquete.
Ficha artística
Autor: Nando López
Dirección: Antonio C. Guijosa
Ayudante de dirección: Manuel De Durán
Diseño de escenografía: Mónica Teijeiro
Diseño de iluminación: Carlos Cremades
Diseño de vestuario: Rafael Garrigós
Diseño de caracterización: Juan Gragera
Diseño de espacio sonoro: Antonio C. Guijosa y Manuel De Durán
Audiovisuales: Manuel De Durán
Realización de escenografía: Carpintería El Molino
Realización de vestuario: Isabel Trinidad Galán
Realización de máscaras: Javier Herrera
Realización de marionetas: Luisa Santos
Técnico de iluminación: Jorge Rubio
Técnico de sonido: Andrés Rodríguez Serrano / Rubén Hormigo
Fotografía: Diego J. Casillas
Distribución: MBdISTRIBUCIÓN
Ayudantes de Producción: Lucía Rodrigues y Laura Solís
Producción ejecutiva: Isabel Montesinos
Una producción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y Teatro del Noctámbulo


